Pórtico en las Pozas de las Compuertas en Colliguay
Las Pozas de las Compuertas es uno de los atractivos de Colliguay, localidad ubicada al interior de Quilpué y en plena cordillera de la costa. Estudiantes del taller de segundo año de arquitectura, arquitectos y diseñadores de la ead PUCV construyeron un pórtico en el lugar, cuya abertura vincula por un lado, hacia el mar y por otro, hacia el interior.
Isabel Margarita Reyes, arquitecta y académica a cargo del taller y de la travesía, señaló que esta obra leve y breve es un ensayo hacia un nuevo proyecto. “El pórtico vincula los lados: a las pozas de agua las compuertas y al refugio donde hay una capilla”, explicó la profesional al referirse a la construcción en madera en las inmediaciones del estero Puangue en Colliguay.
Siete Pilares, un Pórtico
La obra se levanta sobre siete pilares y se encuentra en los lados del camino, en una franja angosta. Karen Aceituno, estudiante, subrayó que los pilares cobran sentido poético al relacionarlos con “los siete hermanos de San Francisco”, temática que el taller se encuentra desarrollando a propósito de la celebración del onomástico del santo, patrono de la Escuela de Arquitectura y Diseño PUCV. Joaquín Fernández, también estudiante, explicó que al cabo de la estadía y poco a poco fue percibiendo la forma de la obra “Siete hermanos, siete pilares. Cada pilar un hermano de San Francisco”.
“La obra de travesía tiene libertad creativa”, afirmó Oscar Andrade, arquitecto y profesor ayudante del taller, “sin embargo, los materiales que se emplean vienen en módulos. Esto prende la mente y ayuda a resolver problemas creativamente, los módulos son un limite”, explicó. Para Felipe Duran las travesías son fundamentales en la en la formación de los arquitectos “vas descubriendo el lugar, agudizas la observación”, puntualizó a la vez que confirmó la necesidad de habitar en la naturaleza para mejor descubrir la ciudad.
Travesía no es Sólo Obra
Estudiantes como Javier Carvacho y Cristian Zepeda descubren en las travesías el espacio para la creatividad y la memoria porque se construye y se habita: “Es importante demorarnos”, explicaron. Por su parte, Nicolás Aris y Juan Villalobos, acentuaron la relevancia de la convivencia durante la travesía “se vive la disposición frente al otro, al diferente. La travesía no es sólo obra, sino también convivencia; aprender a llegar a otras personas”.
Miguel Eyquem, arquitecto y académico de vasta trayectoria, señaló que uno de los aspectos fundantes en el oficio es “conocer la ciudad, salir a recorrerla y a observarla”. La experiencia del dibujo y el croquis es la experiencia de trabajar con el propio cuerpo. La travesía es un viaje nuevo cada vez. Una aventura”.
Los más de cuarenta estudiantes del 2° Taller de Arquitectura fueron acompañados por los arquitectos y profesores ayudantes Gustavo Leiva y oscar Andrade, el Diseñador Industrial Marcelo Araya y el poeta Manuel Sanfuentes