Clase 4 Trimestre I 2010
Manuel F. Sanfuentes
La poesía está aquí por la hospitalidad de los oficios; de la arquitectura en un principio, y del diseño en su propio tiempo.
La poesía con Lautréamont, Baudelaire, Rimbaud y Verlaine, habían adoptado lo que conocemos como maldición.
Antes, ya habían –los poetas– habían sido expulsados de la República; y la poesía había quedado abandonada a su propia suerte sola.
En la época de la Revolución Rusa, el suicidio de los poetas también destruyó el modo en que ellos pertenecíana su pueblo.
Durante la II Guerra muchos de ellos fueron acribillados y dejados en el abandono.
Por último, la política los destruyó a todos.
Aquí, la poesía quedó acogida nuevamente por los oficios; este es uno de los grandes actos de hospitalidad que los hombres han realizado en la historia de la poesía y el mundo.
Ella, desde entonces, tiene una gratitud enorme hacia ustedes, hacia la escuela, hacia este «pueblo de palomas»; por ello su modo más claro y nítido de permanecer en tal acto es la gratuidad con que ella se nos presenta: sin obligaciones.
Las palabras en libertad, abiertas, son signo de este momento épico que la vida humana ha sabido construir a partir de ustedes.
Jaime Reyes:
¿qué quiere decir stiften?
no es fundar y es fundar dar ocasión stiften es el donador
aquel cuyo presente o don hace posible una realización
el poeta es tal donador sobre lo cual puede ser realizado lo que demora
virgilio como donador de la latinidad
Ya desde sus primeras páginas el poema entiende que don es lo mismo que regalo; y que regalo es lo mismo que presente. Un donador es aquel que regala y que de ese modo inventa el presente. Entonces el donador es quien instaura un modo del tiempo, acaso el único que vale la pena vivir y, en palabras de C.S. Lewis3, el que más se parece a la eternidad: el presente. Es sólo sobre el presente donde y cuando es posible hacer una realización; hacer la realidad. Y es el poeta el que hace tal acto. Sobre eso que hace el poeta “puede ser realizado lo que demora”. Esto que demora es la obra de los oficios. El quehacer de los oficios no es como la palabra de los poetas, pues esta palabra se hace y se resuelve durante y mientras el presente está allí, pero lo que los oficios ejecutan se demora, requiere un tiempo más largo para cobrar realidad. Es el anhelo de Rimbaud; que la palabra vaya delante de la acción4.
Virgilio, al escribir la Eneida, le otorga presente a lo latino y le permite a Roma extenderse en paz por el mundo. Se trata entonces de hacer aparecer algo que no podría existir sin la mediación de esta fundación.
Pero Amereida va más allá y junto con ofrecer esta interpretación, que no difiere demasiado de lo hallado por Heidegger, entrega –acaso violentamente– la clave no sólo ya para la interpretación del verso, sino además para su puesta en práctica (Amereida, pág. 182):
stiften no es fundar ¡carajo! es
poner la estancia en su propio ritmo
es dar el marco luego el primer golpe de
la puesta en marcha dar dinero es una
manera de fundar —
¿de qué será donadora amereida?
Casi negando lo que acaba de afirmar, el poema retrocede y se desdice enérgicamente, como para resolver el asunto de una buena vez y para siempre, ahondando aún más en la verdad subyacente en la palabra stiften. Ya no se trata solamente de una fundación, al menos no como la entendemos corrientemente, sino de poner una “estancia en su propio ritmo”. Una ‘estancia’ es al unísono un lugar y su tiempo; es la reunión de una dimensión espacial con una temporal. Es por esto que Iommi concibió la poética americana como la Palabra del “Ha Lugar”; tiempo-espacio fundados y fundidos por la palabra de la poesía. Una estancia puesta en su propio ritmo, donde el ritmo es, en palabras de Octavio Paz5:
“algo más que medida, algo más que tiempo dividido en porciones… El ritmo proporciona una expectación, suscita un anhelar… El ritmo engendra en nosotros una disposición de ánimo que sólo podrá calmarse cuando sobrevenga “algo”. Nos coloca en actitud de espera. Sentimos que el ritmo es un ir hacia algo, aunque no sepamos qué pueda ser ese algo. Todo ritmo es sentido de algo, aunque no sepamos qué pueda ser ese algo. Así pues, el ritmo no es exclusivamente una medida vacía de contenido, sino tiempo original.”
