Del 2 al 5 de septiembre se desarrolla la «Semana de la Madera», encuentro en torno a la creación e innovación en madera, resaltando las áreas de arquitectura, diseño, ingeniería, innovación y emprendimiento. Este evento se constituirá de forma experiencial como una vitrina para relevar la madera en todas sus expresiones, apuntando a generar una identidad y cultura de la madera en Chile y un referente a nivel latinoamericano.

Esta versión constará con rueda de negocios, networking y concursos. En esta categoría, cuatro estudiantes de arquitectura de la e[ad] (Rodrigo Daine, Ignacio Urbina, Marcos Pérez y Joaquín Fernández) guiados por el profesor Ignacio Favilla presentaron el proyecto «Liceo Marítimo Austral». Te invitamos a conocerlo y votar aquí.

Contexto proyectual

Puerto Edén es una comunidad marítima ubicada en la Isla Wellington en la zona sur austral, entre los canales patagónicos sobre la ribera del paso del indio, a más de 500km de otro asentamiento humano. Su pequeño poblado está conformado por algunos descendientes de la Comunidad Kawésqar, quienes sostienen un desarrollo a la extracción marina, oficios  vinculados al mar y el  turismo.

La vida educacional de los jóvenes en la localidad se vincula a quehaceres del oficio y faenas portuarias. De este modo, se cursa la educación básica en el único establecimiento del sector, para luego, adversamente, continuarlos en otra ciudad con los niveles de oferta media y superior.
Tomando en consideración la  problemática para la continuidad de los estudios de  formación media y técnica, el proyecto “Liceo Marítimo Austral“, se concibe desde el muelle-astillero como rótula urbana de entrada marítima, junto al circuito de pasarelas preexistentes. Esto genera un nuevo hito educativo-cultural y turístico para el sector.

Liceo Marítimo Austral

Arquitectónicamente, se proyecta un primer borde-suelo, dispuesto al espacio público en virtud del encuentro y valorización del ámbito oficio-educación. Con esto, el modelo de gestión intenta sostener el arraigo territorial junto al desarrollo de la localidad, integrando menciones Marítimas, Administrativas, Hotelería y Turismo, Salud y Educación.

Las dos instancias -borde y meseta- se encuentran ineludiblemente en un punto: el recorrido. Desde esto, la propuesta cuida y da forma al elemento común: el suelo, he ahí una virtud. La forma radical es un pabellón-aulario que se inscribe en el modo de situarse ante el fiordo, con un primer zócalo que alberga al programa de astillero público, auditorio y talleres del oficio. En el pabellón de madera: biblioteca, áreas comunes, aulas modulares, servicios, rematando su norte con el edificio de residencia docente y el hall, y por el sur abriéndose a la extensión con el comedor, la multicancha y el patio abierto.

Estructuralmente se proyecta un primer zócalo de hormigón armado para el área pública, y sobre esto, los demás pabellones pedagógicos, estructurando estos espacios a través de muros y envigados de madera (CLT), una construcción de desarrollo simple. Todo esto en base a un módulo principal de 8x8m, el cual, en su iteración, presencia y ausencia, configura las circulaciones, áreas comunes, recreativas y educativas.

Tomando en cuenta el patrón de asentamiento de la localidad, el edificio se piensa en dos formas primitivas: un volumen mayor a modo de umbral urbano y una distribución modular interior que respete el tamaño doméstico del perfil de Puerto Edén. De esto, el pabellón se posiciona en escorzo del norte, resguardándose de factores climáticos adversos, al mismo tiempo que se tiene un primer gesto con el territorio: que el edificio sea un hito horizontal estructurante del paso público por medio del borde costero y su muelle proyectado, es decir, se ponen en valor el trayecto a pie como también el marítimo.