Actualmente el desarrollo de los oficios de la Arquitectura y el Diseño poseen una ejecución muy diferente a la que se utilizaba desde sus orígenes. La aparición de softwares de dibujo, herramientas de construcción y una variada cantidad de objetos y técnicas que permiten simplificar el quehacer de estos oficios, han llevado a que su capacidad creativa en reiteradas ocasiones esté reglada por el uso de la tecnología.

Sin embargo, estos instrumentos tienen límites que la ejecución manual y la creatividad humana no poseen. Ésta fue la premisa que tuvo el arquitecto y profesor de la Escuela de Arquitectura y Diseño de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, David Jolly, cuando hace más de cuatro años comenzó un estudio e investigación constante sobre las posibilidades que entrega un material tan cotidiano como lo es el hormigón.

Tras la adjudicación de un Fondo Nacional de Desarrollo Científico y Tecnológico (FONDECYT) a fines del año 2014, Jolly inició formalmente un estudio acabado y complejo sobre la forma arquitectónica en el hormigón armado realizado con moldajes flexibles.

El objetivo de este proyecto fue investigar las posibilidades de generar nuevas formas de hormigón armado para la construcción del espacio habitable. Esto, fundado en la hipótesis del hecho que hasta el día de hoy la obtención de nuevas formas de este material con moldajes flexibles no es posible de emular con las herramientas tecnológicas disponibles. De esta forma, la experimentación manual y de iteración se torna irremplazable.

Prototipos columnas de hormigón con moldajes flexibles.
Prototipos columnas de hormigón con moldajes flexibles.

La construcción de un espacio habitable

Tratándose de una investigación y experimentación sobre una forma habitable, uno de los fines de este proyecto era la construcción de un espacio habitable, donde en Arquitectura el fondo se convierte en la forma.

Con esta búsqueda en mente, el arquitecto junto a un equipo de trabajo conformado por alumnos de la Escuela, estudiantes de intercambio y profesores extranjeros interesados en la investigación, iniciaron un proceso de experimentación y pruebas a través del diseño de modelos en taller.

Allí se generaban nuevas figuras en moldajes flexibles que permitían dar forma a cuerpos tridimensionales que pudiesen servir a la construcción de una estructura espacial habitable en hormigón armado.

La mayor parte del desarrollo de este proyecto se realizó en el contexto del Taller de Obras en Ciudad Abierta, Ritoque, espacio que entregaba la posibilidad de experimentar y trabajar con volúmenes y edificaciones estables de escala 1:1.

Tras dos años de investigación, durante 2014 y 2015, se llegó a una serie de 200 modelos distintos hechos a escala para obtener la forma de una columna que no pareciera un error de edificación ni que tuviera grandes diferencias que impidiera la representación de un distingo o límite arquitectónico.

Una vez obtenido el resultado, se definió una ubicación donde pudiese ser realizado a escala 1:1, definiendo una obra donde ubicarlo. Así, el Pórtico de los Huéspedes en Ciudad Abierta fue el destino final de estas columnas, las cuales fueron ubicadas y dispuestas a través de un acto poético, norma de trabajo colectivo en cada estructura de la Ciudad Abierta, creando un umbral de 17 columnas versátiles instaladas con moldajes de fácil armado y desmoldaje.

Faenas Pórtico de los Huéspedes, Ciudad Abierta. Fotografía: Helene Velle Olsen.

Tras la ejecución de una estructura habitable de dimensiones “domésticas” en el Pórtico de los Huéspedes, se avanzó en el diseño y construcción de una edificación de mayores dimensiones, estableciéndose un cubo de cinco metros de arista compuesto por columnas y vigas realizadas con moldajes flexibles.

Actualmente la obra tiene realizada una primera etapa de obra gruesa en hormigón, proyectándose continuarla para lograr sus cierres parciales, convirtiéndolo en un chartier habitable a medida que se construye.

Pórtico de los Huéspedes, obra en Ciudad Abierta. Fotografía: Helene Velle Olsen.

Participación de alumnos en la investigación

Dado que gran parte de la investigación en torno a la experimentación y construcción con hormigón armado y moldajes flexibles se desarrolló en el contexto del Taller de Obras de la e[ad], diferentes grupos de alumnos nacionales y de intercambio tuvieron la oportunidad de participar en este proyecto.

Alumnos de intercambio, Taller de Obras.

Habiendo cursado este Taller más de 100 alumnos a la fecha, también se suman los grupos de estudiantes y profesores proveniente de la EFPL de Lausanne, la ETHZ de Zürich y la AAM-USI de Mendrisio, Suiza. Además, durante este año se incorporará un grupo de la Universidad Católica de Lovaina, Bélgica, el que trabajará por una semana en el Taller de Obras, conformándose un grupo disciplinario multinacional.

Trabajo y experimentación en el Taller de Obras. Fotografía: Helene Velle Olsen.

Para David Jolly los principales resultados tras esta extensa investigación están dados por la obtención de modelos de columnas realizadas con moldajes flexibles verificadas en prototipos ejecutados a escala 1:1, además de la construcción de una estructura habitable a partir de hormigón flexible compuesta por columnas, vigas y losa.

De este modo, el proyecto probó la factibilidad del desarrollo de construcciones de todo tipo con hormigón armado, lográndose – desde el punto de vista arquitectónico – un primer paso para la ampliación de la capacidad de un lenguaje espacial con la forma orgánica de los moldajes flexibles.

Para conocer más sobre los proyectos y estudios realizados por docentes y alumnos de la Escuela de Arquitectura y Diseño de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, los invitamos a visitar la página de Investigación de la e[ad].