septiembre 21, 2010

Charlas introductorias al Taller de Visita

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8 de Julio – Charla de Presentación del Taller

Nicolás Verdejo
Estudiante de titulación de Arquitectura
Organizador del Taller de Visita a Obras

Haré una introducción sobre lo que trata este taller, que va más que nada al rescate de la tradición arquitectónica nacional y también de aquellas obras que forman parte de un patrimonio considerable para nuestro acervo.
Bueno, nosotros sabemos que por ejemplo aquí en la escuela tenemos una tradición que se sostiene en la observación. Pero a su vez la observación también tiene una tradición, que está en la fundación de la escuela, y esta a su vez tiene su tradición en las reformas estudiantiles en Santiago por los años ’50.

Alcances de la Modernidad.

Ahora, el primer ciclo que nosotros planteamos es sobre la herencia moderna que tuvo la arquitectura aquí en Chile.
Hablar de arquitectura moderna aquí en Chile es un poco difuso, porque en verdad las manifestaciones de esta arquitectura fueron bastante más tardías.
Cuando se intentaba hablar en torno a una niebla llamada postmodernismo en Europa, acá en Chile se estaban recién digiriendo los cinco puntos de Le Corbusier, o bien algunas de las partidas de la Bauhaus.

Hablar del movimiento moderno obviamente que no calza con hablar de lo moderno en la historia, algunos dicen que lo moderno comenzó con Leonardo, o cuando Colón llego a América etc.

Nosotros vamos a establecer cierto espectro para hablar de lo moderno: podemos establecer que de los primeros ejemplos de la ciudad moderna, que tengamos mas cercano, mas próximo, es la reforma del siglo XIX en París por Haussman, con aquello de invertir y capitalizar los espacios, con grandes boulevares con el comercio ofrecido, crear una ciudad higiénica y saludable. Luego, ya podríamos hablar de uno de los padres de la modernidad en arquitectura, un personaje de peso como lo es Adolf Loos, quien comienza a crear un marco o situación que abre esta era moderna. El escribe un libro llamado “Ornamento y Delito”, donde refiere sobre las formas puras y la desnudez del edificio, y haciendo dura y ácida crítica sobre los estilos que él llamaba “primitivos”.

Dos momentos en Le Corbusier.

Otro ejemplo que todos conocemos, y que es totalmente paradigmático es el de Le Corbusier. Ahora, es interesante analizar dos etapas de Le Corbusier: una que es la que viene después de la carta de Atenas, en la cual postula los cinco puntos para una nueva arquitectura.

Dentro de un paréntesis que acá se puede hacer, hay que decir que paralelamente a esto hay otros movimientos metiéndose de lleno en esta discusión sobre lo moderno, y que cantaban “la era de la máquina”. Está el caso de los Constructivistas rusos, que para ellos es un tanto más distinto porque estaban dentro de un contexto bien complejo en los tiempos de Stalin.
Sin embargo ellos llevaron a cabo gran cantidad de producción teórica: Los hermanos Vesnin, Ginzburg, Leonidov; ellos incluso contribuyeron y ayudaron para que el mismo Le Corbusier construyera una obra en Rusia, el Centrosoyus.
En ese tiempo en Rusia hubieron muchos concursos públicos, entre comillas públicos porque todos sabían quién o qué iba aganar. Stalin decía que el pueblo merecía las columnas, entonces querían construir pilares gigantes, arcos desmesurados y hacer prácticamente “zigurats”. Entonces Le Corbusier, casi ilusamente, concursa. Y los pierde todos, refiriéndose a propósito de los proyectos ganadores : “sólo son pasteles de bodas”.
A la par también está la actividad de la Bauhaus, que se empezó a tonificar bajo la dirección de Walter Gropius, y logra este edificio colectivo, para que al hombre común y corriente le sea posible el diseño, una obra de arte en la casa. También sabemos que se estaba fraguando el tema de las vanguardias, los dadaístas, los expresionistas, etc. Entonces fue una etapa bien agitada.

