mayo 25, 2009

Farola do Mar Novo,Travesía a Cananeia, Brasil

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Cananeia, costa en Brasil, estado de Santa Catarina a algunos kilómetros al norte de Florianópolis, es un lugar singular, puesto que en los años del descubrimiento de América se configura como el punto geográfico y poblado más austral de territorio portugués determinado por el Tratado de Tordecillas. La referencia geográfica no tiene discusión, sin embargo, no se le ha reconocido históricamente su condición de «más antigua» del Brasil, pues no existen documentos oficiales que así lo acrediten. Estamos entonces en un lugar realmente singular: un pueblo que construye hoy esa identidad a pesar de su falta de reconocimeinto. Sin embargo esa condición construye su propio conocimiento y reafirma a su vez esta situación.

A más de cinco siglos del establecimiento de esta frontera del lenguaje y en ocasión del fallecimiento del poeta Ignacio Balcells autor de la “carta del Mar nuevo”, libro poético que canta al mar de América y su épica, los talleres de Diseño Gráfico y Diseño Industrial de 4º año decidimos rendir un homenaje al poeta fallecido en el punto más austral donde el mar de Brasil (la lengua portuguesa) tocó el borde del territorio de la lengua castellana.

La pregunta entonces era: ¿cuál signo podrá señalar tal encuentro de los lenguajes y qué del signo a realizar podría ser expresión de un homenaje al poeta fallecido?

Por una parte Cananeia era ese borde que geográficamente era remarcado por este puerto fluvial –marítimo, donde los primeros portugueses en América afianzaron su lengua. Por otra parte ese otro mar , el Atlántico, finalmente era también un mar poético como al que Balcells cantaba – el Pacífico Sur-.

Así, la Carta del Mar Nuevo no estaba solo allí en uno de los mares americanos sino ahora en todos sus mares y así Balcells yacía también en aquella otra orilla, otra costa, abriéndola él después de muerto a través de su poesía. Pero ese signo que queríamos erigir aun era sólo una idea, aun sólo un saludo sin forma. La pregunta entonces era: ¿cuál es la forma que hace que el saludo del poeta no sólo sea esto sino también abertura para una obra de diseñadores en travesía?

El diseño es signo, señal o indicación, ¿Cuál o cuáles, entonces, son las señales del mar?, ¿Cuál es la indicación que reúne a Balcells y Cananeia? Se trata del Mar de Ballcels venido de la otra orilla a esta nueva del mar de Cananeia. Allí, una palabra viene a signar aquello que es común a Ballcels , al mar y al lugar: “Un Faro”. Es allí, en la figura de un Faro, donde se signa “el símbolo”; pero ello es aun una pura generalidad que reclama ahora su ser particular. ¿Cuál forma entonces en su aquí y su ahora para este Faro?

Entonces, ahora, volvamos a la observación, camino nuestro para desprender toda generalidad de su puro ser idea y que como diseñadores deberemos desentrañar. Como tales y también en la búsqueda de ese común propio del intento de toda travesía que viaja entre oficios distinguibles se nos aparece la problemática de la luz, tanto en su ser volumen como en su ser geométrico. Esta distinción quiere diferenciar aquella aparición propia del mundo de lo visible donde la luz se manifiesta a veces como encuentro o desencuentro de sus superficies y otra como encuentro y desencuentro de sus puros perfiles. Se trata entonces del aparente aparecer de lo visible geométrico o de lo visible volumétrico. Se trata también, de su disputa por el carácter luminoso que la distancia otorga a lo que miramos – como cuando tratamos de definir la figura de un barco en la lejanía y antes que su clara y nítida geometría se nos abalanzan sus brillos y opacidades-.Se trata entonces de las presencias distinguibles de este aparecer aun cuando físicamente ambas son manifestaciones luminosas al unísono.

Este debate es porque, al nombrar la obra como un faro, él es precisamente la figura o imagen que disputa este doble comportamiento de la luz en la distancia. ¿Qué se viene primero? ¿Su ser pura luz  o brillo súbito de su haz, o su ser geométrico que nos hace decir faro?

Durante el día un Faro es ante todo figura, lo visible de él es su ser figura faro, en tanto durante la noche un faro es perceptible en su ser puramente luz y su geometría diurna o figura , desaparece entre las sombras de la noche.

Esta diferencia entre día y noche del ser del faro nos pone ante una disyuntiva de una pregunta realizada muchos años antes ; ¿Cuál es la forma que reúne y no separa la función de su sentido?, es decir , si un faro es puro útil en la noche ¿que es en el día?, ¿ es solo figura que sustenta ese uso nocturno? ¿Cómo sería entonces un faro que no hace tal distinción, es decir, un faro que alumbra también de día?

¿Por qué y para qué entonces un faro diurno? , precisamente es aquella pregunta que nace del ser de la poesía, aquella contradicción aparente entre función y metafunsión.

