Fue en el año 1969 cuando los fundadores de la Escuela de Arquitectura y Diseño e[ad] de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso declararon su completa oposición al proyecto urbano de la Vía Elevada, principal camino de conexión entre las comunas de Valparaíso y Viña del Mar que se concretaron en la hoy llamada Avenida España.

Frente a esta intervención, que condicionaba por completo el libre acceso de los peatones a la playa, los fundadores de la e[ad] ejecutaron una contrapropuesta denominada Avenida del Mar, una que promovía la misión de Valparaíso de “señalar el destino marítimo del país, no abandonando, la orilla del mar con su puerto”[1] y la misión de Viña del Mar de “señalar el mismo destino, cuidando, no abandonando, la orilla del mar con sus playas”[2].

Fue así como se dio origen a un exhaustivo documento donde los integrantes de la entonces Escuela de Arquitectura UCV, detallaban y promovían una contrapropuesta a la Vía Elevada, haciendo un llamado a detener el desarrollo de este proyecto y llegando incluso a las autoridades de los organismos pertinentes.

Sin embargo, el proyecto de la Avenida del Mar no fue considerado y se terminó optando por construir la obra inicial. De esta manera, el libre acceso al puerto y las playas se vio delimitado por una vía de conexión que incorporaba el paso de un tren , el que décadas más tarde pasó a convertirse en un metro tren soterrado parcialmente.

Trabajos en Avenida España 

Durante el año 2017 se anunció el inicio oficial de las faenas de Conservación vial de la Avenida España, arreglos que comenzarían en enero de 2018. Estos trabajos consideran el sellado, juntado y reposición de grietas; la demolición de paños agrietados; conformación de base estructural pavimentada; y la aplicación de una capa nivelante con una carpeta de rodado asfáltico.

No obstante, ninguno de los puntos anteriores consideró mejoras en circulación peatonal, habilitación de ciclovías o un verdadero acercamiento hacia el borde costero.

De acuerdo al arquitecto y decano de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la PUCV, David Luza, “éste es un arreglo que los automovilistas y conductores del transporte público agradecerán, ya que esta vía no soportaba más sin una intervención luego de más de 30 años sin una real mantención”.

Sin embargo, en palabras de Luza – quien también imparte el Taller de la Habitabilidad e Infraestructura Urbana en la e[ad] – el aporte a peatones y ciclistas no está considerado en el proyecto, quienes además hoy tienen menor seguridad en sus traslados dada la disminución de la altura respecto a la acera. Si bien las empresas encargadas de las faenas anunciaron que se tomarán medidas respecto a esta problemática, continuarán otro tipo de inconvenientes como la alta velocidad a la cual circulan automóviles y transporte público por esta arteria.

La unión con el borde y el rol de las escuelas de Arquitectura

Sobre las opciones urbanas de volver a vincular la ciudad con su destino marítimo con los arreglos que hoy se están realizando Luza es crítico: “es algo que escapa totalmente a este arreglo, volver a unir la orilla con la ciudad es más que un número de vías de acceso o el diseño de una imagen objetivo que incluya pasarelas o pasos bajo nivel”. Aunque existió en carpeta la idea de bajar las pistas en el sector de Caleta Portales y generar uniones con plazas peatonales, éstas se desestimaron “aparentemente por costos e implicancias técnicas”, concluye el arquitecto.

Hoy es necesario comprender el rol que tiene el borde costero para el desarrollo de la ciudad desde la gestión, la administración y del libre acceso a un bien nacional de uso público, entendiendo todos estos factores desde un habitar saludable.

Respecto a la tarea que hoy enfrentan aquellos que ejercen y enseñan la Arquitectura, ésta recae en la generación de mayor conciencia y entender los problemas y desventajas de la situación que hoy enfrenta la ciudad. Aún existen deudas que zanjar en temáticas relativas a la accesibilidad universal a playas y espacios públicos en general, además de la movilidad sustentable.

Finalmente, hoy el desafío es comprender que el traslado de un punto de la ciudad a otro es una experiencia del habitar, el cual debe considerar la multimodalidad de transporte y la concentración de acceso a servicios públicos, introduciendo la dimensión urbana y una correcta comprensión de la conformación geográfica de nuestro territorio.

Para conocer más sobre la propuesta de la Avenida del Mar, los invitamos a revisar el proyecto en el siguiente link.

[1] Declaraciones Proyecto Avenida del Mar 1969. Disponible en https://goo.gl/immuwB.
[2] Ibídem.