Arquitecta de la Universidad de Roma III y con un posdoctorado en Laboratorio de urbanismo contemporáneo en la Universidad Federal de Pelotas en el Río Grande del Sur, Brasil, la nueva profesora asociada de la e[ad] vuelve por tercera vez a Chile y se re-encuentra con un territorio que dieciséis años atrás recorrió en los albores de su trayectoria.

Emanuela es oriunda de Roma, Italia, y desde niña aprendió de la obra en el hacer. Su padre, carpintero, la involucraba en algunos proyectos y así comprendió la tridimensionalidad de los objetos. Más adelante continuó aprendiendo sobre escultura, pintura y arquitectura, al asistir a un colegio experimental artístico científico.

Su paso a la universidad de Roma III no fue a través de los métodos tradicionales, pero debido a sus conocimientos y habilidad en la disciplina, siempre fue el camino evidente a seguir. Así, en 2005 llegó a la e[ad] como alumna de intercambio por un semestre, siendo parte en la Travesía a Río de Janeiro, Brasil. Esta experiencia, junto con que al año siguiente participó del curso “Arte Cívico” de Francesco Careri (basado en su libro “El andar como práctica estética”), hicieron de éste un período muy revelador en su incipiente carrera profesional.

Así fue como comenzó su “estancia de deriva urbana”, la que describe como “salir sin un rumbo, hacia lo desconocido, como una práctica real dentro del conocimiento de la arquitectura, de la ciudad, del encuentro con el otro y lo diferente, del desencuentro, del conflicto y etcétera”, lo que en adelante la mantiene en contacto con temáticas emergentes en distintas urbes.

De regreso en la capital italiana y todavía como estudiante de pregrado, junto a Careri (a quien llama “el Piccio”), comienza a desarrollar proyectos de autoconstrucción en y con comunidades, utilizando materiales de reuso en el Laboratorio di Arti Civiche.

En ese tiempo también llevó adelante workshops con alumnos de otras universidades y profesores de diferentes lugares del mundo, inspirada en las Travesías de la e[ad], además de un par publicaciones sobre arquitectura chilena.

Luego de una segunda, corta y productiva estadía en Chile (2009 y 2010), donde trabajó en proyectos privados y con Un Techo para Chile, regresa al origen para iniciar de lleno sus estudios de doctorado en Proyectos Urbanos Sustentable, mientras se desempeñaba como profesora ayudante de Taller y co-orientadora de tesis de pregrado con alumnos de intercambio provenientes de la e[ad], en la Universidad Roma III.

“Haber estudiado en el Instituto de Valparaíso me marcó al comprender que la arquitectura es una instancia poética y de manos en la obra, ya que en Europa es todo lo contrario. Allá hay mucha aproximación a la tecnología y a lo privado”.

Con su tesis de doctorado, “Re-Habitar: auto recuperación asistida del patrimonio público, en cooperativas de vecinos”, estudió, analizó y desarrolló la idea de “en vez de construir nueva arquitectura o de consumir nuevo suelo, porqué no reutilizar lo que ya existe”. Y detalla “ese año en Roma se dió que había 250 mil personas que necesitaban vivienda, y 250 mil habitaciones vacías, lo que me dio para pensar e indagar en la legislatura con respecto a cómo transformar un patrimonio público en vivienda social. Así se permitió transformar 11 edificios usando, en algunos casos, técnicas de autoconstrucción”.

Comenzó su post-doctorado en la Universidad Federal de Pelotas, Brasil en 2016 donde dos años más tarde comenzó a ejercer como profesora titular.

¿Qué traes contigo para entregar a los estudiantes de la e[ad]?

“No vengo con una idea fija, pero en mi deriva urbana espero (re)conocer el territorio y de ahí, de alguna forma, irán surgiendo esas temáticas. No vienen de mí, sino que están en el lugar y yo voy al encuentro de y con ellas. Si bien la sustentabilidad es un término muy manipulado, traigo conmigo los principios de respeto a la naturaleza, a la comunidad. Me siento cómoda en temas como la autosuficiencia, autonomía y subversión a las dinámicas de cooperativismo desde una aproximación humana”.