El Faro símbolo o el faro diurno como símbolo

Un diseñador sabe que la función de todo objeto permanece ociosa en la forma, por ejemplo un auto estacionado es la contradicción del uso, un objeto pensado desde su servir en su ser móvil y su desplazamiento que mientras no se usa esta allí ocupando un gran espacio en desuso. Del mismo modo los postes que sostienen las luminarias en la ciudad donde estas permanecen todo el día esperando que llegue la noche para entrar en uso y adquirir sentido. Por ello pensar en un faro diurno es profundamente poético, pues es un faro que alumbra física y metafísicamente.

Ahora bien, ¿cuál es la forma de un faro diurno?, ¿cual forma la de su luz?, ¿cual forma la de su figura? Durante la travesía, dos son las observaciones que pueden señalarnos una partida para pensar su forma: Mientras viajábamos en el bus dibujábamos aquello que la extensión ofrecía, palmas y más palmas en medio de grandes extensiones verdes. Como todas las palmas rigurosamente simétricas. En otro instante del viaje la simetría de aquellas palmas comenzó a variar. Todas estas en un sector de mucho viento crecían asimétricamente por efecto de la dirección del viento predominante, adquiriendo una forma renovadora de la naturaleza sometida por fuerza de la propia naturaleza, haciendo de la tradicional palma otra nueva y asimétrica.

Una segunda observación:

En el borde de la playa, en Brasil, los alumnos entrando en el borde del mar, sin gesto alguno, la figura de la arena equivalente a la del agua, el paso entonces en continuidad, el mismo gesto inmodificable, “se camina en la arena tal cual se camina en el agua”

Una imagen contraria esta a la del mar pacifico, cuando entramos a nuestras aguas nuestro cuerpo se trastoca y nuestros gestos del caminar entre la arena y el agua cambian sustantivamente por efecto del cambio de temperatura, asumimos una postura tensa, como si tratáramos de  no mojarnos aun cuando estemos entrando en el agua. ¿Que tiene que ver esto con la obra de Cananeia? Primero se trata de un poema que canta al mar pacifico y que estará en el mar atlántico, se trata de un poema en castellano que será escrito en portugués para su entendimiento, es decir, se trae algo del pacifico hasta el atlántico.

Así, la pregunta es qué del pacifico y que del atlántico se inscribe en la figura de este faro? Aquí de nuevo las observaciones del pacífico, la forma de estar en el agua; del atlántico , el modo asimétrico de las palmeras . Se trata entonces de la intersección entre dos figuras, esta relación formal que de alguna manera también es simbólica y que como abstracción de las figuras (geometrías) permite concebir este “faro de la poética de Balcells”.

Por otra parte un faro es luz, ¿Cuál luz?, Aquí una persistencia del diseño, la luz como tal, su ser color, su ser blanco de página, o su ser “iluminación”. Evidentemente todo esto desde el ser físico de la luz, distinto ello a su ser metafísico.

Pero la luz, más allá de un estado de naturaleza es en sí un artificio”. Un diseñador asume el trato de la luz no solo desde sus dimensiones físicas, es más, siempre trata la luz como artificio. En la travesía a Quito, Ecuador, trabajamos en ese entonces en pequeños prismas luminosos que se regalaron en el acto final de la travesía, esta experiencia de la física de la luz, el construir prismas de reflexión que al ingresar la luz descompuesta en dos colores primarios arroja un tornasol al incorporar el movimiento en relación a la fuente de luz nos da un punto de partida para pensar en la luz de este faro, uno que se enciende con el sol, un faro diurno.

Si un faro por naturaleza es nocturno, ¿cómo ha de ser un faro diurno? Al ingresar la luz en un volumen que en sus caras contiene superficies reflejantes y al ser filtrada por un color y al incidir los rayos del sol en ciertos ángulos, genera un aumento aparente de la intensidad luminosa al interior del volumen, generando un efecto de encendido y apagado. Este efecto genera el estado de faro, el paso del sol construye una lámpara diurna y aquí el sentido de una obra que lejos de ser útil, establece un régimen de gratuidad , el leer un poema con luz del sol trastocada por un artificio generado por el diseño. Así, objeto y lectura más allá de su útil, casi en el limite de la inutilidad.

Esta experiencia marcará sin lugar a dudas las futuras travesías que realizamos.

Aquí geometría y volumen de la luz coincidirá en la obra que tiene por tarea dar lugar a la lectura de un poema y a su vez son fieles al nombre de la obra “farola do mar novo”. Junto a la obra y al unísono de su desarrollo, el taller piensa cómo celebrar el día del acto final. Esto , ya inscrito en la tradición de las travesías y en especial del diseño, cobra más sentido aun, dado el emplazamiento del signo de travesía, en los terrenos de un gran hotel abandonado ya hace más de una década, antes,lugar de encuentro de autoridades políticas del país. En este espacio, en el hall del hotel, se instalan mesas concebidas con ladrillos y maderas y sendos dibujos que se montan al tras luz de los grandes ventanales que miran hacia el atlántico. La celebración final entre pobladores , autoridades de Cananeia y nosotros concluye entre los abrazos de todos , se mezcla entonces la obra, su sentido de regalo y la fiesta , del mismo modo que la luz de nuestro faro se mezclá con las palabras de Balcells para desatar la fiesta que lo conmemora.

Así esta obra de travesía cumple con su ser signo de este otro mar.