junio 6, 2011

4 orientaciones 4 discursos 4 cabezas 4 corazones

Categorías:

Nota: Este texto se surge a partir del trabajo realizado en el taller de 4º año de Diseño Gráfico durante el primer trimestre del año 2011. Como acto de exámen, explico esta figura y el recorrido por ella que hizo el taller. El presente texto corresponde a una adaptación para no transcribir una situación pensada para un contexto oral.

Espacio del Diseño

El metadiseño es aquel diseño que se diseña a sí mismo. Requiere concebir de una figura total de sí mismo, para que el diseñador pueda saberse inserto en un espacio y estar orientado con un punto de vista.

Esta forma del diseño redefine y sinergiza las infraestructuras sociales y técnicas en un sentido colaborativo y co-adaptivo (dialéctico) ((El taller trabaja, en su proyecto final, en 3 proposiciones para una plataforma de gobierno estudiantil. El problema de la comunicabilidad gráfica se sublima al espacio del diálogo. Se trata de un nuevo blanco –espacio para que sea apropiado por otros– y en cuya estructura se de cabida al diálogo democrático. 3 preopuestas a cargo de 3 equipos, se comieza desde el co-diseño para una plataforma entre pares y se culmina con una verificación funcional de cada escenario de uso.)). Y ésta a sido la ocupación del taller de cuardo año de diseño gráfico durante esta primera parte del 2011.

La realidad de un espacio contenedor posibilita al grupo de diseñadores avanzar en el acuerdo de una figura, que construye un punto de vista colectivo, construye un «nosotros». Este mapa, que funciona como objeto fronterizo, alimenta la creatividad que juega dentro de esa figura: porque el diseño piensa en figuras. También, como partimos de una figura común, cada cual elabora y madura su propia figura, su propia concepción del oficio que encarna.

Desde el punto de vista formativo, la experiencia del taller busca dibujar un recorrido por esta figura, reconociendo que cada punta tiene su propia verdad y su propio modo. El diseñador debe integrar en sí mismo estos 4 sentidos, para darle sentido a su trabajo. El taller sostiene que el diseño no se juega solamente en la vieja disputa ciencia-arte; ni tampoco se trata solamente de un arte. La figura es más compleja y es lo que se propone dilusidar aquí:

Las 4 aperturas

Luz de la poesía

El ha-lugar de la poesía,
como fuente de las brotaciones
que aparecen y se nombran.
En nosotros, desde la palabra del nombre hacia la forma.

Ancla de la realidad

La fianza en la inteligibilidad del mundo
que permite revelar y explicar el orden subyacente
La ciencia revela
La técnica que se apropia del mundo, lo funda y lo gobierna

Aventura de los lenguajes

Aventura de llegar al otro y construir la colectividad del nosotros.
Desde una lengua común hacia una cultura
con tradición,
con códigos y convenciones
con afanes educativos (en la premura de las generaciones en blanco que se nos vienen)
la aventura del lenguaje y la comunicación (la aventura gráfica primera)
Se trata del mundo de las convenciones, para –desde ahí– construir lo nuevo.

Origen del ser

El ser y el sentido
del mundo natural y de nuestras construcciones
porque la obra tiene sus propósitos,
trasciende y nos cobra una postura ética

La formación o educación en diseño, debe ser un viaje por esta figura. Hay que recorrerla para integrar su hélice y anudar sus extremos.

El esfuerzo esta vez fue que todos estuviésemos enteramente lúcidos de nuestra ubicación en el recorrido, orientados hacia un destino, viniendo desde un origen. Conocer el lugar dentro del itinerario y comprender el sentido del avance se hace fundamental, pues constituye la meta-cognición en cada uno.