Ahora bien, en esta etapa de Le Corbusier, donde canta los 5 puntos para una nueva arquitectura, y se genera todo un boom de obras, uno puede decir que los que le siguen son copiones, o bien quienes operan miméticamente. En conversaciones con Miguel Eyquem, él apuntaba a que en la arquitectura abundan los copiones, pero también abundan los que homenajean; y los casos que nosotros vamos a ver en Santiago, pensamos, y lo podemos discutir entre todos, son de aquellos que homenajean.

Luego, en un segundo período, hay algo de Le Corbusier que es capital y totalmente trascendental para la realidad chilena (puesto que nos las hemos visto con la destrucción provocada por los terremotos), que es el periodo que inicia 1945, cuando apenas había terminado la segunda guerra mundial. Le Corbusier genera toda una disputa personal, y replantea todo lo dicho hasta ese momento, quizás no lo declaró abiertamente, pero uno ve por sus obras que hay un quiebre. Uno veía antes estas construcciones blancas con muros cortinas que parecían tan livianas, con sus pilotes, y después del ‘45 Le Corbusier hace un vuelco y realiza obras como Chandigarh y Firminy, donde no le interesa la liviandad de la obra. Aparece el muro, el “machón”, el trabajo con el hormigón. Genera tanta repercusión sobre la reconstrucción de la post guerra, probablemente porque quería generar una nueva reflexión a propósito de la previsión y tonicidad que debiese considerar el pensamiento de la obra de arquitectura ante su eventual e inminente muerte.
Y ahora esta consideración para nosotros que estamos en todo este espectro de la reconstrucción, nos tiene que ser algo inherente.

Además, Le Corbusier después del ‘45 se dedicó a la escultura, sabemos también que fue pintor, y que fundo junto a Amédée Ozenfant una corriente pictórica llamada “purismo”, heredera directa del “cubismo”.

En Chile

Como algunos saben, a finales de los años, entre el 45 y 50, hubo una serie de efervescencias universitarias en Santiago, con particular epicentro en la escuela de arquitectura de la Católica de Santiago. Pertenecen a esta generación o grupo convulsionado Alberto Cruz, Sergio Larraín, Emilio Duhart, etc. Toda esta generación es la que produciría la arquitectura que recoge nuestro interés.
Paralelo a esto, la Universidad de Chile también tendría sus grandes bastiones para hablar de arquitectura moderna. Una de los grandes personajes que emergen de la escuela de Arquitectura de esta universidad es Juan Borchers; el tiene dos libros determinantes para acceder a su pensamiento: “Metarquitectura” y el otro “Institución arquitectónica”, que son textos de gran densidad intelectual, requieren de cierta templanza para ser aprehendidos. El edificio de la Copelec en Chillán fue la única obra que Borchers logró ejecutar, y uno puede ver que hay mucho Le Corbusier ahí.

Bueno, y aquí a lo queríamos llegar: La villa Portales. Una obra que pertenece a la oficina de Carlos Bresciani, Fernando Castillo, Héctor Valdés y Carlos García Huidobro.
Esta oficina abordó temas muy interesantes con gran creatividad, y para el mundo entero, fue una de las primeras obras chilenas publicadas en el mundo, bajo el concepto del Neo-brutalismo. Concepto acuñado con precisión por los arquitectos Peter y Alison Smithson, que purgarían este sentido que tiene el Brutalismo, que uno lo entiende como algo bruto y grosero. Ellos dicen “no, Brutalismo es la expresión directa, entendible, de fácil lectura, que no esconde nada, lo necesario para adaptarse a la nueva situación”.
Como dije anteriormente, la villa Portales fue una de las primeras obras publicadas de Chile en el extranjero, en el año ‘66, casi inmediatamente después de haber sido terminada. Nosotros pensamos que cuando la villa Portales comienza en el ‘54, ya estaba iniciada la discusión sobre el “post” en Europa. Todo se había disparado a vías inciertas.
Uno ve que esta obra es un homenaje a Le Corbusier pero con todo el ingenio y creatividad que la situación local requiere. La rampa en giro, por ejemplo, es un invento de Le Corbusier que en 1929 aplicó en el Centrosoyus en Rusia. También los bajorrelieves que tiene la Villa Portales, que son de Ricardo Irarrázaval, podríamos decir que es la manera con que Le Corbusier trabajaba el hormigón después de los ‘50 en Firminy y Chandigarh. Uno siempre recuerda esa imagen que aparece en publicaciones y revistas, del modulor “tallado” en hormigón.

