Seminario del M15
Introducción

Tradicionalmente es el Taller de Amereida quien se ocupa del presente de nuestra Escuela, pero ahora lo está haciendo esta instancia o seminario. Es un cuidado en torno a nuestra ubicación y actualidad en América y en el mundo. Ocuparse del presente es destinarse en los asuntos del tiempo, inmiscuirse también en el pasado y en el porvenir. Para llevar a cabo estos afanes hospedamos un trato con la poesía. Desde el corazón creativo de la palabra poética es que podemos hablar y hablarnos a nosotros mismos a propósito justamente de quienes somos, fuimos y anhelamos llegar a ser ((Hay que dar ese paso para dejar que la palabra –que es la esencia misma del hombre– vuelva a lucir, salga de su oscuridad forzada, y se muestre como fundamento o cabida de los acontecimientos. Porque lo es. Por cierto que las universidades constituidas en ese tipo de comunidades autónomas serán un “peligroso” ejemplo para todas las demás actividades humanas, según los aspirantes al Poder y a los que se asientan en él…Iommi, Godofredo. De la reforma. Anales de la Universidad de Chile N.150. Santiago: Editorial Universitaria, 1969. Disponible on line en la Biblioteca Con§tel)).
Hoy día voy a hablar sobre un punto radical que está situado en el fondo de nuestra historia y que desde allí ilumina nuestro derrotero y aclara -sin dilucidar nunca del todo- nuestra eterna pregunta.
Casi cuarenta y cinco años han transcurrido desde la que acaso sea la querella más extraordinaria que en los tiempos modernos haya afectado a las universidades de todo el mundo. Mayo del ’68, en París, está inscrito en la memoria colectiva de Occidente como el instante en que se supone que la juventud universitaria hizo tambalear al poder político de las naciones más poderosas ((“Instintivamente la juventud tiende hacia un mundo rico en distingos (pues, lo contradictorio depende aún de lo contradicho), realmente plural. Reclama un mundo fundado en la abertura o permanente vigilia de la libertad donde la verdad se arriesga sin, jamás, entronizar el poder, ni aún institucionalmente”. Ibídem)). Pero todo aquello es historia conocida. Lo que debemos ahora saber es que los acontecimientos de París sucedieron tarde, pues todo comenzó justo un año antes en un lejano país de América, en el puerto de Valparaíso, en su Universidad Católica; finalmente aquí, en su Escuela de Arquitectura y Diseño. El 15 de junio de 1967 los profesores y alumnos de esta Escuela decidieron publicar sus propósitos respecto de los acontecimientos que agitaban a la juventud de Chile y el mundo. Se recluyeron en la casa de la Escuela durante cincuenta días, denunciaron la ola de cobardía que cubría –y cubre- nuestra América, declararon caducas –por incapaces- a las autoridades universitarias y regaron por todo el país una corriente liberadora que modificó para siempre a las universidades. La voz del poeta Godofredo Iommi fue uno de las influjos que lideró, con el consentimiento unánime de toda la comunidad de la Escuela, lo que hoy se conoce como la Reforma Universitaria.
Han transcurrido cuarenta años desde el Manifiesto del 15 de Junio y el Voto al Senado Académico. Las ideas expuestas en ambos escritos, lejos de estar obsoletas o ser anticuadas, están más vigentes que nunca. Los postulados poéticos que inundaron el coraje reoriginador de aquella gesta siguen siendo la base fundamental con la que nuestra Escuela se enfrenta a la forja del mundo, a la formación de sus alumnos en los secretos de un oficio, al llamado original que desde todos los tiempos y lugares nos hace América.
A la vuelta de las décadas y casi medio siglo después oímos y leemos con incredulidad y vergüenza cómo aquellos ideales universitarios y artísticos (que eran además y por cierto políticos y sociales) son replanteados –desde otros ámbitos– como una novedad y como la supuesta y posible solución a la bochornosa realidad en que viven nuestras universidades latinoamericanas. Pero estos seudo educadores actuales son iguales a los que hace cuarenta años equivocaron el sentido de la ruta y desperdiciaron la oportunidad del auténtico cambio, cuando interpretaron e implementaron la re originación como una reforma. Es decir, cuando transformaron una voz poética y profundamente libre, en un mandato político-partidista atado a la búsqueda del poder. A pesar de los supuestos cambios estructurales de las sociedades globales, a pesar de las transformaciones de los paradigmas occidentales, a pesar precisamente de medio siglo transcurrido, siguen equivocando el diagnóstico y por lo tanto también fallan en la aplicación de los remedios. Aquellas ideas, entonces, se mantienen como ideales prístinos reluciendo en los horizontes que nos seducen, nos provocan y nos obligan.
