junio 7, 2011

Examen IV año arquitectura

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Profesores: Mauricio Puentes, Iván Ivelic
Profesor Ayudante: Francisco Weber

Conjuntos Habitacionales en el Almendral de Valparaíso

 

Mauricio Puentes

El taller de cuarto año asume como tarea central la dedicación hacia los conjuntos, esto es, infraestructuras de agrupaciones de viviendas asociadas a las ciudades y vinculadas a otros programas orientados a servicios y comercio.

Sin embargo, para definir un conjunto es fundamental hacerlo desde su relación con aquellos que consideramos ciudad.

Por esto, esta es la primera pregunta ¿que y cuando hay ciudad?

De acuerdo a la definición pública institucional, ciudad es todo asentamiento permanente que supera los 5 mil habitantes. De hecho, cualquier centro urbano que supera los 7 mil habitantes requiere por ley contar con su propio Plan Regulador.

Pero sabemos que hay barrios excusivamente resindenciales que superan por largo estas cifras, y que de acuerdo a la noción natural de ciudad, no lo son.

El asunto es ver cual es esa noción natural de ciudad.

Alberto Cruz señaló una vez que hay ciudad cuando esta retiene. Wittgenstein dijo que la ciudad es aquel lugar donde mucha gente va a hacer aquellas cosas que no son realmente necesarias. Ortega y Gasset señalaba que hay ciudad porque se da el saludo.

Finalmente, aparentemente la condición de ciudad no es precisamente una relación numérica, pero si ha de ser considerada. Y así lo ha sido, al menos para las estadísticas.

Sin embargo, varios autores, tales Korn, Chueca-Goitía o Rikwert, han coincidido en señalar que las cualidades inherentes a la ciudad occidental le son propias a la reconocida como la ciudad sur europea mediterránea, heredera de la civitas romana e idea de ciudad que luego se re interpreta en América. Ciudades casi por antonomasia, en las cuales se dan intensamente las dimensiones públicas  propias de la interacción entre sus habitantes, donde además se manifiesta constantemente la participación y discusión ciudadana, cualidad que finalmente cuida de su ser ciudad e identificarse por ello. Ciudades de evidente vida pública donde se hace evidente que el sentido de lo propio no es la propiedad sino la misma ciudad. No se requiere construir límites para aislarse de los otros sino, al contrario, construir franjas permeables donde, desde estos espacios públicos, sostener la relación con otros.

Sin embargo, existen otras perspectivas o puntos de vistas asociados a la idea de ciudad. De aquella ciudad que lo es en cuanto provee y por ello es necesaria. Aquella en la que no se está sino que se acude para luego retirarse. Ha sido nombrada como la ciudad de los suburbios, de los barrios satélites, de los condominios. Una forma de ciudad que aparentemente se origina desde la ciudad nórdica campesina, la ciudad como centro de abastecimiento y de comercio, de temporalidades. Hoy, de vías rápidas, de conexión expedita, de fácil llegada y fácil partida, para estar no más del tiempo justo y necesario. Un lugar de expedita transacción.

En nuestro pais hay algunos casos paradójicos. Algunas comunas del Gran Santiago, que por si misma superan el millón de habitantes, tales como la comuna de Maipú, y otras, como La Florida o Puente Alto, que superan respectivamente los 400 mil y 700 mil habitantes, practicamente duplicando las mayores ciudades regionales de Chile son definitivamente un ejemplo de esta relación de dependencia suburbio-ciudad. Acaso, de estas comunas, ¿se podría afirmar que por si solas son ciudades? Todo análisis planteado indica que no. No en sus actuales condiciones, considerando sus estructuras, trazados, formas y ocupación.

Ya en la primera mitad del siglo XX nuestras ciudades habían sido ordenadas bajo distintos mecanismos de ordenamiento territorial. Ya lo habían hecho antes Vicuña Mackenna en Santiago y Echaurren en Valparaíso. Muchas obras y espacios públicos se deben a estas acciones. Sin embargo, desde la mitad del siglo XX, a estos ordenamientos territoriales se les introdujo el concepto de la zonificación, el cual, como un mecanismo de ordenar los usos del suelo en pos de una definición clara de las áreas en relación a las actividades, y cuidando de no sobreponer a la industria con la residencia, se fue volcando hacia un complejo sistema de radicación, jerarquización y comercialización del suelo urbano. De esta manera, la ciudad se fue polarizando inhibiendo su natural cualidad de interacción en sí misma. Grandes áreas se fueron relativizando hacia el comercio inmobiliario y la idea de ciudad se fue orientando hacia un proceso economicista por sobre las dimensiones cívicas. La zonificación definió grandes extensiones con destinaciones exclusivas a la residencia, alejando la interacción entre sus habitantes y separándolos de los centros de ocio y comercio. Andar a pie dejó de ser suficiente y la necesidad del automovil se hizo perentoria, al igual que las vías rápidas, el estacionamiento subterráneo y los centros comerciales y strip center. Una estación de servicio reemplazó al negocio de abarrotes de la esquina. Se hizo necesario moverse de un extremo a otro.

Sin embargo las mismas ciudades contienen en sí elementos que conservan sus naturales interacciones. Existen conjuntos muy activos y presentes que contienen aún y fuertemente las dimensiones originales de la ciudad, que se articulan entre sí por medio de los espacios públicos y de las infraestructuras de servicio que contienen. El taller estudió casos en Santiago, en Valparaíso, casos referenciales en el extranjero. Vieron sus estados actuales y luego se concentraron en el Almendral, lugar del proyecto, centro de ciudad que se ha ido abandonando, donde las políticas urbanas no han estado claras y que se han planteado re orientarlas reconociendo los efectos de la zonificación y donde debe primar, por sobre todo, el espacio público como el articulador entre residencia y servicios, entre el ocio y el negocio.

