Examen III año Arquitectura – La Sede Rural –
El acto de la Escuela Rural
1. Carácter Rural
En este taller nos planteamos una pregunta sobre lo rural, quisimos estudiar ese territorio por que vemos en lo ello una potencia de aprendizaje arquitectónico, una posibilidad para alguien que ha conquistado un interior en un segundo año, de verselas con un programa público destinado a una comunidad.
En lo rural las cualidades del modo de habitar se muestran con dificultad, la naturaleza y las tradiciones envuelven los hábitos los que aparecen en un orden armónico, cuyas leyes se van descubriendo con dedicación. Ir a lo rural requiere de una disposición corporal y existencial.
Para ello nuestros estudiantes realizaron salidas a lo rural, allá en jornadas dedicadas observaron las escuelas rurales y su contexto, descubriendo cualidades de las relaciones que construyen la articulación que produce la Escuela en una comunidad.
Cuando el cuerpo observa lo rural debe acoplarse a un modo de vida al cual (en la mayoría de los casos) los estudiantes no están acostumbrados.
Acoplarse al territorio y observar personas que tienen un ritmo distinto al de la ciudad, Comprender ese tiempo, que el habitante es con tiempo, con hábitos, con costumbres y tradiciones que son propias a una geografía. En un primer ciclo los estudiantes descubren las leyes del habitar lo rural, el carácter de aquello que llevaría a nombrar un acto. Un estudiante afirma que en lo rural se habita con un tiempo ganado, y logra proponer un lugar para la expectación de aquel tiempo, otra estudiante se refiere a la distancia que rige la costumbre, el acto es recorrer pausado las distancias reconocibles, ese recorrer pausado era lo propio que la estudiante reconoció, como acto de la Escuela rural, u otro estudiante que afirma que en lo rural se habita en la intimidad de lo escaso y el acto que propone es la espera espectante en torno a lo intimo del encuentro.
Cuando buscamos el lugar para el proyecto nos decidimos por uno que estuviera ligado a un ideal, donde alguien hubiese querido aprender, los agrónomos nos señalan la importancia del bosque y la quebrada. Y agregamos a eso la significación del lugar, y el vincularnos a una comunidad. Elegimos el valle de Colliguay, lugar que está cerca, 60 km desde Viña del Mar, pero aislado por su escasa conectividad, representando a una comunidad rural en cuanto a sus amenazas y fortalezas.
Actualmente en lo rural podemos observar que las comunidades van perdiendo su identidad porque no se reconoce en ellos los factores que la sustentan. La memoria del lugar desaparece porque al no existir transmisión, porque los habitantes emigran a las ciudades, produciéndose una discontinuidad del tejido narrativo que construye la historia de un lugar.
En nuestro pais a lo largo del siglo XIX la población rural comenzó a disminuir respecto de la urbana. Si en 1865, el 71% de la población era rural, en 1875, el 65% y en 1895 el 54,3% .
Hasta 1930 predominó la población rural, y a contar del censo de 1940 la situación comenzó a revertirse hasta llegar a que en 1992 la población rural solo representara el 16,5% de la población total del país, mientras que la urbana alcanzaba al 83,5%. Actualmente el porcentaje de población urbana es de 86,6% y en lo rural solo vive 13,4%. En nuestra región hay 1.539.852 habitantes, de los cuales 1.409.902 son urbanos y 129.950 rurales, es decir menos del 10%.
La emigración en algunos casos fue por falta de trabajo o capacitación; mientras que en otros, por interés en la vida urbana. Migraciones que tienen un gran crecimiento a partir de 1950, generándose tomas y barrios marginales aumentando la Pobreza. Con ello se produce que las ciudades crecen en extensión y la calidad de los servicios no logra satisfacer dicha extensión. El tiempo de los desplazamientos de la vivienda al trabajo aumenta, aumentando el tiempo laboral y disminuyendo la vida familiar debilitándose la vida social.
Emigración conducida y potenciada por un imaginario atractor que produce la Ciudad. Las nuevas generaciones emigran del campo a la ciudad en la búsqueda de un cambio, acentuado por las posibilidades educativas que presentan las ciudades en Chile. El problema es que el campo sea una atractor para volver a vivir a él. Para ello, el reconocimiento de los factores de identidad del lugar es fundamental. Revelar dichos factores puede traer un reconocimiento de líneas de emprendimiento basada en pequeñas empresas de producción agrícola o mediante el turismo.
El sentido de arraigo se logra con permanencia, para que la historia y las tradiciones no desaparezcan, se revitalice y extienda la cultura.
