E[ad] Presente en Cierre de Coloquios de Barrio, Ciudad y Democracia del MINVU
El ciclo de coloquios «Barrios, ciudad y democracia», organizado por la SEREMI de Vivienda y Urbanismo, culmina con un amplio reconocimiento al binonomio academia-sector público, fórmula de trabajo imprescindible para el desarrollo de planes estratégicos urbanos que consideran a la participación ciudadana como clave de éxito para una arquitectura social sostenible.
Andrea Granados, Coordinadora Regional del Programa Recuperación de Barrios, destacó la importancia que tiene para el desarrollo Estado contar con el mundo académico “es positivo establecer vínculos de trabajo. El MINVU necesita retroalimentase, necesita análisis y reflexión”, señaló a la vez que invitó a los académicos de las Escuelas de Arquitectura de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, Universidad de Valparaíso y Universidad Viña del Mar, a impulsar a los estudiantes a realizar sus para prácticas profesionales y trabajos de tesis e investigación en la propia institución pública.
Por su parte, el SEREMI MINVU, Matías Avsolomovich, subrayó que es necesaria la colaboración de las escuelas de arquitectura para las propuestas que el organismo de estado tiene para el año 2012. “El modelo de barrio tiene que ver con la mirada estratégica del territorio y la comunidad; y es preciso hacerlo multidisciplinariamente, con participación ciudadana, siendo los vecinos los actores sociales partícipes que aseguren la sostenibilidad en el tiempo”.
Avsolomovich explicó que el programa Recuperación de Barrios (nacional) planea incorporar 13 comunas al plan estratégico integral al que Valparaíso pretende incorporar una o dos comunas. Esto se hará bajo el desarrollo de los ejes de (a) subsistemas de corredores; (b) rótulos urbanos (piezas urbanas que sean enclaves para potenciar desarrollo urbano) y despliegue de la vocación turística de la región.
El ciclo de coloquios abordó la recuperación de los barrios a través de la revitalización de los espacios públicos, la valorización del patrimonio construido, la participación ciudadana a través de una comprensión de múltiples dinámicas del habitar.
Rodrigo Morales, encargado del Área Urbana del Programa de Recuperación de Barrios, relevó la intervención de los académicos
indicando que la solidez de su aporte reflexivo abre nuevos horizontes para hacer arquitectura desde el urbanismo. En la síntesis que realizó, subrayó –entre otros- la intervención del arquitecto e[ad] Andrés Garcés destacando el ciclo vital de la identidad de los barrios (vigencia, tendencia, decadencia, obsolescencia); el proceso de consolidación y revitalización de los barrios que son una ciudad en sí misma y la ciudad franca que no está segregada por sus usos sino que acoge la diversidad, presentada por Mauricio Puentes e Iván Ivelic, también arquitectos e[ad] y, finalmente, el diseño de interacción como facilitador de comunidades en torno a la ejecución de proyectos y agendas colectivas y vinculantes expuesto por Herbert Spencer, diseñador gráfico e[ad].
Un Barrio, Una Ciudad
Entre los elementos que permiten distinguir un barrio como una unidad territorial reconocible dentro de la ciudad y a ser considerados para el Programa de Recuperación de Barrios, Garcés mencionó las relaciones sociales heterogéneas que se expresan en huellas en la trama; la organización social surgida por su arraigo y las acciones del barrio como las procesiones religiosas, las ferias y festividades que tienen magnitud barrial y las quebradas que marcan su destinación vertical (en Valparaíso) y su vinculación con el mar.
Por su parte, Mauricio Puentes, señaló que los barrios sujetan un gran continente, enfatizó que “un barrio es una ciudad” donde se conforman redes a su escala. Expresó que en el presente los usos del barrio se han atomizado y subrayó la importancia de recuperar los espacios públicos donde se dan las interrelaciones, “la plaza – por ejemplo- es el lugar del encuentro, allí el barrio debe presentarse diverso y no unitario”.
Finalmente, Herbert Spencer, presentó el diseño como clave para los
designios de la ciudad. Explicó que el diseño de interacción dice relación con los protocolos de las interrelaciones, “un barrio tiene que tener su nombre, un espacio lingüístico-comunicacional. Es necesario pasar de una toponimia a un tópico”, dijo. Spencer invitó a construir agendas colectivas y solicito el compromiso de la autoridad para respetar esta agenda colectiva-vinculante.
Academia y políticas públicas
Cabe señalar que las escuelas que se sumaron a este ciclo han tenido alguna aproximación a la temática de recuperación de barrios y han sido decidoras para iniciar las jornadas de reflexión conjunta en torno al desarrollo de la política pública de arquitectura urbana con la difusión de ponencias especializadas en la materia.