Artículo en Semanario Británico de Arquitectura Building Design

La Arquitectura Efímera despliega maquetas de algunas de las obras emprendidas por arquitectos, poetas, ingenieros y otros en la Ciudad Abierta, un proyecto en ejecución, iniciado en 1970 por la Facultad de Arquitectura de la Universidad Católica de Valparaíso en Chile. Este es un lugar donde a raiz de la exposición de obras de la Ciudad Abierta y de la conferencia acerca de la relación poesía y arquitectura realizadas en la London Metropolitan University el arquitecto Tony Mcintyre escribe en el Semanario Building Design del 8 de Octubre del 2010 en Londres.
Versión castellana de D Jolly.
Derritiéndose en la boca.
Tony McIntyre.
David Jolly.
Arquitectura Efímera.
London Metropolitan University, London N7 www.asd-realtime.org
Hasta el 14 de Octubre.
La Arquitectura Efímera despliega maquetas de algunas de las obras emprendidas por arquitectos, poetas, ingenieros y otros en la Ciudad Abierta, un proyecto en ejecución, iniciado en 1970 por la Facultad de Arquitectura de la Universidad Católica de Valparaíso en Chile. Este es un lugar donde las maquetas son construidas a tamaño natural en el paisaje, ahí donde es, en palabras de uno de los fundadores de la Ciudad Abierta, David Jolly, «sin planes donde todo es presente». El diseño de la exposición realizado por Marcelo Araya Aravena, es brillante. Las maquetas arquitectónicas están hechas de papel blanco plegado y están emplazadas en una ‘mesa’ de papel blanco tensadas por unas patas como arcos. El total es como la maravillosa expresión de un arte autóctono. Podría estar hecho de pieles de animales maderas curvadas al vapor y hueso perfecto para un despliegue que viaja, donde todo se enrolla en unos pocos tubos robustos, y puede ser montado en menos de una hora. Y la suposición de que las maquetas y las mesas fueron cortadas con láser es rápidamente contradecido: todo esto ha sido hecho con cuchillo y paciencia.
Y aquí hay una clave en las obras de la Ciudad Abierta: el modo de llegar dice de lo que obtienes, acerca de la poética, de los viajes, de los regalos. Jolly trazó esto en una conferencia que dió en la inauguración de la exposición, comenzando con un mapa que mostraba el fondo marino que rodea a Sud América y deja al continente en un gran vacío blanco: una definición sin contenido. Sin política ni cultura. Él vincula esto a la poesía gráfica de Mallarmé, donde el espacio toma el lugar de los conectores tipográficos guiando al lector a los significados y al ritmo. Entonces están las travesías, atravesadas o viajes. Desde mediados de los achenta Jolly ha encabezado a grupos de estudiantes en largas expediciones a través de Sud América, siendo su intensión ‘construir un mapa mental que lleve al continente al blanco poético de la página’. Yo puedo inferir que la naturaleza lineal de estos planos conlleva el hecho cultural de la larga y delgada geografía de Chile.
Mas misterioso aún -y hay intensionalmente mucho misterio en este método- es la idea de ‘donar’ obras de arquitectura en distintos puntos a lo largo de la travasía. Objetos que podrían ser arquitectónicos o no, que se hacen y que luego se ‘donan’ al lugar. Pueden ser grandes o pequeños, pero no parece claro que el propósito sea que se los considere como regalos. Las razones para regalar pueden ser altruistas, egoistas, o una composición de ambas. No puedo ver el propósito de un regalo que no sea ninguno de estos dos; o mas bien no puede ser considerado un regalo en absoluto.
A lo mejor eso no tiene importancia. Quizás es simplemente la obertura para la arquitectura efímera, la que es la personificación de la Ciudad Abierta. Aquí en un lugar sin imposiciones restrictivas y sin redes de infraestructura, aún las más pesadas estructuras, son incidentales. Las pequeñas maquetas exhibidas despliegan una arquitectura variando ambos niveles de acomplejamiento y conciencia del amplio mundo a la moda. Intereses efímeros. Un experimento si. Pero también un modo de vida. Lo efímero puede ser una casa de madera, un gran colegio de hormigón, pero puede ser una camisa de algodón, o un crujiente envoltorio que yace en la calle.
Y puede ser un helado -que es el inverso del concreto, que parte duro y que se derrite en el placer, un limpio blanco como las mesas de la exposición. A lo mejor fue la contiguidad de los conceptos de lo efímero y lo poético que mantuvo las bellas líneas de Wallace Stevens (con la opacidad de óleos de Kandinsky) corriendo dentro de mi cabeza:
‘Dejen ser el término culminante de parecer. El único emperador es el imperio del helado’.
Melt in the mouth (bajar PDF artículo en Inglés)