Una fructífera relación académica es la que une al profesor Andrés Garcés y a su par de la escuela de arquitectura de la Universidade de São Paulo, João Marcos de Almeida. De la admiración mutua y la colaboración surgió la participación en congresos, más de una Travesía en el nordeste de Brasil, pasantías en Chile, publicaciones de libros y en revistas, como la de la Organización de Naciones Unidas sobre la “Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible: 17 objetivos para transformar nuestro mundo y participaciones en congresos internacionales”.

Travesía a Praia do Amor, Brasil, 2016.

En ese contexto es que el profesor chileno fue invitado a representar a la e[ad] en el IV Encuentro Nacional de Enseñanza de las Estructuras en las Escuelas de Arquitectura, realizado en Brasil a mediados de septiembre. El evento que durante tres días contó con la participación de miles de asistentes, convocó también a otras dos escuelas de Estados Unidos y Francia, a presentar como exponentes principales de cada jornada.

“Lo interesante es que este congreso internacional se centró en poner la mirada sobre los procesos pedagógicos relacionados a carreras vinculadas a la arquitectura, al arte y el diseño”, comenta Garcés. “Escuela de Valparaíso: Ciudad Abierta, Travesías, formación y proyectos” es como nombraron a esta charla en la que, además de ahondar en cada uno de esos temas claves para nuestra Escuela, también compartió experiencias del Departamento de Asistencia Técnica, en donde se conjugan estas dimensiones a través de procesos de cooperación a requerimientos públicos del país.

Según Garcés, los asistentes al evento se mostraron muy interesados en las Travesías, en especial sobre algunas obras realizadas en el extremo sur de Chile, junto a una comunidad kawéskar durante enero del 2020.

Travesía en Comunidad Kawéskar, sur de Chile. 2020.

La conclusión luego de su participación en este congreso, es que la tendencia internacional está en poner la mirada directamente sobre el hacer, reforzando así el ámbito curricular, académico y teórico la formación de los arquitectos, ya que ellos en forma separada, no da buenos resultados.

“Y en eso estamos nosotros, planteándonos el perfil de nuestros egresados, pensando en cómo acercar a los estudiantes de arquitectura hacia la experiencia del hacer de manera mucho más consistente. Vinculando la experiencia de los estudiantes de en Ciudad Abierta.  Además, a través del hacer aparecen los requerimientos del pensar y de interrelacionarse con otras disciplinas”, señaló el docente.

La bonita paradoja de la e[ad]

Durante la entrevista Garcés también destacó la importancia de la firma del Convenio con las escuelas Bauhaus de la Universidad de Weimar (BUW) y la Universidad de Dessau. Siendo a su parecer la escuela de arquitectura y urbanismo más importante del mundo, y que al cumplirse un siglo de su fundación, la institución se ha replanteado sus fundamentos originales (que se remontan a 1919), creando una nueva escuela, revitalizada desde la perspectiva de la contingencia y del mundo actual.

En este sentido, recuerda la participación de la e[ad] en la celebración del centenario de la Bauhaus. “Fuimos junto a otras 14 escuelas radicales de todo el mundo, ninguna del ámbito académico tradicional, sino cada una de ellas muy especiales y dedicadas al arte. Nosotros éramos la Escuela más antigua entre todas las asistentes al evento, con mayor trayectoria y la más institucional. Firmamos el convenio y lideramos, en ese momento, todo lo que ocurrió en ese espacio”.

“Es una bonita paradoja la nuestra, dentro de este contexto. La Escuela de Arquitectura y Diseño de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso está siendo muy revisada por la forma en cómo hemos hecho las cosas en estos setenta años y la coherencia en una experiencia que nos puede parecer muy leve, pero que a la larga da cuenta de una tremenda consistencia”, concluye Andrés.