Durante demasiados años presumimos que los errores había que imputárselos a las dictaduras que gobernaron Latinoamérica a sangre y fuego después de apagar y destruir los movimientos revolucionarios de los ’60. Sin embargo esas aciagas horas pasaron hace demasiado tiempo y nuestras naciones continúan sin rumbo. Es de ese rumbo, comprendido desde nuestro ámbito universitario, de lo que tratamos aquí y ahora.
Voto y ciudad abierta
No voy a desarrollar esta exposición en torno al manifiesto del 15 de junio, sino a través de un documento posterior. Voy a leerles algunos fragmentos de lo que se conoce como el Voto al Senado Académico. Es un voto propuesto al Senado Académico de la Universidad Católica de Valparaíso por el profesor Godofredo Iommi M., en noviembre de 1969, en ocasión de los debates sobre la Política General de la Universidad. Esta proposición no ha sido discutida ni votada, hasta la fecha por el Senado Académico.

Este documento es esencial pues contiene ya los fundamentos de lo que sería la gran consecuencia del M15, a saber no una reforma política, sino una reoriginación poética, es decir, la Ciudad Abierta. Aquí están enunciadas prácticamente todas sus leyes, las mismas vigentes hasta nuestros días.
A este documento le he adjuntado algunas notas y comentarios. Veamos.
DEFINICION Y ADOPCION DE UNA ORIENTACIÓN Y POLÍTICA GENERAL UNIVERSITARIA
Consideraciones previas
La naturaleza y estructura de la Universidad actual, concebida como Institución, bajo cualquier régimen político-social vigente, implica un periodo dedicado exclusivamente a la instrucción y sólo preparatorio para el ejercicio posterior de un saber o profesión en el seno de la sociedad.
Esto trae las siguientes consecuencias:
a) División obligada entre el trabajo y el estudio.
b) Sometimiento de la vida a periodos artificialmente predeterminados.Este periodo de dedicación exclusiva a la instrucción, por ser tal, se constituye como un “privilegio” con respecto a la vida ordinaria. Por esta razón el acceso a la Universidad, sea cual fuere el régimen político-social imperante, es una suerte de “dignificación” o “ascenso” en el medio social. El título certifica este privilegio. En el complejo social el título adquiere un rango o “dignificación” y permite el “bienestar” de una posición económica.
Pero ningún auténtico saber tiene privilegio sobre otro. Y por lo tanto, si el título acreditara real y solamente un saber, cualquiera que fuere (el saber del panadero o el saber del médico), no puede certificar privilegio alguno ((“el joven vive como entre paréntesis pues sólo más tarde entrará a la plena realidad de la vida. ¿No es esa forma realmente dicotómica? Responde a un modo de concebir la existencia y el mundo. Existe en todas partes y bajo cualesquiera sistemas políticos. Es esa forma, por ejemplo, la que está en crisis. Se trata, ahora, de que a la luz de la libertad, en la apuesta de la verdad, la vida, el trabajo y el estudio no se compartimenten más”. Ibídem)).
La naturaleza fecunda de la realidad coloca a la Universidad, como Institución, ante nuevas solicitaciones. Estas se presentan como problemas que habitualmente, en el lenguaje de los movimientos universitarios actuales en el mundo, se formulan de la siguiente manera:
– Universidad y Sociedad ((“que no se entiende más la Universidad como una institución dentro del juego de otras instituciones, sino ella misma como una realidad social plena al par de cualquier otra. De allí el nuevo y profundo sentido de la autonomía. Por eso, doquier, los movimientos estudiantiles se escapan al control político y los partidos han inventado una denominación para indicar esa realidad que no controlan: los llamados izquierdismos”.Ibídem)).
– Democratización (entendida como el acceso para todos o para los más aptos, y como autonomía de su propia gestión).
– Pluralismo (entendido como una exigencia intrínseca de cada saber o como previamente condicionado a una determinada concepción de la sociedad).