Se trata entonces de la motivación que provoca la marcha de las cosas. La palabra motivación proviene del latín movere, que quiere decir mover, movimiento. De ahí la palabra motor. Un motivo es entonces aquello que como un motor mueve a partir; que induce a ponerse en marcha. Es lo que induce al movimiento de la realidad, lo que la mueve. Y este efecto o inducción se produce a través de una conmoción (conmovimiento). Esta conmoción o emoción se refleja principalmente en el espíritu humano, pero de suerte que ella es aprehendida y comprendida a través de los sentidos. Es cierto que la conmoción podemos traducirla a través de la inteligencia, pero en la honda verdad sucede que ella golpea algo mucho más certero, valioso y profundo que el intelecto. Son los sentidos, todos los sentidos. Decir todos los sentidos es entender los sentidos clásicos de la percepción física; olfato, gusto, oído, tacto, formando una unidad estructural esencial con la inteligencia, y especialmente con el espíritu. Pero todos sabemos que ‘ver’ es mucho más que lo que tiene lugar por medio de los ojos. Y están además los sentidos internos: el de la orientación y el equilibrio, el de la cenestesia, el de la kinestesia, etc.
Después de la cita del verso was bleibet aber stiften die dichter, con el que concluye el poema Andenken (Recuerdos o En Memoria), y que es la primera aparición de Hölderlin en el poema, Amereida va a preguntarse a sí misma “¿de qué será donadora Amereida?” Nosotros convertimos esa pregunta: ¿Cuál estancia es la que ha sido puesta en su propio ritmo por Amereida? ¿Cuál el marco, su primer golpe? ¿Qué es lo que ha puesto en marcha?
Bien, lo que se ha puesto en marcha, lo que Amereida ha puesto en su propio ritmo es lo ‘abierto’. El nombre mismo de la Ciudad Abierta ya lo indica sin más y por eso el acto de fundación de este lugar se llama ‘la apertura de los terrenos’. El primer golpe, el marco, es la aparición de lo abierto. Pero ¿qué es lo abierto?
Andrés Garcés:
Sobre el espacio.
Podremos entender que el espacio abierto de la Ciudad Abierta, cada vez que nos reunimos a realizar el taller nos muestra ese modo recíproco que se da entre lo que está tensionado por la voz y lo que está fuera de la extensión.
Si nos detenemos por un minuto, tal vez podríamos convenir y afirmar que la extensión de la Ciudad Abierta tiende a cerrarse un poco, quizás esto sea inevitable. Ustedes que oyen y ven, y nosotros que nos dirigimos al taller o hablamos en el taller, esta reunión entre voz, palabra y mirada del que contempla, con esto tendemos a cerrar cada vez este espacio y tal vez esto sea inevitable.
Hemos querido hacer un esfuerzo en cada taller de Amereida viniendo a lo abierto y vivenciar cual acto el presente donde se funden palabra y lugar como extensión y extensión pura.
Continuando así con los dibujos del taller del miércoles pasado, he querido insistir en estos ajustes de lo abierto, desde el punto de vista -lo podríamos nombrar- del espacio. Así con lo expuesto y con lo que cada uno de ustedes se va encontrando podremos distinguir mejor y de mejor modo, como y cuando sucede y acontece lo abierto.
Para el taller tendremos una primera afirmación:
«Lo abierto como extensión que se vincula recíprocamente con o que está tensionado -la voz-«.
El ejemplo más simple: nosotros hablamos acá y mientras oyen y ven, están también contemplando la arena, el estero, las dunas, el mar y as u vez oyen el mar, sienten el mar, etc. Entonces hay una vinculación reciproca entre lo que están oyendo, con lo que sucede fuera de. Y diremos que para el caso nuestro esto sería lo abierto, pero inevitablemente tiende a cerrarse en cada palabra. Así de este modo podríamos irnos y empezar a ver el espacio en sus distintas manifestaciones pero, ¿Cómo se manifiesta el espacio de lo abierto a través de la historia, a través del arte, del arte de vanguardia, el arte del barroco, etc.?
