Los últimos dos años por factores sociales, de seguridad y sanitarios, nuestra escuela suspendió una actividad educativa y vinculante que desde 1984, ha sido pilar fundamental en la formación de nuestros estudiantes. La primera travesía en 1965 abrió el horizonte dentro de los procesos educativos y de aprendizaje en el ámbito académico. Pero no fue sino hasta el ’84 que las travesías se incorporaron al currículum de ambas carreras con la realización de una Travesía anual dentro del ámbito de cada Taller.

El continente se extiende y nosotros vamos a él para habitar su intimidad y su mar interior al que Amereida canta. Se han realizado ya más de 100 travesías, en donde la totalidad de los talleres de la Escuela, alumnos y profesores realizan obras concretas de Arquitectura y Diseño, en algún lugar de América.

Conde: el punto más oriental de América del Sur

En 2015 Andrés Garcés, profesor titular de nuestra escuela, fue invitado al Congreso Urbicentros que trataba temas de ciudad y periferia. Fue allí cuando se establecieron los contactos para la primera travesía de la zona en 2017, en la cual trabajaron con la comunidad de pescadores de una unidad portuaria abandonada.

En 2018 los profesores Garcés y Bruno Marambio, viajaron junto a sus estudiantes de arquitectura y Mónica Prilanti, docente de la Universidad Feredal de Sao Paulo, a las playas del nordeste de Brasil. Allá en conjunto con el municipio liderado por Marcia Lucerna, estudiantes de la Universidad Federal de Paraíba y un estudio de diseño, se reunieron con las comunidades locales para comprender la problemática medioambiental y socioeconómica de la zona costera y así poder dar respuesta a ello.

Gentileza Bruno Marambio

La problemática

El sector de viajes y turismo ha ido en aumento rápidamente, siendo calificado por Organización de Turismo de las Naciones Unidas como la tercera economía de mayor crecimiento en 2019. La inversión de los turistas sin duda beneficia a muchas localidades, y también está más exigente ya que priorizan destinos que respetan su patrimonio cultural, el medio ambiente y por supuesto, a sus habitantes.

En los últimos años las ciudades costeras de Brasil, han experimentado un incremento en la implementación informal de cabañas para ser utilizadas como bares o pequeñas tiendas, lo cual ha significado un problema ecológico para esas zonas geográficas. Con la finalidad de erradicar peligros relacionados a estos asentamientos informales, las cortes locales demandaron la demolición de las chozas en las playas brasileras.

La Bahía de Conde al nordeste de Brasil, no estuvo exenta de esta ordenanza incluyendo las caiçaras que albergan los productos y las herramientas de los pescadores artesanales. Dado que esto comprometía su principal fuente de ingresos, así como su tradicional vida de varias generaciones en torno a la pesca, la Secretaría de Planificación de la Municipalidad de Paraíba, inició una serie de encuentros locales entre autoridades y organizaciones comunitarias. Juntos encontraron una solución legal para su reconstrucción.

Una obra identitaria, una fiesta cultural

Garcés recuerda que para la construcción del proyecto se sumaron pescadores, vecinos, deportistas y estudiantes. «La identidad cultural está relacionada al vínculo cultural que se hace entre las personas. El proyecto fue una fiesta comunitaria. Levantamos nueve caiçaras de 3 x 6 metros que tomaban la linea de la playa con un estero. Fue un proyecto muy sencillo, y solo teníamos doce días en total para levantarlo, pero logramos hacerlo. Se trabajó principalmente con materiales sustentables, con los muros de madera y techumbres con planchas fabricadas a partir de plástico restituido».

El equipo viajó sin un diseño preexistente y solo con algunos materiales básicos para desarrollar maquetas de visualización rápida en la playa que presentaron a los pescadores. «El diseño surgió de forma colaborativa, sin más burocracias, ¡ellos mismos nos lo aprobaron!, para luego adentrarnos de lleno en la construcción día y noche. Mientras, la Municipalidad nos proveyó de alimentación, alojamiento y materiales,» señala Andrés. «Fueron nueve construcciones en los ocho días que pudimos permanecer en el lugar,  y culminó con un bello acto poético leído en portugués frente a toda la comunidad».

Gentileza Bruno Marambio
Gentileza Bruno Marambio

ONU y la guía de arquitectura sustentable 

El proyecto fue presentado por SEPLAN de la Municipalidad de Paraíba, al comité editorial de la publicación, compuesto por la Royal Danish Academy de Arquitectura y Diseño, la Conservation UIA Sustainable Development Goals Commission y UIA World Congress of Architects 2023.

En ella se recogen proyectos arquitectónicos de todo el mundo, los cuales responden a los 17 objetivos comprometidos en 2015 por distintos líderes mundiales de las Naciones Unidas, que tienen por objetivo en 2030 disminuir la pobreza, erradicar la inequidad y frenar el cambio climático.

Su lanzamiento físico está programado para el 27º Congreso Mundial de Arquitectura a realizarse en Río de Janeiro y el lanzamiento virtual se llevará a cabo desde Copenhagen el 30 de octubre a las 8:00 am de Chile.

Para Flavio Tavares de SEPLAN, es «un honor y un orgullo estar en el mapa mundial como una de las pocas experiencias de América Latina y el Caribe. Más que un proyecto arquitectónico, las caiçaras do Praia do amor, simbolizan un respeto por el lugar, el paisaje, el medio ambiente, a las personas y a la gestión pública.»

Nosotros como escuela estamos felices de haber participado y fortalecer el sentido del esfuerzo que implica cada travesía. Ansiamos el momento de re significarlas y volver al mar interior.

Fuente: https://royaldanishacademy.com/KADK-UN-global-goals