– Unidad de vida, trabajo y estudio (entendida como el no sometimiento de la vida a periodos artificialmente predeterminados) ((“aunar vida, trabajo y estudio. Deben pasar de ser comunidades abstractas o meramente jurídicas a ser comunidades reales de vida, trabajo y estudio fundadas en la libertad y la verdadera autogestión. Comunidades de las que no se egresa con un título para “incorporarse” a la vida. Es construyendo esas formas de existencia que ellas inventarán, con el más alto rigor que es y sigue siendo la práctica de la libertad, los nuevos modos de convivencia. Modos que acuerden con el esplendor y la libertad que ya luce en el estudio y en la obra humana desde las artes hasta las grandes tecnologías. Para dar ese paso no se requiere de ninguna violencia agresiva y menos aún de una postergación a la espera que mude, antes y en ese sentido, la sociedad. Todo poder es impotente para impedir la conversión de las personas y el ascenso indiscutible de la realidad que sobrepasa –como está a la vista en el mundo– las diferencias de regímenes, de ideologías, de gobiernos, etc”.Ibídem)).
Sin embargo, por su naturaleza y estructura, tal como lo hemos declarado, la Universidad en cuanto Institución, so pena de dejar de serlo, no puede en la actualidad dar una plena y cabal respuesta a dichas solicitaciones.
En nuestra América Latina estamos enfrentados a una persistente y sostenida falta de forma propia en la cultura; a la innegable dependencia económica y política del continente y a la existencia insoportable de la miseria en nuestros países. Asimismo, constatamos los repetidos fracasos de las tentativas que, no sin heroísmo las más de las veces, trataron de remediar o encontrar una nueva salida para estos inevitables llamados de la realidad ((En la esperanza, el mundo siempre será mañana. El de hoy es un entretanto. Todas las formas de existencia que conocemos se apoyan en el tiempo de la esperanza y la nostalgia. Las nuevas que se reclaman, piden sostenerse en la abertura o vigilia ininterrumpida de la libertad. La libertad como fundamento mismo del obrar que hace mundo.¿No sabemos hoy que no hay estudios verdaderos que sean inútiles? ¿No sabemos ya –desde hace tiempo– que los llamados estudios inmediatamente útiles son, precisamente, los menos eficaces?Los desarrollismos (concepto acuñado por los poderes para dominar a los hombres mejor en nombre de la futura justicia) se basan en modelos estadísticos que pueden valer para los grandes números, pero desconocen al individuo y son a su vez fuente de toda clase de justificaciones porque viven del futuro, de un futuro que se agita como el señuelo del bienestar y de la felicidad. ¿No sabemos, hace ya mucho tiempo, que el amor nada tienen que ver con la Felicidad, así, con mayúscula? Son todas las hipocresías las que están en crisis. Capitalismos o marxismos ¿no son ya estrellas extinguidas cuyas luces continúan a causa de la limitación de nuestros ojos? Vamos, pues, ya estamos, hacia un modo distinto de vida y por ende de “Universidad”. La Escuela de Arquitectura de la Universidad Católica de Valparaíso ha comenzado ese camino. Camino cuya base y, a la vez, horizonte es América, sí, América, como la entendemos nosotros, es propiamente abertura. Es decir, por primera vez, absolutamente contemporánea. Ibídem)).
En vista de todas estas consideraciones previas, con el fin de liberarnos y aventurarnos a la búsqueda de una posible fisonomía propia y para que la Universidad se abra generosamente al máximo de sus posibilidades.
Proponemos:
1. Una modificación esencial en los métodos y objetivos de las enseñanzas que hasta el presente se imparten en esta casa de Estudios y en las que pudieran en un futuro inmediato realizarse.
2. Todos los estudios se deberán conformar dentro de cada Unidad y a partir de la disciplina que la constituye como tal, entorno a un Seminario Central sobre Chile y América. Dicho Seminario, a causa de este objetivo concreto deberá continuamente constituir y revisar su propio método. Todos los conocimientos propios de la disciplina pero de carácter informativo o instrumental deberán constituir una constelación de tal suerte que no impidan la tarea central propuesta.
3. En este Seminario Central participarán todos los alumnos y profesores de cada Unidad.
4. Este trabajo exige como punto de partida para todas las Unidades una compresión provisoria y por ello continuamente verificable y modificable de Chile y América.
