Participar y espacio equivalente
Iglesia de los Doce Apóstoles en Valparaíso.
El gesto de la oración, el fiel está detenido, si pero en una dirección dominante, dirigido hacia el fondo, hacia el ábside.
El acto reverente en el templo no es un corro de orantes, es más bien un cortejo detenido, se ven las espaldas.
La mesa diaria es un corro de rostros y manos; la mesa litúrgica, el altar, es la más distante de las mesas, diremos que se participa de ella, no se comparte, por esto no hay una ubicación privilegiada. Todo el templo participa igualmente del altar, cuya visibilidad es indirecta, se lo percibe por lo que en él se sustenta.
La oración es un aislamiento individual entre muchos en un espacio equivalente. Lo equivalente está dado por el altar, mesa llevada a un límite, porque no deja de ser mesa, donde todo lo que en ella está y acontece es signo y símbolo para quien participa del acto reverente.