Otra obra que vamos a ver, que es un poco más tardía, es la de las Torres de Tajamar. Son un caso importante en Chile de la edificación vertical, en su tiempo fueron las torres mas altas, además de concebirse como el primer edificio a la manera de un “volumen escultórico”. Uno va caminando a la orilla del Mapocho por avenida providencia, y está esta gran explanada de parque con unos jardines. Tiene un gran vacío que la antecede. Sin embargo, lo que hace que la obra se emplace con autonomía con respecto al trazado regular del damero, es su orientación diagonal. Entonces presenta una nueva orientación, una nueva manera de recibir a la ciudad y con la idea de que en su plaza, mediante las aberturas uno pudiera ver la codillera (ahora solo se ven de estas torres Paz-Froimovich). También están las fachadas con juegos de composición en cerámicos y, nuevamente, los bajorrelieves de Ricardo Irarrázaval.

Es importante el registro que se haga de esta visita a obras. Es la manera en que queremos dejar testimonio de esta tradición arquitectónica.

Este es un taller que rescata toda esta tradición y más. Es un taller que, esperamos, quede integrado dentro del alma de la escuela y que otros, cuando nosotros los organizadores ya no estemos, podrán continuar y nutrir con nuevas experiencias.

22 de Julio – Presentación de DOCOMOMO Chile

Maximiano Atria ((
Arquitecto (PUC, 1999) y Magíster en Arquitectura (PUC, 2008), es secretario general de Docomomo Chile desde 2004. Ha dado conferencias en Chile, Turquía y Holanda. Es actualmente profesor de las escuelas de arquitectura de la Pontificia Universidad Católica de Chile, la Universidad de Santiago de Chile, la Universidad Andrés Bello y la Universidad de Talca. Ha publicado artículos sobre arquitectura contemporánea y patrimonio moderno en revistas y libros editados en México, España y Chile. Ha colaborado con Rodrigo Pérez de Arce, Guillermo Jullian de la Fuente y Pezo von Ellrichshausen. Desarrolla su carrera profesional como socio del Taller Atria Bonomo, y en el Colectivo MURO, con proyectos seleccionados en las bienales de Venecia y de Santiago.))

Secretario General Docomomo Chile

Les contaré sobre mi rol en DOCOMOMO y también de que trata esta institución, esto en contexto de lo que a ustedes les interesa, que son las obras que irán a visitar.