5. Para la puesta en marcha de esta profunda modificación de los estudios, se convoca a una Convención general de Unidades. Dicha Convención a realizarse en el próximo mes de Enero, quedará constituida por dos representantes de los Profesores y un representante de los alumnos por cada Unidad. Las Unidades habrán previamente conferido a sus delegados plenos poderes para decidir las formas precisas de esta enseñanza y estudio que deberá sancionar el Senado Académico. 6. Que esta Casa de Estudios favorecerá espiritual, moral y materialmente la Agrupación de profesores, alumnos, empleados y obreros que deseen por libre consentimiento constituirla sobre los siguientes fundamentos:
a). El no privilegio de ningún oficio ((“Mucho se ha conseguido cuando a la gran masa (a los superficiales, a los intestinos veloces de toda especie) se le ha infundido por fin el sentimiento de que a ella no le es lícito tocar todo; de que hay vivencias sagradas ante las cuales tiene que quitarse los zapatos y mantener alejadas sus sucias manos,- esto constituye casi su suprema elevación en humanidad. A la inversa, en los denominados hombres cultos, en los creyentes de las «ideas modernas», acaso ninguna otra cosa produzca tanta náusea como su falta de pudor, su cómoda insolencia de ojos y de manos, con la que tocan, lamen, palpan todo; y es posible que hoy en el pueblo, en el pueblo bajo, ante todo entre los campesinos, continúe habiendo más relativa aristocracia del gusto y más tacto del respeto que entre el semimundo del espíritu, que lee periódicos, entre los cultos”.Nietzsche, Friderich. Más Allá del Bien y del Mal.)).(Hacer un buen pan, construir un buen puente, constituir un pensamiento, descubrir un nuevo sistema formal, remendar bien un zapato, etc., se califican por la plenitud alcanzada según la ley propia de cada obra. Desde esa plenitud ninguna es mejor ni más prestigiosa que la otra. De este modo preciso y concreto queda efectivamente anulada la hasta hoy llamada diferencia entre trabajo universitario y trabajo obrero, para pasar realmente a distinguirse en lo que le corresponde y a merecerse mutuamente en lo que tienen de común: estudio, trabajo y obra consumados con la vida. Esta es la profunda y veraz democratización que supera el pseudo ascenso social de quienes lo reivindican y el pseudo paternalismo de quienes creen otorgarlo).
b). La no acumulación de riqueza y bienes.(Para que real y efectivamente no existan en ningún orden privilegios en los oficios, se consiente en impedir la acumulación de riquezas y bienes, pasando las que hubieren y se produjeren a ser patrimonio común de la Agrupación, para que luego de sufragar las necesidades individuales sirvan para velar por la mejor realización y cumplimientos de los oficios y asegurar la vigilia de la propia libertad que comparte abundancia y escasez) ((Hay que reconocer el coraje casi violento de este axioma que fue llevado a la práctica en los primeros tiempos del instituto de arquitectura y la ciudad abierta. El dinero, los sueldos de los profesores fueron a parar a un fondo común, el que se repartía según las necesidades de cada familia. Esto no tiene nada que ver con el comunismo, va mucho más allá. Y hay que saber reconocer con el mismo coraje quen ese sistema fue un fracaso porque ¿quien podría, siendo verdaderamente humano, decidir qué necesidades son más necesidades que las mías propias? Es decir, sin pretenderlo hubo algunos cuyas necesidades se consumían rápidamente el fondo común. Hay quienes necesitan brindar 7 días a la semana, hay otros que tienen 7 hijos, hay incluso los que quebraron espejos y tienen siempre 7 años de mala suerte.
¿Cuál es la proposición del mundo actual respecto del dinero?
El capitalismo (Siglo XIII) es el sistema económico en el cual predomina el capital sobre el trabajo (la fuerza de trabajo que somos todos los asalariados, los empleados) como elemento de producción y creador de riqueza, por tanto los medios de producción son privados o de propiedad corporativa y son operados principalmente en función de la acumulación de beneficios o ganancias.
Generalmente, el capitalismo se considera un sistema económico en el cual el dominio de la propiedad privada sobre los medios de producción desempeña un papel fundamental. Es importante entender lo que se entiende por propiedad privada en el capitalismo ya que existen múltiples opiniones, a pesar de que este es uno de los principios básicos del capitalismo: otorga influencia social a quienes detentan la propiedad de los medios de producción (o en este caso el capital), dando lugar a una relación jerárquica de funciones entre el empresario/patrón y el obrero/asalariado. Esto crea a su vez una sociedad de clases estratificadas en relación con el éxito económico en el mercado de consumo, lo que influye en el resto de la estructura social según la variable de capital acumulada; por tal razón en el capitalismo la clase social dominante suele ser la burguesía. El control privado de los bienes tiene la característica de hacer posible negociar con las propiedades y sus intereses a través de rentas, inversiones, etc.
