En los próximos días nos aprontamos a celebrar una nueva semana universitaria en la Escuela de Arquitectura y Diseño de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso. Esta instancia, que históricamente se ha inscrito dentro de las actividades de bienvenida a los alumnos de Primer Año, tiene un sentido particular en la e[ad] que la distingue entre las actividades de recepción universitarias tradicionales.

La celebración de esta semana en la Escuela lleva más de cuatro décadas realizándose, aunque ha ido variando su desarrollo a lo largo de los años. De las primeras actividades de las cuales existen registro se trasladan al año 1974, cuando estas festividades se llevaban a cabo en conjunto con las otras unidades académicas de la Universidad.

Farándula 1976. Carnaval nocturno por las calles de Valparaíso.

Similar a la Fiesta de la Primavera, la semana universitaria de la PUCV reunía a todos sus alumnos provenientes de distintas carreras en diferentes alianzas, desarrollando variadas pruebas que enfrentaban a estos grupos y que tenían el objetivo de instaurar a una alianza como ganadora, coronando a su rey y reina mechona.

La e[ad] era parte de estas celebraciones dedicándose de lleno a sus oficios. Mientras las otras unidades integrantes de la alianza se ocupaban de actividades como la elección de reyes y la organización de las fiestas, la Escuela dedicaba jornadas completas a aquellas faenas propias de su ámbito: la confección de trajes y ornamentos, banquetes, torneos deportivos, obras y recreaciones y la más importante de todas, la creación de los carros alegóricos.

Farándula del Tangata Manu, 2003. Los participantes de la farándula portan máscaras y pintan sus rostros.

Estos carros consistían en gigantescas estructuras construidas en su totalidad por alumnos de la Escuela que recorrían durante la semana universitaria la ciudad de Valparaíso, llevando la fiesta de la Universidad a la comunidad. Estas obras trasladaban a los reyes de cada alianza y a sus cortes, acompañados por el resto de los estudiantes que complementaban la articulación de estas creaciones, mientras paseaban por el puerto durante el desarrollo de las competencias de estos carros.

Farándula del Elefacto, 2010. Se entiende la farándula como la figura de la fiesta que se cobra la ciudad.

Sin embargo, transcurridos los años, estas celebraciones dejaron de tener el carácter de antaño y fueron eliminándose de la tradición universitaria. Hoy nuestra Escuela es la única que mantiene el sentido de bienvenida y trabajo a la par, mano a mano, con los alumnos que se integran a las carreras de Arquitectura y Diseño, culminando al final de la semana con un pasacalles y un banquete toda esta empresa que denominamos Farándula.

La fiesta como unión del oficio y la ciudad

La celebración de la semana universitaria es uno de los momentos más importantes del año en la e[ad]. Participando alumnos y profesores y volcando el quehacer diario de los talleres a la preparación de esta fiesta, la Farándula no sólo festeja la llegada de los nuevos alumnos a la Universidad, sino que se desarrolla como un tiempo de vínculo entre los oficios y la comunidad.

Faenas de construcción Farándula 1999. Sala Globo, e[ad].
Respecto al concepto de Farándula, el significado más apropiado para definirlo es la de “antigua compañía ambulante de teatro, especialmente de comedias”. De esta manera, los integrantes de la Escuela mantienen la tradición de la antigua semana universitaria, configurando un mito que incorpora figuras en común de distintas culturas. Todas ellas buscando un modo de explicar la materia y el mundo, añadiendo en su imaginario distintos elementos.

“(…) la fiesta de la condición humana. Fiesta consoladora. Consolar quiere decir revelar constantemente a los hombres cogidos por las tareas del mundo, el esplendor que llevan en ellos, esa posibilidad de hacer y de alcanzar toda realidad no obstante las culpas.”

Carta del Errante, Godofredo Iommi, 1976

El desarrollo de estos días de festividad transcurren entre faenas de construcción, apadrinamiento de los alumnos de Primer Año, la elección de reyes, el Torneo, la Música al Ocaso y los Ciclos de Cine, además del carnaval y peregrinación por la ciudad para reunirse en un banquete final con el que se da término a esta semana de celebración. Todas estas instancias como un momento de integración a quienes se unen a nuestra Escuela.

De esta manera, en la Farándula coexistan distintas actividades donde los alumnos, además de organizar y disfrutar de las instancias recreativas, se unen en torno al oficio para la constitución de una celebración colectiva con una temática determinada.

Así celebramos la creación de un ámbito verdaderamente universitario, en donde el cuerpo total de la Escuela participa estudiando, trabajando y viviendo.

El acto de recibir

Más allá de la fiesta y el carnaval, en la e[ad] la semana universitaria tiene una interpretación a través de los actos desde los oficios de la poesía, donde los nuevos estudiantes se incorporan a una dimensión plena, conformando parte de una comunidad que considera que la fiesta es el tiempo radical desde el cual la esencia de la condición humana florece, se presenta y extiende.

“(La poesía) Si revela el acto humano, es por tal acción que ella llega a ser la Fiesta. Y digo bien el acto. Es verdad que el poeta es un hombre de palabras, pero, también, él es mucho más que eso. El poeta es el portador de la Fiesta. La poesía se hace en su persona, en su cuerpo, en su lenguaje, en su vida y no solamente «entre las sábanas».”

Carta del Errante, Godofredo Iommi, 1976

Para aquel que principia su tiempo de estudio, este Acto de Recepción se vuelve un signo de pertenencia en ese universo en el que es recibido en los planos del estudio, la fiesta, el acto y el reunirse en la ciudad, permitiendo que toda celebración sea un ejercicio del ser universitario.

Acto de Farándula.

“Pues no se nace, se principia latino”, dice Amereida. Éste es el signo de nuestro acto, no de nacimiento, sino de principiar en el camino del estudio que vuelva a cada cual un príncipe de su aprendizaje. “Nosotros hemos salido haciendo esta salida o esta entrada por América con ánimo de principiantes. Hay una cierta dedicación, una paciencia y una pasión que consiste en buscarle un comienzo al comienzo. Y esto es lo que hace a un principiante.”

Hoy la fiesta de recibir a los nuevos integrantes de la Escuela es una tradición mantenida que no busca ningún otro objetivo más que el de crear un tiempo de celebración en dos instancias: desde el regalo del carnaval a la comunidad y desde la inclusión de un nuevo elemento a este cuerpo mayor que es la Escuela y los oficios de la Arquitectura y el Diseño.