El espacio inglés de los tiempos de la Reina Isabel -concéntrico-, en el espacio de la torre en el gótico -vertical-, en el espacio pseudo profundo del barroco y también del renacimiento o el espacio de la cuarta pared -el espacio actual- o el espacio del salón en el barroco, manifestación de una idea del espacio como total. en una plaza -abierto-, en un patio -un poco más cerrado-, en una bodega, en un subsuelo, en un edificio monumental, en una calle ante un edificio en altura, en la puerta lateral de una iglesia para las procesiones medievales, en América con las procesiones y los carromatos religiosos en el espacio rural, por ejemplo la fiesta de Cuasimodo, el espacio itinerante europeo, por ejemplo La historia del soldado de Igor Stravinsky, una obra de cámara para ser llevada en Carromato en la Epoca de la primera guerra mundial, El espacio monumental del pueblo -El estadio- que viene del circo de los juegos en Roma y del circo nómade, el circo itinerante de los gitanos.
En las vanguardias el espacio total vuelto a construir esta problemática, podríamos hacer una semejanza o una pregunta entre el espacio total de Gropius y el espacio de lo abierto que estamos tratando acá, aquí hay una discusión profunda. Que es infinito para nosotros la extensión pura y finito acá pero que también es oscuro, sin luz o luminoso con luz en las vanguardias. Se produce así un límite del espacio, de la voz y del ojo, que se traduce a la vez a un plano un plano virtual que distingue y separa, por eso insistimos en el como se ubican ustedes como alumnos en este espacio abierto, estos son parte de los ajustes de ese límite. En distancias y relaciones artificiales de la forma, de este proscenio, este espacio en el que hablamos, distinguiendo el límite y en distancia y relaciones naturales de relaciones de lo que ustedes contemplan acá, cada vez el Taller de América, en la extensión abierta de la Ciudad Abierta donde surge lo tensionado en el ágape y que se extiende infinitamente hasta el mar.
La voz o palabra en alguno de estos casos prima sobre el espacio, en otros casos el espacio prima sobre la voz, en algunos incluso se igualan, tienden a juntarse, en otros queda como un espacio vacío. Por ejemplo al caminar por Valparaíso nos encontramos con un sin número de espacios vacíos propios de la ciudad, que no es lo mismo que el espacio muerto que nombraba Peter Brook que habla de la diferencia del espacio vacío y espacio muerto. Todos percibimos aveces la muerte del espacio y que entendería también como un espacio abolido quizás. Y todo esto en dos instancias que hemos constatado en cada taller de América, en el espacio abierto como espacio total del Ágora del Fuego, donde la extensión es la totalidad del espacio de la arena, sin un más allá, sin un atrás, y en este otro espacio abierto que no está dibujado acá donde la extensión sería ese más allá que surge de lo que se contempla en esta clase mas lo que sucede en el mar y en las dunas.
Carlos Covarrubias:
Voy a tratar de contestar esta pregunta, tomando las cosas más sencillas que nosotros tenemos. Como esa percepción que tenemos de la realidad que nos viene talvez de muy atrás. Quizás todos quedamos siempre sorprendidos cuando oímos en el Génesis que el creador decía «Hágase la luz» y la luz se hizo. Palabra «Hágase la luz» -acción!- la luz queda hecha y desde ahí para adelante creo yo que el hombre o la condición humana para sentirse así misma íntegra y soberana. Es que quiere que su palabra rime y está de acuerdo con aquello que hace y que aquello que hace esté de acuerdo y rime con aquello que dice. Cuando esto se da es que esplende aquello que hemos llamado «la condición humana». Nosotros llevamos dentro, muy dentro de nuestro ser ese anhelo de unidad y el taller de Amereida que es la Eneida de América también lleva dentro ese anhelo de unidad.