Para valorar dicho arraigo en Colliguay, nuestra proposición para la Comunidad es la arquitectura de una Escuela Rural, pues para muchas comunidades rurales la escuela es la única institución existente dentro sus desplazamientos cotidianos, y por lo mismo ella cumple muchas más funciones de las que oficialmente pensaríamos que le corresponden. Una escuela en uso, significa necesariamente una cantidad de población rural que se remite a ella. Se trata entonces de descubrir las posibilidades existentes en los márgenes de la obligatoriedad de su existencia frente a una comunidad.
Y es en lo rural en donde encuentran el mejor escenario las reformas educativas planteadas desde principios del siglo pasado, desde Rudolf Steiner quien en 1907 plantea las bases de un enfoque saludable de la educación. De que lo surge la escuela Waldorf, diseñada para propiciar un tipo de aprendizaje en que un niño puede relacionar lo que aprende con sus propias experiencias, su interés vital se despierta, su memoria se activa, y lo aprendido se vuelve suyo, la UNESCO apoya y promueve esta pedagogía destacando la educación que en el niño logra sin descuidar los aspectos relacionados con su salud física y emocional. La Unesco plantea una Reforma educacional que apunta a una integridad física y emocional, pero el gran desafío es la educación para todos, equidad y calidad difícil de lograr todavía en países como el nuestro donde existen sectores vulnerables, desarraigados y sobrepoblados, sobre todo en las grandes ciudades. Finlandia país lider en educación basa su éxito en la Confianza lograda por la dedicación que los profesores dan a sus alumnos, y en Chile esto lo logra en los colegios pagados y también las escuelas rurales, en lo rural un profesor dedica todo la jornada a diez alumnos, en las escuelas basicas del estado la relación se cuadruplica.
Entonces vemos que el buen aprendizaje integridda fisica y emocional,dentro de un sistema de estimulos naturales y humanos es más posible en lo rural.
2. Tamaño Sede
El tercer año plantea desarrollar la temática de la Sede, es decir, el lugar de la comunidad. Un primer interior público en la línea de estudio de este grupo de estudiantes. Es importante destacar en qué medida el proyecto desarrollado – una escuela rural el Colliguay, viene a constituir lo que hemos llamado el tamaño sede (y no por ejemplo un trabajo de conjuntos como lo sería en cuarto año o un programa complejo, si este mismo caso fuese tratado por un taller de quinto año). La escuela, la hemos visto aparecer en cuanto a que ella es el lugar de lo común, en lo rural. Las familias hacen comunidad en la escuela, y ella les permite reconocerse como una unidad mayor que la familiar: una unidad comunitaria. Es probablemente por esto que muchas escuelas rurales subsisten con matrículas del orden de 5 o hasta 2 alumnos en nuestra región, resintiéndose firmemente a su cierre, lo que les restaría a ellos, la ganada dimensión de comunidad, para reducirse a un caserío.
La escuela en lo rural, y especialmente en situación de aislamiento, puede ser el primer (y único) vínculo presente entre un grupo de personas y algunas nociones tan abstractas para alguien que vive en el desierto o en la Patagonia, como la de ser parte de un país.
La escuela urbana y la escuela rural son entidades de carácter diferente por definición, tanto en su estructura, su funcionamiento, y muy importante para nosotros: sus atribuciones con respecto a la comunidad que sirve.
A partir de 1992 luego de la implementación de un programa de Mejoramiento de la Calidad y Equidad de la Educación Básica (MECE/BASICA), y en una iniciativa centrada especialmente en la ruralidad, se reconoce para la Escuela Rural mayores autonomías frente a la heterogeneidad de condiciones con las que se ella se encuentra en Chile.
Se asume así que: no sólo las escuelas rurales son diferentes a las urbanas, sino que cada escuela rural es diferente de otras escuelas rurales; distinguiendose en este sentido, algunos elementos fundamentales como el rol que cumple el profesor rural en su capacidad de leer las particularidades del lugar así como también la relación entre escuela rural y desarrollo comunitario, con la creación de los llamados microcentros o pequeñas redes de trabajo organizadas en ella.
Vemos en esta distinción del rol que juega la escuela rural frente a su comunidad, una oportunidad para la Arquitectura de decir algo todavía no dicho, sobre ¿Cómo es el espacio de la escuela rural frente a su comunidad, y esto a partir de un acto educativo rural, o un acto comunitario rural? Es la pregunta que se hace el taller y busca dar respuesta a ello en 29 propuestas que podemos ver en la sala Hall.
