diciembre 13, 2012

Diseñadores Industriales Gestionan Procesos de Desarrollo Social en Campamento de la V Región

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El desarrollo de habilidades para trabajar haciendo uso de las nuevas tecnologías de la información y comunicación; el acceso y permanencia a una biblioteca tradicional complementada con  una digital y el diseño de un espacio público comunitario en el sector Villa La Cumbre del campamento Manuel Bustos, uno de los más grandes del país y que está ubicado en Viña del Mar,  es el resultado de un proceso co- gestionado por los diseñadores industriales e[ad] Jhan Arancibia y Camilo Astudillo y los vecinos del comité Esperanza Nueva.

Uno podría preguntarse por qué diseñadores industriales cuyo oficio dice relación “al habitar”, diseñan servicios aplicados y gestionan procesos dedesarrollo social en un campamento. La respuesta radica en la propia palabra diseño entendida como el proceso creativo necesario para llegar a nuevos objetivos innovadores y a la creación de estrategias de participación e interacción social. De esta manera se produce una renovada integración de los lenguajes implicados en el oficio del diseñador y que contribuyan al diseño de hábitats humanos favorables en temas de desarrollo, encontrando un equilibrio en sostenibilidad económica, social y ecológica

La titulación de 11 vecinos de Villa La Cumbre en  habilidades tales como el uso de herramientas  computacionales que agregan valor a su desarrollo laboral – manejo de Excel, Word, internet y redes sociales-  y la consolidación de la biblioteca como un espacio educacional son fruto del trabajo de colaboración y co-participación iniciado por estos profesionales a comienzos del 2011.

Astudillo y Arancibia llegan a este campamento cuando deciden participar del concurso  Desafío Clave de Techo Lab  (Centro de Innovación de un Techo para Chile) con la postulación de un portal web para emprendimientos sociales (PESMESH). En terreno y de mano de los vecinos, los diseñadores entienden que un real proceso de desarrollo social no podían lograrse con la sola generación de las antenas MESH; era preciso partir desde y con la comunidad.

Los resultados están a la vista: una comunidad empoderada, con lideres capacitados para replicar enseñanzas en el uso de las TIC´s  y una dimensión espacial que favorece la vida comunitaria, el encuentro y la convivencia. Para que la comunidad fuera integrándose al uso de tecnologías, se equipó la sede social del Comité Esperanza Nueva, Villa La Cumbre; con 2 computadores de escritorio  y 3 antenas sectoriales encargadas de iluminar de señal WiFi 500 metros a la redonda, permitiendo conexión inalámbrica fuera de la sede.

Ambos proyectos se desarrollaron  en el marco de  taller de título “El Diseño a escala urbana y la experimentación del equipamiento de espacios públicos”, guiado por el diseñador industrial e[ad] y profesor Juan Carlos Jeldes.

El espacio comunitario está dado por la intersección de tres salas: el taller de  manualidades y repostería; la biblioteca y la sala de reuniones. Es en este mismo terreno donde se ubica la antena de transmisión de señal de internet o nodo central de la malla. Cada una de las salas es una mediagua y entre las tres hay una distancia que fue intervenida  para que ser el espacio de integración para las actividades de dimensión pública.

Arancibia y Astudillo montaron una umbra (carpa) que permite cobijo a las personas en sus  reuniones masivas, talleres, ferias, conciertos y actividades culturales, entre otras. Las dimensiones del espacio a intervenido son de 70 m2 , capaz de albergar 70 a 80 personas. Jhan Arancibia  señaló que de esta manera se dignifica un lugar que está a la intemperie que queda en desuso según los cambios climáticos de las temporadas y que ahora, con esta cubierta  “se permite que se pueda constituir un espacio agoral”.

Estas  iniciativas se fueron desarrollando en un ciclo de un año de intervenciones  y  que también fueron ocasión de adjudicación de fondos concursables institucionales PUCV; Techo Lab e INJUV. Recientemente se adjudicaron fondos FOSIS para reparar la sede social y fabricar los muebles de la biblioteca.

El trabajo de Arancibia y Astudillo ha sido fundamental en el despertar social del Comité Esperanza Nueva. Los vecinos quieren que se queden y ellos desean favorecer todos los procesos de desarrollo a partir del diseño. Pero, también aspiran a más. Se proponen la creación de una asistencia técnica para las acciones de fundaciones como Un Techo para Chile.  Desean continuar entregando elementos que enseñen a pescar y en ocasiones, también, entregar pescados.