El anhelo ciudadano del aldeano
Juan Purcell
Arquitecto
Profesor e[ad] PUCV
el proyecto arquitectónico propone límites, la arquitectura define límites, límites de distinta naturaleza que son los que le dan forma al condominio: las casas, las galerías, los patios, el pasaje, los juegos para niños, los estacionamientos, los accesos. las casas se han extendido en los terrenos y segundos pisos, eliminando en algunos casos galerías y patios, los terrenos se han cerrado colocando rejas y puertas. ¿cómo mirar, entonces, esta transición como una abertura?, ¿entendiéndose como una transgresión de los límites?, ¿otros límites?
Palabras clave: vivienda social, proyecto arquitectónico y Valparaíso
¿Qué es la arquitectura y dónde está aquí? Es la pregunta que me hice luego de hacer nuestra presentación del proyecto 30 casas mínimas en Valparaíso y del Balcón Productivo en el Seminario de cierre del convenio Chile-México sobre el programa de Autoconsumo.
Las casas las entregamos a las familias en noviembre de 2011. Terminaba el acto oficial de entrega de las casas con seremi, alcalde, decano, invitados y familias y estaban ya llegando los camiones con las mudanzas, y al poco tiempo de las mudanzas empezaron las ampliaciones.
El proyecto de las casas incluía una ampliación bajo el segundo piso que extendía la superficie de la casa a 56 m2, lo que completaba los requerimientos de aquellas familias más numerosas de acuerdo a nuestro estudio e información declarada y conocida.
Transcurridos algunos meses fui a ver las ampliaciones que se habían hecho, de las que algo ya había oído. Lo que vi en un primer momento me impactó, no entendía qué había pasado. Se habían transgredido todos los límites, no se habían respetado las advertencias.
Pasó casi un año para que llegara un segundo momento que me permitiera entender y volver a mirar el condominio. La visita que hice con Alberto Cruz al condominio, seis meses después de entregadas las casas, fue para mí muy clarificador. Las ampliaciones realizadas él las vio como una relación ciudadana-aldeana, como una abertura arquitectónica.
Así fue como entendí y pude mirar nuevamente las casas y el condominio con una visión desde la vida de las familias en estas casas conformadas por esta complementación cultural.

¿Cómo entender y ver esta abertura arquitectónica como lo propone Alberto Cruz?
Detengámonos en esa primera impresión que me tocó hasta la angustia al ver las “ampliaciones” que se le habían hecho a las casas.
“Las ampliaciones” no es algo generalizado, sino individual, cada familia hace la suya, tienen por lo tanto mucha variedad, y mucho parecido a lo que habíamos visto en las casas en que vivían antes y en las tomas. Podemos decir entonces que la presencia de lo aldeano junto a lo ciudadano es lo que propone el proyecto. Creo que las características que tiene la acción aldeana (o rural) es que no reconoce límites y por eso los transgrede. Está en su cultura el extenderse. La ciudad es reglada y con límites. Otra cultura. Se trata entonces de una transición cultural lo que hemos planteado en el proyecto.
¿Cómo mirar, entonces, esta transición como una abertura?, ¿entendiéndola como una transgresión de los límites?, ¿otros límites?
El proyecto arquitectónico propone límites, la arquitectura define límites, límites de distinta naturaleza que son los que le dan forma al condominio: las casas, las galerías, los patios, el pasaje, los juegos para niños, los estacionamientos, los accesos. Las casas se han extendido en los terrenos y segundos pisos, eliminando en algunos casos galerías y patios, los terrenos se han cerrado colocando rejas y puertas. Se han pintado de rojo los muros de ladrillo que dan al pasaje, se han cerrado los pequeños antejardines y los huecos bajo las escalas. Sin embargo, esta, la del pasaje, es la “fachada” que menos ha cambiado.
¿Y qué importancia tienen todos estos cambios? ¡Se ha ido la belleza! ¿Habrá llegado otra? Tal vez. Recuerdo a Rimbaud1
¿Cuál belleza se habrá ido y cuál habrá llegado?
Las verticales de las fachadas enfrentadas, que conforman el ritmo del pasaje que conduce a la explanada de estacionamientos y al Balcón Productivo ante el horizonte de mar y cielo. Las fachadas laterales de las casas, con las galerías recogidas y las salientes curvas de los clósets que conforman los patios. La ventana en el descanso de la escala, en el interior de la casa que asoma al pasaje. En estas estancias y recorridos estaba la belleza de la forma arquitectónica.2
Después vi otra belleza. La gente que bajaba y subía, cruzaba el pasaje de una casa a otra, que se encontraba en el balcón con una empanada, que me invitaban a un café con un queque en sus casas ampliadas, más grandes, amobladas y equipadas. Aquí estaba la belleza de la vida. La convivencia de la belleza de la arquitectura y de la vida ¿La primera dio lugar a la segunda y la segunda ocultó la primera?


Recuerdo ahora la capilla del fundo Los Pajaritos, la luz de la ausencia3. Tal vez en esto pensaba Alberto Cruz cuando me lo dijo luego de su visita al condominio. La relación de la ausencia con la presencia. La ausencia da lugar a la presencia. Esto significa límites, si se sobrepasan, la presencia oculta la presencia de la ausencia. Un equilibrio entonces se requiere. Pero lo aldeano, como dijimos, no reconoce límites. Un tema cultural.
La vida invade la arquitectura. Pienso no sólo en las ampliaciones sino también en los muebles. Por eso tal vez pensamos los no-muebles. Pero no es sólo la vida con sus acompañamientos que invade y oculta la belleza de la arquitectura, sino que también la belleza de la arquitectura (¿o más bien escultura?) no puede no dar lugar a la vida. Esta es entonces la cuestión.
La situación de equilibrio a la que me he referido ciertamente se agudiza en situaciones como el caso de las 30 casas mínimas, tanto por lo mínimo como por la condición socioeconómica y cultural de sus habitantes, la que es, sin embargo, la situación de las periferias urbanas hispanoamericanas.

¿Cómo abordar entonces este potencial des-equilibrio en las poblaciones periféricas tanto desde la arquitectura como desde las áreas psicosocial y económica?
El aspecto económico está definido por los programas de los gobiernos y sus políticas sociales, los que tienden a soluciones en altura por los costos de los terrenos y densidades. Es el caso del proyecto Pajonal que estamos estudiando ahora.

Notas
- “Una noche, senté a la belleza en mis rodillas. Y la encontré amarga”, en Una temporada en el Infierno, A. Rimbaud.
- Ver “Proyecto 30 casas mínimas en Valparaíso”, en acto & forma nº2.
- Purcell J. (2014). Visión de Valparaíso 1953-2011. Valparaíso: Ediciones Universitarias de Valparaíso, p. 275.