El neoliberalismo es una doctrina económica que propugna el libre mercado y la limitación del intervencionismo estatal en la economía. Se trata de una denominación controvertida que se asocia al conjunto de políticas económicas que llegó, a través del Consenso de Washington, a convertirse en dogma ideológico para algunos sectores políticos, (no se trata de principios ni teorías) recomendadas por algunos organismos multilaterales como el Grupo G8, el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y la Organización Mundial de Comercio. En América Latina se las identifica habitualmente con las recomendaciones del llamado Consenso de Washington (Disciplina fiscal, Reordenamiento de las prioridades del gasto público; Reforma Impositiva; Liberalización de los tipos de interés; Un tipo de cambio competitivo; Liberalización del comercio internacional (trade liberalization); Liberalización de la entrada de inversiones extranjeras directas; Privatización; Desregulación; Derechos de propiedad) ))..
c). La no institucionalización del poder como dominio ((Los poderes clásicos, descritos por Montesquieu son tres: el ejecutivo, el legislativo y el judicial.El cuarto poder fue inventado por Edmund Burke (1729-1797), en Inglaterra. Al comienzo se refería premonitoriamente a la prensa luego medios de comunicación. Hoy día globalizados y digitales. De hecho pudiese existir un quinto poder, que sea tal vez internet como comunidad o acaso las influencias económicas de los gobiernos sobre la sociedad.
“Entonces trato de volver a empezar y vuelvo a Lautréamont y a sus maltraídas “Poesías”. El nos ha dicho bien cual es la diferencia entre poesía y política, psicología, dramas, luchas, etc. Escuchémoslo: “La misión de la poesía es difícil. Ella no se mezcla con los acontecimientos de la política, a la manera como se gobierna un pueblo: no hace alusión a los períodos históricos, a los golpes de estado, a los regicidios, a las intrigas de corte. No habla de las luchas que debe sostener el hombre excepcionalmente, con él mismo, con sus pasiones. Ella descubre las leyes que hacen vivir a la política teórica, la paz universal, las refutaciones de Maquiavelo, los cucuruchos de papel de que se compone la obra de Proudhon, la psicología de la humanidad”. (Iommi, Godofredo. Carta del Errante. Biblioteca Con§tel)
Desde aquí proviene esta aseveración sobre el poder, sobre impedir que el poder se concentre. Ya habíamos considerado que esta no fue solamente una reforma en contraposición a reoriginación. La reforma va tras el poder político, la reoriginación es una aventura poética. Es la poesía la que tiene un problema con el poder. No se mezcla con este por ningún motivo. Porque ¿para qué quieren el poder quienes lo buscan? Los partidos políticos, por ejemplo, en sus idealismos ¿qué persiguen o desean con el poder? cambiar el mundo, por supuesto. Sin embargo la poesía sabe que desde ahí no se cambia nada. Lo experimentó a comienzos del siglo XX y probablemente también lo supo desde siempre, desde toda la historia. El mundo se cambia de otra forma. De eso se trataba la reoriginación al fin y al cabo. ¿Cómo se cambia el mundo? Ya sabemos el axioma de Rimbaud hay que cambiar la vida y la mala interpretación que hicieran los movimientos de vanguardia recién mencionados. Hay que cambiar de vida propuso otro poeta, en esta escuela, hace 40 años. ¿Cómo se cambia de vida? Pues así: El no privilegio de ningún oficio. La no acumulación de riqueza y bienes.
Hoy la poesía es una actividad marginal. aparentemente incapaz de generar ningún cambio, una actividad inocente. Pero esto no es hoy sino así ha sido siempre. Ya Platón pensaba que debía expulsar a los poetas de la república por esta relación que tiene la palabra con el poder. Ya Hölderlin se preguntaba, hace 200 años ¿Pero para qué poetas en tiempos de penuria? Es que acaso ha habido alguna era o época en que la poesía haya sido tenida en cuenta de forma distinta. Tal vez, aunque es poco probable. Sin embargo sabemos, que en el fondo, es la poesía la fuente liberadora.
