Baldosas de Valparaíso

Marcelo Araya

Diseñador Industrial
Doctor Universidad Rey Juan Carlos
Profesor e[ad] PUCV

Katherine Exss

Diseñadora Gráfica
Ma. Information Design, University of Reading
Profesora e[ad] PUCV

las baldosas de cemento son un tipo de suelo coloreado creado con prensa de tornillo manual o hidráulica, usado en chile desde las primeras décadas del siglo xx. en valparaíso, en particular, se usaron al interior de las casas, en los suelos de las plazas y como cobertura de espacios de transición entre el exterior e interior, entre otros. si bien en los últimos 20 años su técnica de producción artesanal fue reemplazada por otras más económicas y eficientes, existe una nueva valoración de las baldosas hidráulicas demostrada con el resurgimiento de fábricas de baldosas en chile y sudamérica, quienes recuperan la tradición y técnica. su modo de fabricación permite una amplia gama de patrones y colores, sin embargo, se reconoce que en este proceso existe un espacio para la experimentación que no ha sido explorado, en relación a la tridimensionalidad y el uso del colores, que se presenta como una oportunidad para el diseño.

Palabras clave: baldosas, Valparaíso, técnica de producción y diseño.

Fig. Geometría de baldosas en plaza Victoria, Valparaíso.

Suelos de Valparaíso

Valparaíso tuvo una explosión demográfica a partir de la segunda mitad del siglo XIX. La mayor parte de las grandes obras públicas que establecieron la actual conformación de la ciudad datan de este período. Adicionalmente, el proceso de migración europea implicó el fortalecimiento de la industria, ampliación del espacio de recalada del puerto, establecimiento de redes urbanas como el tren, la electricidad, el agua potable y el sistema de abovedado en las quebradas.

La terraza es la condición esencial de la ciudad, la cual está confinada por el muro de contención, construido en piedra de granito normalmente extraído de canteras ubicadas al fondo de las quebradas más profundas (Santa Elena, Francia, etc.). Junto con la piedra para los muros de contención el otro elemento aportado por las canteras fue el adoquín para cubrir las calles. Además de la piedra necesaria para reforzar la canalización de las quebradas.

Fig. Matrices de color, fábrica de baldosas Córdoba, Santiago de Chile.

Junto a lo anterior, en los primeros años de la ciudad, algunos suelos de las veredas del centro se cubrieron con maderas nobles, así como los suelos de proyección sobre la orilla del mar, como muelles y embarcaderos. Al interior de las casas y en los suelos de las plazas (que son los interiores de la ciudad) se comienzan a importar, en una primera instancia, y a fabricar posteriormente baldosas de cemento compactado y coloreado, transformándose en el principal material de cobertura de espacios de transición de la casa entre el espacio exterior e interior.

En Valparaíso, la casa del valle central sufre modificaciones en sus proporciones, pero conserva los elementos característicos: patios interiores, galería enfrentada al norte, corredores con hortensias y un espacio de ingreso gradual a la casa. Este espacio cuadrangular de alrededor de 1 m², se transformó en una característica simbólica de la casa. Una especie de blasón familiar, distinto a todas las otras entradas.

Sobre las baldosas

Las baldosas de cemento, también llamadas pisos hidráulicos, son un tipo de suelo coloreado altamente usado en Chile y Latinoamérica desde las primeras décadas del siglo XX. En Chile, se usaron al interior de las casas y en los suelos de las plazas, como material de cobertura de espacios de transición entre el exterior e interior, espacios húmedos como cocina y baño, y zonas al aire libre como patios y suelo bajo parronales, corredores, etc.1

La producción de baldosas se basó inicialmente en el trabajo con una prensa de tornillo manual, que luego fue reemplazada por la prensa hidráulica lo que permitió acelerar los procesos, disminuir los costos y, con ello, aumentar la producción. Este método de producción sigue existiendo, aunque la baldosa fue mayoritariamente reemplazada por otros tipos de suelos más económicos, hasta el punto de casi desaparecer.

Sin embargo, existe una nueva valoración de las baldosas que se demuestra con el resurgimiento de fábricas como Baldosas Córdoba2 en Santiago de Chile o Mosaicos del Sur3 en Montevideo, quienes recuperan una tradición y técnica al borde de la obsolescencia. El valor de la baldosa es evidenciado también en un naciente interés por investigar sobre su técnica de producción4 y sobre la identidad visual de las ciudades a partir de sus suelos5.

