El pasado jueves 17 de julio se llevó a cabo el seminario «La catástrofe de Valparaíso. Hacia una planificación integral«, en el Parque Cultural de Valparaíso. El encuentro, organizado por Enmateria, tenía por objeto buscar posibles soluciones de organización urbana para Valparaíso, luego del incendio devastador que afectó a gran parte de sus cerros.

En esta ocasión, se reunió a distintos profesionales destacados en el área para exponer y generar discusión en torno a la planificación. Participaron en este encuentro Sergio Baeriswyl, arquitecto, doctor en urbanismo y Premio Nacional de Urbanismo 2014; Alberto Texidó, arquitecto, PhD en Arquitectura y Estudios Urbanos; Juan Mastrantonio, arquitecto y Premio Nacional y Regional de Conservación de Patrimonio; Lautaro Ojeda, arquitecto y doctor en Ordenamiento Territorial y Urbanismo; Paula Kapstein, arquitecto, docente e investigadora de la Universidad Católica del Norte; Andrea Pino, arquitecto y doctor en Ordenamiento Territorial y Urbanismo; Luis Álvarez, arquitecto, magíster en Urbanismo y docente de la  Facultad de Geografía de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso; y Mauricio Puentes, doctor arquitecto y académico de la Escuela de Arquitectura y Diseño de la PUCV.

La ponencia de Mauricio Puentes se tituló «Valparaíso: La periferia como forma urbana«, y comenzó con un recorrido por la historia de esta ciudad; cómo se fue poblando y las normativas que se fueron desarrollando. De acuerdo al arquitecto, se está frente a una ciudad cuya periferia continúa extendiéndose, pero que se encuentra con un borde contenido por la actividad portuaria, señalando que «al puerto le molesta la ciudad, y a la ciudad le molesta el puerto».

Además, explicó que la estandarización de las regulaciones inhibe las particularidades que pueden tener las ciudades chilenas. En el caso de Valparaíso, se trata de una ciudad que «no responde a ningún modelo urbanístico; no se le aplican modelos y está lejos de ser uno para otras ciudades, pero existe, y existe un tejido urbano».

Además, se refirió a la inexistencia de planificación urbana en términos institucionales, ya que su arquitectura surge desde la autoconstrucción, en que por un tema de distancia, los habitantes ocupan las laderas y los fondos de quebrada: «La forma urbana que presenta Valparaíso ha sido producto de esta articulación, más que de una planificación».

En cuanto al estado de la ciudad, expresó que Valparaíso no requiere macro proyectos de infraestructura, sino micro proyectos que estén vinculados entre sí.