Desde hace algunos años, nuestra sociedad ha avanzado en convertirse en un espacio inclusivo donde se desarrollan diferentes realidades y las personas pueden convivir sin problemas de acuerdo a sus capacidades. Ésta es una de las características más representativas de las sociedades modernas, las cuales a través de leyes y la generación de escenarios que respeten la convivencia humana, buscan acomodarse a las distintas necesidades de todas las personas sin obstáculos.

De esta manera, se hace necesarios contar con recursos que aseguren esta sintonía entre todos los integrantes de las sociedades, teniendo especial énfasis en aquellas personas que posean alguna discapacidad.

Para ello, el aseguramiento de un escenario accesible es entonces una condición necesaria para lograr la igualdad de oportunidades y la herramienta previa para la inclusión y participación social. Su ausencia, resulta en el tipo de discriminación más decisivo y frecuente.[1]

Es de esta manera, responsabilidad de los servicios públicos y la administración de cada nación asegurar la accesibilidad para todos los integrantes de su sociedad y velar por la no discriminación ante las personas que presenten algún tipo de discapacidad.

La accesibilidad cognitiva y la deuda de los organismos públicos

En la actualidad, cada vez que hablamos de accesibilidad universal o de mejoras en el uso de los servicios por parte de los usuarios con discapacidad, suele abordarse desde la discapacidad física y sensorial, olvidando en muchas ocasiones otros tipos de discapacidades como la intelectual. Es en este punto donde surge un fenómeno pendiente de abordar: la accesibilidad cognitiva.

De acuerdo a la organización Plena Inclusión Madrid, el concepto de accesibilidad cognitiva se refiere a una cualidad que poseen distintos artefactos al ser fáciles de entender, pudiendo ser espacios, productos o servicios[2].

Es frente a esta deuda donde un equipo multidisciplinar e internacional conformado por docentes de diferentes Escuelas de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV) y de la Universidad de Valparaíso en conjunto con profesionales de España y México decidieron abordar esta problemática.

Con el apoyo y el financiamiento de la Vicerrectoría de Investigación y Estudios Avanzados de nuestra Universidad, a través del Concurso de Investigación Innovadora Interdisciplinaria, se encuentran ejecutando cinco proyectos de asociación colaborativa enfocados específicamente en impulsar iniciativas que sirvan a la generación de respuestas y soluciones que aporten directamente a la construcción de un país más desarrollado e inclusivo.

El equipo, constituido hoy como la Red Científica Interdisciplinaria de investigación e innovación en Discapacidad Intelectual y/o del Desarrollo (REIDI), está integrado por:

La conformación de esta red interdisciplinaria hoy se encuentra trabajando activamente en reconocer las necesidades y el apoyo a la calidad de vida de adultos con discapacidad intelectual o del desarrollo. Esto, a través de la generación y prototipado de diversas plataformas que sirvan a potenciar el desarrollo de individuos con este tipo de discapacidades.

Investigación Inclusiva: Metodología de trabajo colaborativo

Uno de los proyectos más importantes en el cual se encuentra trabajando esta red es Investigación Inclusiva: Oportunidades para fortalecer la autodeterminación en la era digital.

Este proyecto, en palabras de Spencer “busca que adultos con discapacidad intelectual puedan mejorar su calidad de vida mediante el uso de una APP. Actualmente, el proyecto está en su segundo año de desarrollo y se encuentra en una fase de definición de las próximas herramientas a implementar”.

Uno de los principales resultados que ha arrojado esta investigación es la creación e implementación de la aplicación What I Need, la cual permite caracterizar los niveles de autodeterminación en adultos con discapacidad intelectual y que se encuentra disponible en https://www.apoyos.win/.

Esta aplicación consiste en un formulario con una serie de preguntas presentadas de una manera simple y fácil de entender para quienes pueden leer y también para quienes necesiten completarlo de manera auditiva. A través de esta herramienta es posible obtener insumos que permiten identificar cuáles son los grados de accesibilidad de cada individuo.

El objetivo de esta investigación es desarrollar un software que genere reportes a los servicios públicos, de modo que puedan incorporar las recomendaciones derivadas para que sean más accesibles a aquellas personas que posean distintos grados de discapacidad intelectual.

Otro punto que ha sido de gran valor para esta investigación es el empleo de una metodología de inclusiva que considerara participativamente el punto de vista y experiencias de usuarios con algún tipo de discapacidad, a través de una co–investigación, consolidando un grupo asesor de adultos con discapacidad cognitiva en su rol de investigadores.

De acuerdo a los integrantes de esta investigación, el fin último del desarrollo de estos proyectos es contribuir y eliminar las barreras existentes en cuanto a la accesibilidad cognitiva y su consecuente limitante en la calidad de vida de las personas con discapacidad intelectual y/o del desarrollo.

De este modo, el institucionalizar los procesos de trabajo e investigación colaborativa interdisciplinarias e inclusiva es una de las vías desde donde deben comenzar a abordarse las diferentes problemáticas que afectan a personas con cualquier tipo de discapacidad para, finalmente, instaurarlas en los servicios públicos y avanzar hacia una sociedad moderna que de respuestas y soluciones a todos sus integrantes sin discriminación.

[1] https://goo.gl/M1W99g

[2] https://goo.gl/EhKwJY