Subasta de Obras de Arte en el MAVI
Con una gran concurrencia se realizó la Subasta de Obras de Arte para la recuperación de la Sala de Música de la Ciudad Abierta. El acto comenzó con las palabras del escultor José Balcells para luego dar curso al remate. En este se logró reunir una importante suma de dinero pues se remataron gran cantidad de las obras participantes. Luego se realizó el sorteo de la silla única que Cristián Valdés había donado para finalizar con un sencillo brindis. El sentido último de esta iniciativa queda perfectamente reflejado en el discurso de José Balcells, el que se transcribe a continuación (ver catálogo de obras y artistas).
Palabras de José Balcells
Estimados amigos artistas y amantes del arte:
La Ciudad Abierta y la Escuela de Arquitectura y Diseño de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, atendiendo a mi calidad de miembros de ellas y del hecho de ser a la vez escultor, me han encargado esta gentil labor de agradecer a quienes hicieron posible esta compleja gestión bajo el signo de la gratuidad.
Nada de esta difícil tarea que comenzara en noviembre del año pasado habría sido posible sin el concurso de importantes instituciones que a continuación, con mucho agrado, paso a nombrar:
En primer lugar nombro al Observatorio Lastarria quien con su estrecha y amorosa relación con quien inició esta gestión, me refiero a Jorge Sánchez, “Pino” para nosotros, en un despliegue de acuciosa actividad llevaron la gestión desde su comienzo hasta este momento que vivimos ahora. Es un acto de gratuidad que nos acompaña de principio a fin.
En segundo lugar quisiera nombrar al Museo de Arte Visuales quien también bajo la forma de la gratuidad absoluta, no solo nos brinda esta maravillosa hospitalidad que gozamos ahora, también lo hace con todos sus recursos de conocimiento, experiencia y voluntad para llevar adelante esta subasta.
En tercer lugar y no por eso menos importante debo nombrar al martillero, el señor Jorge Carroza en quien hemos depositado buena parte de nuestras expectativas del resultado de esta subasta. El también con un generoso sentido de gratuidad ha puesto todo su conocimiento y experiencia al servicio de la reconstrucción de la Sala de Música.
Finalmente, en esta pléyade de instituciones que quisieron estar con nosotros, debo nombrar a la Sociedad de Escultores de Chile, institución de la cual tengo el honor de ser uno de sus miembros fundadores, quien no solo manifiesta su voluntad de formar parte de esta iniciativa sino que dona una obra de su patrimonio para esta causa.
Amigos, como dije al comienzo, todo este largo y arduo proceso se lleva adelante bajo el signo de la gratuidad, signo que ha acompañado a la Ciudad Abierta desde su comienzo hasta nuestros días; signo que con el correr de los años un grupo cada vez mayor de amigos han sabido entenderlo. Signo que un número cada vez mayor de personas quieren compartir con nosotros. Signo que a los artistas, por su sensibilidad natural, les es propio y lo expresan en esta oportunidad tan generosamente.
La Ciudad Abierta bajo el mismo signo, aquel de la gratuidad pura quiere hacer patente la voluntad que la llevó a gestionar con ustedes esta iniciativa: primero la recuperación de este edificio emblemático que nos ha acompañado desde el comienzo y que ha sido y es sede de la hospitalidad que nosotros nos complacemos en ejercer y segundo la indispensable abertura de esta hospitalidad, hija de la gratuidad, a aquellos artistas y amantes del arte que nos quieran acompañar en la aventura de la permanente fundación de una ciudad abierta.
A todos ustedes un gran saludo porque sólo nos cabe decir gracias, gracias, gracias.