Baldosas El Sol Collado en Valparaíso

La fábrica de baldosas Collado-Jaume fundada alrededor de 1920 en Valparaíso, inició su producción con prensas de impacto a partir de un tornillo, las cuales eran presumiblemente construidas en Chile pero basadas en modelos europeos. Asimismo, los marcos de forma y tamaño, las matrices de diseño y color, fueron importadas en un primer momento desde Europa, pero con el paso del tiempo, en la medida que los operarios y maestros ganaron experiencia, se pudieron construir y diseñar en Valparaíso.

La fábrica contaba con alrededor de 100 matrices de diseño y color, cada una con 4 ó 5 colores promedio, y con una paleta cromática de alrededor de 30 pigmentos, que arrojan 15.000 posibilidades.

Fig. (1) Espesor de baldosa de la plaza Victoria.
Fig. (2) Baldosa con la marca de la fábrica Collado
en el Teatro Mauri.
Fig. (3) Baldosa con patrón árabe.
Fig. (4) Matrices de color.

Proceso de producción

Para la creación de baldosas se utiliza una prensa, ya sea de tornillo manual o hidráulica, donde se añade presión uniforme a una mezcla de cemento y pigmentos. Las baldosas de cemento prensado con matriz de color se componen de 3 capas (color, secante y mezcla) y el proceso es el siguiente:

  1. La matriz de dibujo de formato cuadrado, compuesta de pequeñas láminas verticales de latón o bronce que demarcan los diferentes campos de color que construyen la figura, se inserta en un marco de bronce de 20 x 20 cm sobre una base lisa de acero.                                        
  2. Los campos son rellenados con colores –según un diseño determinado– mediante una mezcla compuesta de pigmentos, cemento blanco, arena rubia de río y agua, para luego ser vibrada dentro del marco, permitiendo que los colores se unifiquen, expandan y alisen.
  3. Al retirar la matriz, los colores quedan apoyados unos contra otros sin mezclarse, estáticos y brillantes.             
  4. Luego se espolvorea el secante, mezcla realizada idealmente con cuatro días de anticipación, compuesta de arena fina de duna seca y cemento.        
  5. Cuando la cantidad vertida absorbe la humedad del color y la superficie parece estar seca, se añade la mezcla compuesta por arena de gravilla un poco más gruesa, cemento y agua.
  6. Se pone el tape o cubierta del marco en la parte superior, que además contiene el emblema de la fábrica y que se imprimirá al reverso de la baldosa en bajo relieve.
  7. Con 3 golpes de tornillo la baldosa es compactada.
  8. Se retira el marco y el tape para desmoldar la baldosa de la base.    
  9. La baldosa debe permanecer vertical durante 12 horas tapada con polietileno.
  10. Luego se transporta a tinajas donde se sumerge por 48 horas en agua.
  11. Al retirarla debe volver a permanecer vertical para drenar lentamente el agua.

Este procedimiento para crear baldosas prensadas con matriz de color fue altamente usado y sigue vigente como sistema de fabricación sobre todo en las fábricas que han revalorizado el objeto baldosa y su método de producción.

Fig. Reverso de antigua baldosa de fábrica El Sol o Collado & Jaume, Padres Franceses de Valparaíso.

Desde el punto de vista del diseño, se cree que dada la historia siempre orientada a la eficiencia en la producción que ha caracterizado la fabricación de baldosas, la experimentación en el proceso de fabricación se ha visto limitada. Si bien el proceso tradicional permite una amplia gama de patrones y colores, se ve en este contexto la oportunidad de explorar con la técnica, ya sea a nivel académico (con estudiantes) como profesional (validado por la industria) y de investigación (exploración de lo nuevo). Insertándose de este modo en un campo de conocimiento artístico que permanece inexplorado.

Notas

  1. Brancoli, B. y Bernstein, J. (2016). Baldosas de Santiago. La Baldosa decorada como elemento de identidad en antiguos barrios de Santiago. Santiago de Chile: Universidad del Desarrollo.
  2. Trabajo y misión de Baldosas Córdova (Chile) visible en su sitio web www.baldosascordova.cl
  3. Trabajo y misión de Baldosas del Sur (Uruguay) visible en su sitio web www.mosaicosdelsur.com
  4. Investigación UDD http://bit.ly/2jCA1QA
  5. Jiménez, B. y Llanos, R. (2015). “Magia de formas y colores: Las Baldosas de Barranquilla. Los Pisos Hidráulicos del Barrio el Prado”. Memorias (25).

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Fernando Espósito