“La poesía se contiene en sus márgenes. Está en el trasfondo de la existencia porque, antes de todo, está en la vida. La poesía “per se” que clamaba Poe es el desvelamiento de la posibilidad en el estado puro, antes de cualquier elección. Ella revela al hombre. Es la trascendencia misma que brota con y sobre toda realización. Este esplendor nos paraliza, nos encanta y nos muestra, en propiedad, la condición humana. Entonces ¿qué es el mundo? El mundo no es más que un cierto cumplimiento de la pura posibilidad que es el hombre. Habrá tantos mundos como cumplimientos escogidos. Pero más allá de toda significación la poesía sublima el instante, el acto por el cual y en el cual el hombre se reconoce originariamente. Ella hace surgir del pavor donde el hombre se encuentra, la posibilidad forzada que él es. De un trazo, en un rayo inextinguible. La poesía se encuentra en la raíz de la libertad; en su doble giro de reconocimiento del caos de donde brota el hombre y de la luz con la cual un mundo puede ser ordenado. En este sentido ella es siempre creadora puesto que desvela la condición “poética” del hombre. Es, por lo tanto, constantemente liberadora”. (Iommi, Godofredo. Carta del Errante. Biblioteca Con§tel)
El poder tiene como ley esencial y primera la de conservarse a sí mismo y, por ende, es origen de toda moral provisoria.)). (Se consiente en impedir la concentración de poder en personas naturales o jurídicas. Se consiente en conferir el gobierno no efectivo de la Agrupación a la reunión de todos sus miembros para que sin Delegación alguna asuman la responsabilidad y el cuidado permanente de los fundamentos que la permiten. Ninguna autoridad – que solo puede serlo para mandatos específicos – libremente consentida podrá durar más de un año y no podrá ser reelegida para un periodo inmediato).
d). Rechazo de toda violencia agresiva.Consentimiento en la violencia defensiva.
e). La Agrupación tenderá a constituir un lugar físico donde la Unidad de vida, trabajo y estudio, fundada en la libertad, sea posible ((“asumir el destino (donde laten juntos el bien y el mal) del lugar, de la ciudad, del país que es lo que configura realmente un pueblo. Y pareciera ser que únicamente hay pueblo cuando un núcleo humano asume la apuesta por la verdad en el riesgo ineludible o abismo de libertad”.op. cit.)).(Todo trabajo, sea el que fuere, se consuma en una obra. La vida y el estudio le son necesarios. El estudio es, pues, inherente a la obra que se consuma y en consecuencia la instrucción respectiva. Por estas razones los alumnos que participan de la Agrupación dejan de lado los exámenes y los títulos consagrados por la tradición. El saber y el título se verifican y se merecen por la obra específica que se es plenamente capaz de realizar. Ningún título es a perpetuidad. Todos los títulos deberán ser renovados periódicamente, de acuerdo al lapso que la Agrupación establezca, mediante la presentación de un conjunto de obras o de una determinada. De esta suerte el título se transforma en el testimonio de un oficio constante. Y se denomina oficio lo explicitado en el acápite e).
Para la conformación de esta forma de vida se establecerá entre la Universidad y la Agrupación un vínculo jurídico. Este vínculo jurídico se asentará en los fundamentos anteriormente enumerados, de modo que la Universidad se obliga a favorecer a la Agrupación, a reconocer los estudios que allí se realizan, a conferirle los títulos requeridos. Por su lado la Agrupación velará para que real verdaderamente, desde su unidad de vida, trabajo y estudio, se cumpla en la propia libertad la mayor perfección de las obras. Los profesores, empleados y obreros que ingresen a la Agrupación seguirán prestando servicios a la Universidad; pero dejarán de ser empleados de ella. Por un contrato especial sus servicios serán directamente remunerados a la Agrupación.
Se establece este contrato por el siguiente fundamento esencial: el ingreso a la Agrupación, fundada en la libertad, no puede ser coercitivo. Por lo tanto nunca podría la Universidad por una decisión de votos (mayorías-minorías), adoptar esta vía que sólo es posible realizarla sobre el consentimiento unánime de quienes la emprenden. Por el contrario la Universidad se abre a una experiencia semejante para dar pábulo a una tentativa nueva a fin de responder en parte a las solicitaciones de la realidad.
El ingreso a la Agrupación, por supuesto, desde la Universidad o desde fuera de ella, tanto como el retiro de ella, es absolutamente libre.