DOCOMOMO INTERNACIONAL
Principalmente mi rol como secretario general de DOCOMOMO tiene que ver con una tarea de coordinación, al ser una organización internacional que se fundó en 1988, en Holanda, a partir de una necesidad técnica de dos arquitectos, que se les encargo la restauración de un edificio moderno, el sanatorio de Zonnestraal  en Holanda, y se encontraron con que no había conocimiento suficiente para operar técnicamente en la restauración de edificios modernos.
Había si una base técnica de conocimiento sobre, por ejemplo, restauración en piedra, restauración en madera, es decir; restauración de edificios del siglo XIX hacia atrás, esto en Europa. Y que al enfrentarse a un edificio moderno, con refinería metálica, suelos de linóleo y estructura de hormigón armado se dan cuenta de la carencia en estas materias que les impedían operar de manera científica, haciendo restauración científica.
Entonces armaron esta especie de red de expertos en distintos temas, y surgiendo DOCOMOMO como una red inicial de expertizaje técnico sobre la arquitectura moderna, en el ámbito exclusivo sobre la restauración de edificios.
Empezó a crecer y se transformo poco a poco en una red que agrupa a investigadores, que trabajan principalmente en universidades sobre el ámbito de la arquitectura moderna, en términos de investigación histórica, teórica, incluso también en investigación científica.
Es interesante mencionar además lo que NO ES DOCOMOMO. DOCOMOMO no es una oficina de arquitectura, a pesar de que llegan solicitudes para trabajar o empresas envían folletos de materiales. DOCOMOMO casi no existe físicamente, sino más bien funciona como una red de personas. A nivel internacional, tiene sede actualmente en Barcelona, en la fundación Mies Van der Rohe. Y antes del 2002 hasta fines del 2009 estuvo en Paris, donde había una oficina en que trabajaban dos personas que coordinaban la red que trabaja en el resto del mundo, por esto no es una oficina concreta, por esto no hay un trabajo que se haga en DOCOMOMO sino que el trabajo lo hacen los investigadores ligados a esta red, considerando la institución como una plataforma.
Cuando comenzó a funcionar, tuvo su sede en Holanda, en la universidad donde estos arquitectos hacían clases, Hubert-Jan Henket y Wessel de Jonge, que siguen formando parte de DOCOMOMO y participando activamente, haciendo muchos trabajos de restauración de edificios, uno de los más importantes, el que dio origen a la institución, el sanatorio de Zonnestraal  y la fabrica Van Nelle que está en Rotterdam, que fue abandonada y que actualmente con la restauración es un centro de oficinas de arquitectura y diseño.
La idea acerca de la sede de DOCOMOMO es que rote periódicamente, en lapsos de 6 a 8 años, con el fin, de que no se quede fija en un país y así no adopte un idioma ni un ritmo de trabajo especifico.
Si bien la sede es pequeña el tema del traslado es complejo, ya que la cantidad de material físico que se acumula en ese periodo es importante, además de un funcionamiento legal que se debe adaptar a la nueva sede, a pesar de que DOCOMOMO a nivel local, en cada país este organizado como corporación.
A nivel internacional DOCOMOMO realiza cada dos años conferencias internacionales, este año será la decima que se realizara en México. Durante el mes de Agosto. En cada conferencia, lo que se hace es que los distintos países presentan propuestas para hacerse cargo de las conferencias siguientes, y en ellas se hace un llamado de trabajo abierto, para presentar casos de estudio, sin requerir que se pertenezca a una universidad o institución en particular, ni siquiera es necesario ser parte de DOCOMOMO para presentar un caso de estudio.
DOCOMOMO también tiene una política de publicaciones, al editar dos números al año, donde cada número trata un tema especifico y una serie de colaboraciones abiertas para poder hacerse parte de ellas, dándose la posibilidad de enviar artículos que dependiendo del tema y la relevancia se publican también. Publica además libros sobre técnicas específicas, relacionadas a la restauración de edificios modernos.
DOCOMOMO funciona en alrededor de 50 países repartidos en casi todos los continentes.
Lo otro relevante acerca de la organización es el modo de trabajo en base a comités, existen dos que funcionan continua y activamente, uno es el comité de registro, que mantiene un catalogo de obras en un formato de ficha, de cada edificio, y que es alimentada a nivel mundial por cada grupo nacional que envía cinco de estas fichas al año, de tal forma que estos datos quedan archivados en un gran catastro de arquitectura moderna. El otro comité es el de tecnología, un poco en función del origen que tiene la institución, este opera con seminarios propios, donde se discuten temas específicos de las materialidades; el hormigón, las pinturas, los plásticos, los muros cortina, etc. Y es también el de mayor interés ya que es la parte activa de la institución, desde donde surge el trabajo concreto que se realiza, la restauración.

