El Taller de Diseño de Servicios 2020 conducido por Katherine Exss y Herbert Spencer les planteó a sus estudiantes la oportunidad de trabajar en el diseño proyectivo para servicios post pandemia. Durante el desarrollo del semestre, se abrió la convocatoria al concurso internacional de Diseño Responde convocado por The Index Project al cual los docentes animaron a sus estudiantes a participar dada la pertinencia de los temas y tipología de los servicios diseñados.

El grupo conformado por Elizabeth Bustos, Constanza Cabrera, Melanie Collins, Javiera Galaz, María Inés González pasó a la fase final con el proyecto Ecolecuá, una red de apoyo comunitario enfocada en la tercera edad. Se trata de un servicio donde voluntarios aprovechan sus viajes cotidianos de compras para abastecer también a un adulto mayor de su sector. «Ecolecuá crece con ayuda de personas de la comunidad que buscan ayudar a usuarios que tengan  movilidad reducida, ya sea por motivos de salud o por estar en situación de riesgo frente a la pandemia», comenta Melanie.

El taller de Diseño de Servicios 2020 trabajó en base a una metodología iterativa incremental, donde los diseños se mejoran a través de pruebas, ensayos y procesos de validación periódica con usuarios. En el caso de Ecolecuá, tuvieron una etapa de investigación previa en contacto con su público objetivo y posteriormente, con pruebas de usabilidad en la navegación de su propuesta.

«Las estudiantes proponen un servicio multicanal para el apoyo a la tercera edad, donde uno de sus puntos de contacto es una aplicación web, la cual se diseña a modo de maqueta, sin desarrollo informático aún. La invitación es a que estas oportunidades de taller puedan continuar como proyectos de titulación o iniciativas externas, que ellas puedan emprender o participar de otros financiamientos que ofrece la PUCV», señala Katherine Exss.

El proyecto Ecolecuá apunta a generar lazos de confianza en la comuna o barrio, con el objetivo de mejorar las redes sectoriales. Para facilitar la experiencia de uso de los adultos mayores con la aplicación, las estudiantes desarrollaron estrategias visuales y de interacción. Estos elementos se reflejan en el uso de la paleta de color, en la síntesis de información, la distribución de textos,  tamaños tipográficos, botones y en la simplicidad de la navegación.

«La noticia de estar entre los finalistas nos dio mucha alegría, sentimos que nuestro trabajo fue reconocido y validado. Viviendo esta experiencia, pensamos que desde ahora en adelante podemos aprovechar cada oportunidad que se tenga para concursar o de proyectarse más allá de la universidad», comenta Melanie.