junio 18, 2007

Prólogo Taller de Amereida

Categorías:

Desde finales de los años 60, luego de la Reforma Universitaria, se instauró, como eje de debate, no de enseñanza sino algo más profundo, de debate real, entre profesores y alumnos, esto que se llamó Taller de América.
Hoy me voy a Ocupar de Mi Cólera, G. Iommi 1983

Desde entonces esta instancia universitaria reúne a la totalidad de la Escuela, no en el ámbito de las actividades propias de los Talleres, sino en la fraternidad que nos reúne en la palabra poética y nos hace ser Escuela.

Godofredo Iommi y Alberto Cruz C. fundaron este Taller, que al modo de seminarios, los oficios dialogan en torno a la palabra que ha-lugar; es decir, que es abriente y constituye la base de un lenguaje que va del dibujo a lo escrito y viceversa.

Hoy el Taller de América sostiene su origen en tal fundación y avanza en el debate entre palabra y acción, en cómo se oye la poesía y el modo cómo ella constituye el proceder en los oficios.

Desde el año 2003 comenzamos a registrar las clases de manera que estén disponibles en la “World Wide Web” como material de consulta y archivo de este debate que se ocupa de la intimidad de la Escuela y su quehacer en la continuidad de proceder en la relación de la poesía y los oficios y su relación con el modo de aparecimiento y constitución del continente americano.

Actualmente el Taller se imparte todos los días martes a las 12:00 hrs. En él se desarrollan 4 instancias a cargo de los siguientes profesores: Jaime Reyes: poética americana y crónicas del hallazgo. Manuel Sanfuentes: poética y lenguaje de Amereida. Andrés Garcés: representación y escena de la poesía. Alberto Cruz: reflexiones de la tradición, los oficios y el ha-lugar.

Las clases, en la mayoría de los casos, son transcripciones de lo dictado in situ, otras veces se transcribe lo escrito previamente por los profesores. Este modo de la trascripción y traspaso de la oralidad fundamental del Taller, a un ámbito tipográfico y digital, puede no reflejar la exactitud del habla o el modo en que la clase se va dictando. El lector comprenderá que estas clases corresponden a una reflexión interna y permanente sobre la propia intimidad de la Escuela; por lo tanto, lo que aquí se expone debe entenderse como la invención de un lenguaje de esta intimidad y no un comunicado que difunde nuestro quehacer.