 

Iván Ivelic

El taller desde las observaciones realizadas en la ciudad propone o sostiene una hipótesis que se confronta o verifica en el análisis de la información levantada respecto a los conjuntos habitacionales relevantes en Valparaíso, Santiago y el extranjero, desde la década de los 60.  Pensamos los Conjuntos Habitacionales como núcleos activos de revitalización barrial, en el Almendral de Valparaíso, el cual en los últimos años esta en proceso de despoblamiento, con especial evidencia después del terremoto del 27 de febrero del 2010. Gran cantidad de sitios eriazos (al menos 90) y muchos otros con orden de demolición, afectan una vasta zona del plan de la ciudad.

A partir de catastros cuantitativos de esta realidad aportados por la SECPLA, de la Municipalidad de Valparaíso, confirmamos nuestra tesis.

La ultima modificación al PRCV del 2010, fija una realidad que la ciudad de suyo ha venido configurando de manera espontánea en la periferia, como es el caso de los Conjuntos Habitacionales. Según este, quedan adscritos al área de Playa Ancha, aquellas tipologías de Bloques y al sector de Curauma, viviendas unifamiliares.

Mientras la ciudad define y confirma sus polos de crecimiento en los bordes o periferia de la ciudad, con el consiguiente esfuerzo de llegar hasta allí con redes, infraestructura urbana y servicios, el centro esta en franco deterioro y despoblamiento.

La normativa que afecta al Almendral no promueve la inversión privada, dados los bajos porcentajes de constructibilidad que acepta cada lote.

La respuesta del taller a esta realidad, considera la dinámica de los programas complejos que constituyen los Conjuntos Habitacionales, los cuales a partir de sus espacios públicos, servicios asociados y habitación, puedan generar una revitalización del barrio en que se insertan.  Así el programa que proponen es acorde a la realidad existencial en que se emplazan y consideran no solo a sus propios habitantes sino a todos aquellos que conforman el barrio en que se insertan. Este modelo es una apuesta al desarrollo que debe asumir el estado como primera figura, o bien en conjunto con el sector privado, dado que el espacio publico no genera solamente rentabilidad económica sino social, cultural, histórica, etc.

Ante este escenario definimos cuatro zonas singulares del Almendral que contienen 6 lotes de 2000 m2t c/u, app. En ellos se desarrollan las propuestas entre dos estudiantes,  para fomentar el debate y propuesta de la complejidad propia de un programa complejo y de múltiples escalas, que van desde la inserción urbana hasta la definición de los interiores de un departamento.

En el Almendral el porcentaje de ocupación de suelo acepta el 100%, pero como nuestra impronta corresponde a una revitalización barrial, nuestros porcentajes de ocupación predial se definen para el proyecto en un 40% de ocupación para habitación, un 30%  para espacio público y un 30% para servicios.

Se desarrollan maquetas de contexto urbano, emplazamiento y rasgo esencial de la propuesta, escala 1:400 y maqueta arquitectónica del conjunto escala 1:100, la cual tiene dos pasos en su evolución, potenciando los vacíos de ocupación publica. El conjunto de planimetrías de arquitectura, da cuenta del total del proyecto y de la resolución de problemas de cabida, iluminación, circulaciones, etc. El problema de las escalas y su coherencia, desde el departamento hasta el tejido urbano del barrio, junto a la aplicación de la normativa vigente es el desafío que aborda este lenguaje.

Laminas de fundamento que comandadas desde las observaciones realizadas en la ciudad, densifican y corroboran las hipótesis, con la información levantada desde los casos de estudio, catastros y normativa vigente, proveída por SECPLA.

Dibujos de la obra habitada dan cuenta de la concepción espacial de los vacíos públicos del conjunto. Sostener un dialogo coherente entre estos múltiples lenguajes de expresión ha sido el desafío que el caso arquitectónico ha plantado al taller.

 

 

Francisco Weber

 

Competencias del taller

1-De la formación:

El estudio parte en su primer ciclo con la observación y análisis de conjuntos habitacionales en Valparaíso, Santiago y referencias en el extranjero, logrando así identificar dos áreas de influencia en las ciudades, una caracterizada por conjuntos habitacionales periféricos, que dicen del crecimiento de la ciudad y otros que tributan en un área céntrica de la ciudad. Concluyendo que ambos se van aislando de la ciudad.

Todo el trabajo fue presentado en laminas tanto de estudio como de análisis, sumándose a la publicación periódica en la wiki, abriendo asi un espacio de consulta y discusión del taller. Teniendo como termino  la construcción formal de un discurso que parte desde la observación, y se complementa o sostiene con el análisis de la información levantada por el taller.

 

2- De la s disciplinas profesionales

Se trata de involucrar al taller con herramientas, que son del oficio.

En su primera parte la interpretación de planos reguladores y estudio de la ordenanza general de urbanismo y construcción, para generar un punto de vista critico y analítico sobre la estructura normativa urbana. Para luego llevar al proyecto a un dialogo con su contexto urbano, social, cultural, histórico, económico y normativo.

Ahora desde la asociación de la observación con herramientas objetivas, aparece de lo que el taller se hace cargo, la construcción de una idea de ciudad desde los servicios, el espacio publico, la infraestructura y la habitación.

Lo que hemos  hecho es fijar el primer pie de un proyecto complejo, que en estos siguientes pasos se vera afecto a dimensiones constructivas y ambientales, lo que traerá modificaciones que deberán ser resueltas desde el punto de vista de un arquitecto.