DOCOMOMO CHILE
Con respecto a DOCOMOMO en Chile, que es uno más de la red. Se fundó el 2004 a partir de un grupo de personas relacionadas a la arquitectura moderna de una u otra forma, desde sus investigaciones o su área de experiencia y que refleja además el sentido de ser de la institución.
Se contacto a DOCOMOMO internacional, para saber el modo de trabajo, que por lo demás es muy simple: se arma un grupo de personas y se establece un plan de trabajo a dos años, donde finalmente se presenta el trabajo realizado en las conferencias internacionales.
Así se le da a nivel local bastante libertad para operar como se estime conveniente, en seminarios, publicaciones con una red de apoyo que abarca patrocinios, instituciones, financiamientos, congresos, etc.
DOCOMOMO Chile funciona a otra escala, pero de la misma forma, con conferencias cada dos años y publicaciones que rescatan lo realizado, comités de trabajo, donde es uno (de los 5 propuestos) que funciona activa y regularmente, que es el de registro, en parte porque se está obligado a entregar cada año 5 fichas de edificios a DOCOMOMO internacional.
Eso con respecto a DOCOMOMO pero recalcar que a pesar de ser una institución formal, esta depende su existencia directamente de la gente que forma parte, es decir si no hay arquitectos, historiadores y/o especialistas que investiguen, y que participen activamente aportando al tema de la restauración del patrimonio moderno, la institución como tal no existiría.
En DOCOMOMO existe una preocupación que aflora cada dos años en las conferencias internacionales y que produce una crisis interna siempre que se presenta el tema, y que surge desde la interrogante de cuál es el sentido de seguir investigando sobre la arquitectura moderna si la obra está ahí, aun en uso y vigente, junto con esto la relación entre patrimonio y arquitectura moderna, una asociación de ideas que aun no está totalmente aceptada. Además, la preocupación de que DOCOMOMO no se transforme en una agrupación de historiadores y arquitectos que se dediquen a la historia más que a operar directamente sobre el patrimonio arquitectónico.
Esta es una visión contra la que DOCOMOMO siempre está luchando, que la institución no se quede solo en un nivel teórico, es un punto que es complejo ya que la arquitectura moderna es una arquitectura que necesita estar permanentemente reafirmando su valor patrimonial. Ya que está todavía muy poco aceptada la idea de que la arquitectura moderna tiene que preservarse, incluso dentro de DOCOMOMO está en discusión. Que vale la pena preservar, cuando se habla de patrimonio moderno, hasta cuando se considera como tal, la condición histórica de los edificios se torna relevante en este contexto.
Esto se expresa en situación locales, de edificios protegidos, o aquellos que se deberían proteger, edificios que son demolidos, otros intervenidos, generando discusiones y campañas de apoyo dentro de la institución , donde se hace funcionar la red de contactos con el fin de salvaguardar el patrimonio arquitectónico moderno, sin embargo, aquí es donde uno se percata que la realidad funciona mucho más rápido que la institución, los edificios se demuelen y ya no hay nada que hacer y por esta razón surge el miedo de que DOCOMOMO quede muchas veces solo en lo teórico.
Así, para enlazar la función de DOCOMOMO con las visitas que ustedes realizaran, que son visitas a edificios, edificios modernos. Existe un grupo de estudiantes en la católica de Santiago que organizo el DOCOPOSMO, que así como DOCOMOMO se encarga de la documentación y conservación del movimiento moderno, ellos se encargan del movimiento postmoderno. Sin las misma atribuciones sino que a modo de visitas, a edificios que DOCOMOMO deja fuera (edificios de los 80, 90).
Porque esa es otra discusión también, que aparece en las conferencias, ósea, ¿qué va hacer DOCOMOMO de aquí a 20 años mas? ¿Va ir dejando fuera obras y va a ir incluyendo otras más nuevas? De esto es que DOCOMOMO tiene que hacerse cargo, a partir de la teoría histórica que va siempre cambiando, al no ser solo historia, no solo restauración de edificios, no solamente critica de arquitectura, sino más bien un poco todo y eso es lo que nos hace un poco difícil de definir.
Para el tema de las visitas a edificios, es relevante la relación entre arquitectura moderna y patrimonio. Este ultimo a tomado una relevancia importante en nuestro país, y lo que se ha logrado es integrar el patrimonio moderno a esta discusión, como una preocupación real, ya sea a nivel estatal, con una relación bastante estrecha con el consejo de monumentos nacionales, o en términos de poder incluir obras modernas en el día del patrimonio, que es algo que antes no existía, en el año 2008 se logro que la CEPAL se incorporara al día del patrimonio y fue un éxito. Esto gatillo la incorporación de otras obras de carácter moderno relevantes.
