Reflexiones de aproximación al Parapetto
Patricio Cáraves
Arquitecto
Doctor Universidad Politécnica de Cataluña
Profesor e[ad] PUCV
Cristóbal Cox
Arquitecto
Profesor e[ad] PUCV
Franco Marzal
Arquitecto
Profesor Ayudante e[ad] PUCV
Esmeralda Rodríguez
Arquitecta
Profesora Ayudante e[ad] PUCV
el parapetto es la dimensión arquitectónica más pequeña. se trata de habilitar un lugar para recibir todo lo que potencialmente está. se vincula con el acto de la hospitalidad, de recibir, pues en estos actos se dan los puntos de encuentro con otros. el parapetto son espacios que están dispuestos y que potencialmente tienen una riqueza, en donde se detiene el paso, es decir, son los puntos de inflexión de un paseo, donde alguien puede llevar a cabo una conversación, detenerse, saludar.
Palabras clave: parapetto, dimensión arquitectónica, hospitalidad y puntos de inflexión
La Ciudad Abierta de Amereida se funda con actos poéticos, estos ocurren al aire libre. Las primeras obras de arquitectura llevadas a cabo son para la comprensión del estar al aire libre, ante la extensión americana.
Así se proyectan construyendo a la par las tres ágoras:
- la de los Huéspedes
- la de Tronquoy
- la del Fuego
Luego se levantan las Hospederías: de los Motores y del Banquete, las que son interiores habitables, cuyo centro será la mesa, para morar ejerciendo la hospitalidad; siendo el de mayor tamaño el Palacio en el traspaso de la duna y la vega y prontamente el Palacio del Alba y del Ocaso. En él construimos el Faubourg que arquitectónicamente es el pórtico concebido en los menores tamaños de la arquitectura: esto es el parapetto. Construcción desde un suelo achurado y elevado, enladrillado y zócalos de hormigón armado. Una obra para estar junto y ante el Palacio del Alba y del Ocaso: para detenerse precisamente en la extensión ante el alba y el ocaso. Así, para recibirlos.
En el interior del palacio, el parapetto da cabida al acto de ver y palpar, un suelo enladrillado que permite caminar junto a otear el horizonte, que es ver registrando desde lo alto.
Nuestra entrada a tratar el continente es con la arquitectura y precisamente con obras que son generalmente parapettos, que se conforman ante la máxima extensión y el presente, dando el espacio y cabida al acto de la detención.
Arquitectónicamente el parapetto es el tamaño menor de los cuatro tamaños que este oficio construye, a saber: continente, ciudad, casa y parapetto.
En el tiempo de la construcción del Palacio del Alba y del Ocaso, pensamos entre los que llevábamos observaciones en común la construcción de un espacio anterior al palacio, junto al acceder; en un distanciamiento sin alejarse. En esta relación de distancia y alejamiento dimos forma al acceso con cuerpos de hormigón, que son finalmente un parapetto. Una forma que elevándose, no deja de ser suelo.
El parapetto, como mencionamos anteriormente, se vincula a la extensión, en el encuentro con otro ante una inmensidad, su belleza. Se relaciona al ocio creativo, con lugares para la contemplación, es la muestra de un umbral, una pequeña detención al paso. El parapetto a uno lo retiene, sustenta, ampara el cuerpo, ataja el pie y lanza la vista. En Valparaíso estamos llenos de lugares así, tanto construidos como naturales, que te detienen por la belleza de su paisaje.
En un paseo puedes caminar, pero en donde te encuentras con otro, el parapetto podría precipitar de la construcción de esta naturaleza relacional. Construcción que no es un mero mueble, sino que va desde el suelo y son muy variados, como estaciones donde hay un leve cambio. La observación del acto poético es el que abre el campo o las posibilidades de la forma que tomará el parapetto.






Observaciones
“El cuerpo es con su entorno, idealmente estamos orientados. En nuestro continuo ir, luego nos detenemos y vemos (gracias al parapetto en el júbilo del auxilio) a los otros y al espacio (lo abierto y su luz)”. Esmeralda Rodríguez.
“Táctil al cuerpo lo aloja en una postura, lo hace permanecer fuera del paso en una espera contemplativa en vínculo con lejanías”. Cristóbal Cox.
“En su relación con el suelo (no su colocación), es una ‘estaca’ que da apertura desde un suelo que le da cabida perfilando su dimensión vertical, construyendo lo inmediato del apoyo y lo lejano del horizonte”. Franco Marzal.
“En el paso del espacio natural, a distingo de la naturaleza, es la forma de encontrarse con el lugar, donde llegar o salir son actos constituyentes del interior arquitectónico. Esto mínimo en cuanto materia, es leve en cuanto la masa, permite fijar sin edificar y sostiene al cuerpo en el llegar o allegarse, junto al salir o alejarse”. Jorge Ferrada.
“Aquellas detenciones para albergar al cuerpo en pausa y dar pie al paso del paseo. Siendo este el tamaño menor de la arquitectura”. Patricio Cáraves.
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Taller disciplinar de arquitectura: Las Salinas Viña del Mar
Felipe Igualt y Mauricio Puentes