(pregunta del taller)
3. Acto de la Escuela Rural, Forma y Regalo
Cada estudiante propone un modo de estar en lo rural, recogiendo una potencia del carácter rural observados en otras escuelas rurales de la Región pero que finalmente se reconoce en Colliguay. Los profesores buscamos la ubicación de la Escuela, esta se ubicó en Los Yuyos Comunidad del valle que se ubica en la zona más alta coronada por una medialuna, en su inmediación decidimos emplazar el Proyecto privilegiando la geografía didactica y significativa que muestra lo lejano y las referencias para aprender del lugar, planteando que el binomio Arquitectura y lugar se constituya en una unidad didáctica. Pues el espacio comunica, y justamente ayuda a experiencias de lenguaje y es muy directo al inculcar valores de carácter social y comunitario. Nuestro interés es que el desarrollo social de un niño parta en la Escuela, y el espacio como lenguaje y el lugar como experiencia ayudaría en esto.
Pensamos que lo didáctico es a través de la identificación. Esto significa una identificación con la naturaleza como un factor del lugar; lo didáctico de la arquitectura se basa en la capacidad de la obra de poder explicar “los factores socio-físicos del lugar” y hacer visible la intervención positiva que los habitantes realizan en el espacio.
Los emplazamientos en aquel lugar significativo son planteados entendiendo el lugar como un campo espacial que viene a culminar un camino creativo en donde lo fundamental es reconocer el acto como articulador de un Programa en un lugar.
4. Organismo y Programa
Es fundamental en este taller de Tercer año abordar y comprender el programa desde un partido arquitectónico que se propone: El ejercicio que se hace es tomar el Programa de una Escuela Rural, primero desde lo visto en el lugar, y luego desde la clasificación que nos entrega la guía de diseño de espacios educativos; que se materializa en lo que llamamos un organismo: esto es una lectura de un sistema de relaciones entre las partes del programa, ordenadas y jerarquizadas desde una postura arquitectónica, que responde a poder calzar el Programa en la Extensión rural, la cual es con amplitud para recibir a la comunidad.
{Esto es aprender a leer un programa y aprender a escribir (y proponer) un programa}
5. Ley de Calce como Proceso Formal
Los estudiantes realizaron intervenciones en lo que llamamos un campo espacial, en al menos 8 pasos de la forma que conformaron el segundo ciclo y tercer ciclo. El objetivo fue llegar al lugar, compréndiendolo como un campo espacial, de modo que la forma surgiera en una consecuencia abstracta que asumía mayor complejidad en cada paso.
Primero una máscara en semana universitaria observando y proponiendo el calce al cuerpo, segundo un cubo en dos fragmentos que se calzan y descalzan; tercero: el cubo y su vacío descalzado intersectando un plano soporte; cuarto: El organismo programático organizado a partir del vacío del cubo intersectando un plano soporte; quinto: el plano soporte se vuelve ahora el lugar intersectado por el organismo programático; Sexto: El Calce en el tamaño arquitectónico (esc. 1:100); Séptimo: el calce en un aula (esc. 1:25); Octavo: retorno al calce del tamaño arquitectónico (esc. 1:100).
Ocho Pasos conducentes a la forma
Cuando existe calce aparece la forma, esto lleva a que exista en la formación del arquitecto un trato con la forma en el cual se va dando un aprendizaje que los hace seguros, un tiempo para arriesgarse, para experimentar el goce del ver aparecer, que se tiene solo con algo entre manos y en donde se experimenta aquella felicidad espontánea del trabajo concluso, esto lleva sin duda a la justeza, el valor de lo justo, de lo preciso, tal como un estudiante afirmaba de lo rural: Convivir unidos ante lo preciso, eso dicho casi al pasar, es muy valioso pues señala una dimensión de lo rural, el dar con lo justo.
Las medidas de lo Justo, aquello que está en lo que naturalmente se lleva aprendido
(Finalmente la respuesta del taller)
Los proyectos que podemos ver tienen el tamaño escuela + comunidad (+rural): es decir que se consideran los mínimos de la norma, establecido por el ministerio de educación, pero estos se extienden en función de la medida que exige el acto arquitectónico conseguido, perseguido desde una cualidad espacial, que nos acerca a lo que llamamos en el taller el carácter rural.
Lo que queda muy bien manifestado es lo que los estudiantes entienden como proposición rural.
La forma es equivalente por todos sus lados, las fachadas son de igual valor
Lo inesperado; lo que ellos, la gente del lugar, esperarían. La forma trae al acto el regalo de aquello que lo habitual esconde.
Las cartas son declaraciones de sueños, y eso es una motivación arquitectónica, con las cartas a los estudiantes les quedó claro lo que proponían.
Lo rural y el aprendizaje, donde se aprende bien, donde se quisiera aprender.