Ahora si uno visita una obra, si se tiene un interés en una obra especifica, que la quiere visitar porque es una obra relevante en cuanto a historia o patrimonio. Lo que importa es preguntarse que hace de ese edificio en particular una obra de interés para visitar. ¿Por qué ir a ver la villa portales y las torres de tajamar y no otros? ¿Qué hace de la villa portales un edificio “visitable”, cual es su condición patrimonial?
Probablemente cual es su condición patrimonial es la pregunta más difícil, ya que ¿Quién otorga el valor patrimonial de un edificio? No puede ser por antigüedad, que es lo que pasa con la arquitectura antigua en chile, lo colonial, que como hay poco, es valiosa porque hay poco. No es que sea buena o que tenga un real valor histórico, ya que hay edificios que son monumentos nacionales pero que en términos reales no representan un real aporte al patrimonio arquitectónico, pero es el único representante de una época o de un estilo y por esto se conserva.
Para la arquitectura moderna es una discusión mucho más difícil, lograr valoración social sobre un edificio moderno es complicado no solo a nivel nacional, sino que también a escala internacional.
Por eso que ir a ver de un edificio se torna tan relevante, ya que permite vislumbrar el real valor patrimonial que pueda poseer. Si voy a la villa portales a ver si es cierto que el edificio no funciona, ¿es real esa situación? Porque que ir a ver de una obra es un punto que vale la pena cuestionárselo cuando se está ante la obra. Ya que cuando se hace una investigación es el punto de partida, de esta, yo hice mi tesis de magister sobre Monte mar, y cuando la hice me costó mucho llegar a esta pregunta inicial, que abre la investigación.
Otra interrogante que surge entorno a edificios modernos, es si funcionan o no. Con respecto a villa Portales es la pregunta clave, y también la crítica más fácil:” ah! Las pasarelas no funcionan”.
En parte esta pregunta dentro de la investigación arquitectónica es quizá una pregunta falsa, porque los edificios SON, y si las cosas han funcionado o no ha sido debido a situaciones y contextos históricos que ni el edificio, ni el arquitecto, ni el contexto se pueden hacer cargo.
Por ejemplo, el edificio que dio origen a DOCOMOMO, el sanatorio de Zonnestraal, un sanatorio de tuberculosos que se hizo alrededor del 30 y que se supone que la tuberculosis se iba a erradicar en un plazo de ahí a 50 años. Por tanto se pensó el edificio con una vida útil de 50 años. El problema fue que al pasar esos 50 años, el edificio se había convertido en una obra emblemática de la arquitectura moderna, obra relevante del arquitecto, por lo que no era cosa de solo demolerlo.
Entonces cuando llega el encargo de restaurar el edificio, efectivamente la vida útil se había cumplido y el edificio se estaba desmoronando. Restaurar el edificio suponía restaurar las condiciones físicas del edificio, o sea, rearmar el edificio como era originalmente, que era su puesta en valor.
Como las técnicas con las que se hizo originalmente estaban ya obsoletas y la mayoría no existían se gasto una enormidad de dinero en la restauración, lo que se gastaría en hacer un hospital nuevo con lo último en tecnología para enfermedades actuales que importaban sanar y no para la tuberculosis que era una enfermedad que ya no existía.
Entonces el cuestionamiento de que edificio restaurar, que edificio reconstruir es un tema que también está en una discusión permanente.
Entonces el ir a ver la villa Portales y discutir sobre si las pasarelas funcionan o no funcionan, supone entender el sistema del edificio que se desarrolla en una pendiente, yendo de un edificio y llegar a otro a la altura del tercer piso, de siete, logrando articular un edificio de 7 pisos sin ascensor, fuera de norma, pero que si se comprende este “invento” se logra que el nivel cero sea el de la pasarela y se puedan tener edificios de más de cuatro pisos sin ascensor. Si no se ve eso, la pasarela no tiene sentido.
Para terminar, me gustaría remarcar la condición de la acción en este ámbito del patrimonio arquitectónico, ya sea dentro de DOCOMOMO o fuera del. Donde la forma de operar es siempre dentro de una red de agentes que se manejan en distintas área de estudio. Donde el restaurar un edificio supone una proyección de vida del edificio, lo relevante es que el edificio siga cumpliendo un rol, si al restaurar un edificio este no se repiensa en cuanto a uso, el edificio se deteriora. La restauración patrimonial esta llamada a hacer esto.

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