Arriba en la duna tenemos un amigo que viene de la parte norte, mas norte de América, de Caracas Venezuela. Por allá otro amigo que viene de la parte sur de América del Cono Sur y digamos así -la parte norte- le ha costado siempre encontrase en América, desde aquellos tiempos en que Bolívar bajaba desde arriba en su caballo y San Martín subía de abajo en su caballo se disputaban Guayaquil, para ver si Guayaquil quedaba en la gran Colombia o formaba parte del equipo del cono sur.
Pero Amereida que quiere que el dibujo de América tan bello, dibujo que costo viajes, arrojo y coraje para que finalmente fuera el que es. Amereida quiere que el dibujo de América rime con esto que nosotros hemos preguntado ¿Qué es ser americanos? y como acción a esa pregunta Amereida sale a recorrer América, pero sale a recorrer con un ojo abierto y despierto, no a un objetivo en especial como bellamente lo hicieron en aquellos años San Martín por un lado y Bolívar por el otro.
Sale con un «ojo abierto a» y este es doble, va por un lado con la palabra poética y por el otro lado con la acción del oficio, ambos conforman lo que nosotros hemos llamado una mirada abierta y creemos que es a través de ella que podemos hacer la pregunta por esto que es ser americanos y a su vez construirla.
Alberto Cruz:
Es la parte de Nosotros. Nosotros en la enseñanza y del aprendizaje nuestro del oficio.
Tenemos que hablar un lenguaje -evidente- y este lenguaje es el que está oyendo a la poesía es un lenguaje de cumplimiento porque cumple el destino poético de América. Visto con Amereida en que América daba cumplimiento al mundo. Entonces, todo lo que nosotros hacemos en el oficio es dar cumplimiento y que la tierra se cumpla enteramente como mundo, eso es lo que tenemos que hacer a través de las faenas del oficio, ya!.
Nosotros hablamos e incluso decimos palabras que en el propio cumplimiento nos suscita y que no son palabras poéticas, que son atendiendo a la Música de las Matemáticas, a lo que ella nos decía. Estas son palabras que tienen el carácter de un rótulo. Rótulo es la dirección que se coloca en una carta, en una encomienda, para que llegue a su destinatario, el rótulo entonces indica una dirección cierta y eficazmente y se llega con eso al cumplimiento. Entonces lo que me toca hablar a mi en este instante y siempre es hablar rotulantemente. Se podría decir y con este rotulantemente nosotros tenemos que construir el ritmo del taller, la marcha del taller es un ritmo, el ritmo del taller.
La parte que me corresponde que es la nuestra, que también le pongo un rótulo y este rótulo es la recogida. Todos los que en común se dedican a a una tarea, pero que una tarea con toda dedicación y con todo ardor se despiertan en la mañana con el toque de la Diana y al fin del ocaso se vuelven de las tareas que unos realizan por aquí y otros por allá a reposar en común y ese es el toque de la recogida.
Entonces de la Diana poética, el taller tiene cada vez que armar un rótulo para que rime su momento y ella se constituye en este momento de la recogida en la cual reposamos «después del arder poético reposamos». Pero el rótulo porque es una dirección que manda al cumplimiento en cada uno de ustedes se desata un algo creativo, lo digo así, podría decir «Se desata un entusiasmo», tal como estamos aquí en el taller, este entusiasmo es un entusiasmo creativo por tanto cada cual ante si y para si puede levantar un espacio a raíz de esta y todas las clases que se hable del nosotros. Puede pensar en levantar un espacio, que podría en parte dibujarlo, levantar un signo de el o escribirlo o lo que le parezca a este desatarse de su potencia creativa y loq ue se esta pensando es que cada cual podría ser una enramada.
¿Qué es una enramada? Una enramada es nada, una nadería y ¿Con qué se asocia una enramada? Con nada también, con nada, con unas ramas, con nada se hace nada. Entonces lo que hay es un anonadamiento espacial. La creatividad que oye en la recogida se reconstituye así mismo en esta enramada. El ritmo del aprendizaje del taller se rima en la enramada y la enramada es como un momento en que creativamente se está en un anonadamiento.
¿Qué es para ustedes esto? Algo nuevo ¿Que es para ustedes la enseñanza? traer lo nuevo, muy simple.