diciembre 24, 2012

Más de Cien Egresados e[ad] Recibieron su Título en Emotiva Ceremonia

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Con un acto musical  se dio inicio a la ceremonia en la que  50 egresados de arquitectura, 28 de diseño industrial, 17 de diseño gráfico y 6 del Magister Náutico y Marítimo recibieron su título. Autoridades PUCV, académicos e[ad], familiares, compañeros y amigos compartieron el momento culmen de la formación profesional de estos estudiantes.

La ceremonia de título que se desarrolló en el patio de la Casa Central de la PUCV ocurre en el año en que la e[ad] celebra su sesenta aniversario; fecha en que de una manera particular,  la mirada a los orígenes se torno fundamental.

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“Nuestra Universidad se proyecta al mundo con ustedes y a través de ustedes”, expresó el rector de la PUCV,  el profesor Claudio Elortegui Raffo, a los titulados. La autoridad destacó las características formativas recibidas a lo largo de la permanencia en la e[ad]. “La escuela de arquitectura y diseño, tiene a su cargo una tarea compleja y exigente, pues, en última instancia su quehacer no es otro que llevar a cabo el ideal que modelaron, en otros tiempos, las mentes de humanistas más encendidos: asumir la propia vida como una obra de arte”, expresó.

La santidad de la obra, la permanencia en la Casa de Estudios y construcción del mundo a través del oficio creativo,  ha sido la clave de las palabras que, en emotivo acto el arquitecto, académico e[ad] y decano de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo, Patricio Cáraves entregó a los ahora titulados, sus familiares y amigos.

Finalmente, los nuevos profesionales e[ad] recibieron la bendición del padre Ricardo Smith, capellán de la Escuela quien en la ocasión proclamó una pericopa  bíblica del libro de La Sabiduría y luego invitó a orar por el ejercicio de un oficio en libertad y la construcción de una patria prospera.

“… La Sabiduría es luminosa y nunca pierde su brillo: se deja contemplar fácilmente por los que la aman y encontrar por los que la buscan. Ella se anticipa a darse a conocer a los que la desean. El que madruga para buscarla no se fatigará, porque la encontrará sentada a su puerta. Meditar en ella es la perfección de la prudencia, y el que se desvela por su causa pronto quedará libre de inquietudes…”