Examen de Titulación
Felipe Guillón.
Viña del Mar,
13 Diciembre 2007.
David Jolly Monge.

Felipe Guillón en este año de Titulación tiene una partida, parte buscando qué hacer desde una travesía que no lo abandona, cuando está en Buenos Aires repara en un edificio que contiene una magnitud continental que la nombra como el trasbordo y quiere construir en Valparaíso una obra que diga de esta realidad.
Su recorrido en estos tres trimestres es por la pregunta ¿Qué requiere hoy Valparaíso y dónde? En esta marcha consulta y se entrevista con una cantidad de actores, ocupantes, funcionarios, todos constructores de Valparaíso, arquitectos, inversionistas, economistas, empresarios, profesores universitarios.
Así llega al programa de un hotel, que es propuesto por otros. Un hotel para Valparaíso uno que no hay y que se requiere, un hotel que contenga la capacidad de alojar una convención, una conferencia, una exposición, es decir un hotel que pueda recibir un acto colectivo que Valparaíso en este momento no tiene.
Para este programa encuentra un terreno en el casco central, un lugar disponible, un sitio eriazo al costado del ascensor Cordillera al costado de esa larga escalera que vincula al cerro con el plan y que está a un costado del Museo Lord Cochrane.
Felipe Guillón registra, mira, oye, dibuja, tiene una actividad reflexiva hacia la acción. Dibuja sus planos con lápiz grafito y con instrumentos. Sigue el camino de una abstracción lícita en el sentido que conoce, palpa y construye el sentido de la proyección. Esto no es un detalle insignificante ya que no se parte con esta dimensión, hay que llegar a ella, los primeros planos, las primeras maquetas de un estudiante son construcciones plásticas, son en sí mismas, que auguran una proyección pero aún no lo son. Es un largo camino llegar a proyectar, a concebir un dibujo que contenga la posibilidad de la obra, que la pre-vean que indiquen su construcción, que constengan a la vez el espacio y la edificación para posibilitar el largo aliento de erigir la extensión orientada que da cabida.
El proyecto de título expone al estudiante que termina su formación e inicia su marcha como oficiante a la disciplina de pro-yectar la obra sin atenuaciones académicas, sin dimensiones de menos, no esto no es posible de imitar, el taller de titulación lo que hace es fiar menos y darle cabida a todo lo que se presente como requerimiento efectivo. En este trabajo de un año de reunión de todo lo estudiado en la Escuela y de adentrarse en la realidad de una obra que parte por un requerimiento oido de la poesía ¿Qué dimensión continental se puede levantar en Valparaíso que la potencie? Esta pregunta lo lleva a una obra que es para recibir a otros, es el inicial ejercio de la hospitalidad que da cabida tanto al que recide como al que llega. Así propone un hotel que es urbanamente un umbral, evidentemente es un interior que sin dejar de serlo, vincula el cerro con el plan, recicla un edificio existente en la calle Serrano, con sus volúmenes vincula el interior con el aire libre, con la quinta fachada de la cubierta que vincula en interior con la rada de Valparaíso y en la llegada a la corniza del cerro se vincula con el Museo Lord Cochrane. Este es un año de construcción en el ejercicio de la fidelidad a esa abertura que realiza sin desviarse de su horizonte y lo logra por eso su calificación es un distinguido.