Exposición de Esculturas
TRECE PLAZAS DE MAR
«Trece Cachalotes O la Dimensión Poética de un País”
Exposición de Esculturas (Desde el 20 de enero en Bodegón Cultural, Los Vilos. Desde el miércoles 7 al 30 de Marzo en la Sala El Farol; Blanco 1113, Valparaíso).
Hace algunos años Ignacio Balcells, poeta que dedicó su vida y su obra al mar, le encargó a este escultor la creación de trece esculturas que el llamó «Cachalotes», para ser ubicadas en el risco sobre el mar, rodeando su casa allá en la caleta de Quintay. Según sus propias palabras, se trataba de seducir a estos grandes cetáceos para que volvieran por su propia voluntad a habitar las costas de la ballenera.
La muerte del poeta llevó a este escultor a pensar que este proyecto, como homenaje póstumo, se podía extender asociando cada cachalote a una región de Chile y así concebir el país con la dimensión que él le soñó: la destinación oceánica de nuestra nación.
Es importante recordar que el 21 de Junio de 1947, bajo la presidencia de Gabriel González Videla, Chile proclamó en forma categórica la soberanía sobre el mar y su zócalo adyacente a sus costas por una extensión de 200 millas marinas, lo que triplicó la extensión de su territorio. Cabe señalar que tras una ardua disputa diplomática la comunidad internacional aceptó y respetó la tesis de las 200 millas. Este hecho de tremenda significación económica, social, política y cultural no tuvo en el país la más mínima resonancia; pero hoy, dada la importancia que va adquiriendo el frente del Pacifico Sur, sería el momento para que el mundo cultural tomara la vanguardia en proclamar y celebrar la compleja dimensión de esta realidad.
El encargo que el poeta le hizo al escultor se manifestó a través de trece poemas que consisten en trece evocaciones del Pacifico; los nombró «Trece Cachalotes para el Escultor con Trece Trampolines para el Arquitecto», porque no concebía estas obras sin un arquitecto que las emplazara.
Así, la tarea del escultor consistió en asignar a cada región del país un cachalote, a excepción de la quinta Región que lleva dos: el propio de la región y el de Quintay donde el poeta intuye su muerte. De momento queda fuera del proyecto la región Metropolitana que no es adyacente al mar en espera de una proposición de emplazar el conjunto entero, a menor escala.
Este proyecto sueña con un Chile orlado en toda su extensión por trece Plazas de Mar en las que se alcen estos monumentales cachalotes con su respectivo poema, más el decreto ya mencionado y un mapa del nuevo y amplio Chile en el cual estén señalados los trece puntos. De ahí el nombre de esta exposición itinerante, que es la manera de mostrarle al país el proyecto «Trece Cachalotes O la Dimensión Poética de un País”
Esta exposición, que de alguna manera adelanta el anhelo de construir estas trece Plazas de Mar, quiere dejar en evidencia el cálculo artístico con que se concibió la creación de las trece esculturas. Y para guardar este máximo de fidelidad al origen poético creativo, se concibió un proceso que va de la hoja manuscrita del poema que se convierte en dibujo a la pintura que se vuelve despliegue y que finalmente se yergue como escultura.
El sentido de la exposición es el de llevar a todo el país -apelando a las fuerzas vivas de cada región-, esta iniciativa como una buena nueva para asignar lugar, proponer y construir una a una las trece plazas de mar en un plazo no mayor a tres años y así llegar a las celebración del Bicentenario en un Chile con una inequívoca destinación y voluntad de mar.
CARTA ABIERTA
Sres. Arquitectos y Diseñadores, amigos y ex alumnos
de José Balcells E.
Estimados
La presente tiene por objeto darles cuenta de una ambiciosa propuesta de dimensión nacional en el cual estoy trabajando con alumnos de tesis de nuestra Escuela de Arquitectura y Diseño con el cual vamos a concursar a Fondart en su categoría máxima, en el momento oportuno para obtener por parte del estado el sello de Proyecto Bicentenario y por consiguiente necesitaré del apoyo de uds. en su calidad de Arquitectos y Diseñadores.
Hace algún tiempo atrás mi hermano, Ignacio Balcells, poeta, publicó un libro en la Editorial Andrés Bello de nombre “El Tiempo en la Costa” donde relata la dimensión poética de su vida en la caleta de Quintay. En cierta parte de este texto poético, y a propósito de conversaciones que sostuvimos mucho tiempo atrás, me dedica trece poemas que a su vez son trece encargos.
Los poemas en su versión original se llaman “Trece Cachalotes para el Escultor con Trece Trampolines para el Arquitecto”; él quería que yo le hiciera para su casa en Quintay, bordeando el risco sobre el Pacifico, trece señuelos escultóricos los cuales según su propio decir: “para que los cachalotes volvieran, esta vez por voluntad propia, a habitar las aguas de la costa de Chile”.
Pasó el tiempo y cierto día, como yo me demoraba, me llamó para comunicarme que los cachalotes habían vuelto por su cuenta lo que hacía el encargo obsoleto. De todas maneras esto quedó siempre como una herida abierta y cada cierto tiempo, en mi taller, volvía a soñar con esos titanes marinos asomando su voluminosas formas entre el tejido del agua.
La infortunada muerte de mi hermano transformó esa herida abierta en un imperativo que debía recoger de algún modo su profundo desvelo poético.
Efectivamente, como un modo de revelar el destino marítimo de nuestro país, tarea que mi hermano desde su trinchera poética ha llevado adelante y yo desde la escultura también, me he propuesto, a modo de homenaje póstumo, asignarle a cada una de las 13 regiones originales del país, un cachalote.
Se trata entonces de que a cada región del país se identifica con un poema-escultura. Estas obras de tamaño importante estarían ubicadas en un sector significativo de la costa de cada región. Las llamo poema-escultura porque el cálculo escultórico de estas obras parte de la página que recibe el poema escrito. Esto es largo de explicar con palabras por eso lo dejaremos para cuando les exponga este proyecto más latamente con imágenes del mismo.
En consecuencia pretendo que cada región del país en algún lugar significativo de su costa tenga este poema-escultura que es un monumento que conmemora la vocación de mar de nuestro país singularizada concretamente en el decreto soberano que incluyó las
200 millas marinas a partir del borde costero, de uso exclusivo para nuestra nación. Cabe señalar que Chile fue el primer país que instituyó esta norma y actualmente además de ser respetada internacionalmente, otros países lo han incorporado a su legislación.
Imagino estos monumentos realizados en chapas de acero de gran espesor de manera que puedan resistir la corrosión, el tiempo y el vandalismo por si solos. Incluirán entonces además de la escultura, el poema, el decreto pertinente, fecha y presidencia bajo la cual se decretó y un gráfico que relaciona ese monumento con los otros doce a lo largo del país (un mapa del territorio por ejemplo) y la identificación especifica de cada monumento con el lugar donde se emplazará y su gente; todo ello gravado en el acero de la escultura.
Imagino que este monumento es ocasión propicia para que los arquitectos y los diseñadores, quienes son los emplazadores por excelencia, proyecten y construyan la correspondiente Plaza del Mar para cada Cachalote.
La idea es llegar a la postulación de Fondart con una exposición itinerante que contempla las esculturas realizadas en planchas de aluminio en un tamaño que permita exhibirlas todas juntas en su contexto y proyecciones al interior de una galería con los respectivos poemas y dibujos, mapas de ubicación, fotomontajes y videos, para ser expuestos en todas las regiones del país.
Por consiguiente, la primera tarea para poder acceder a estos fondos que permitan el carácter itinerante de esta exposición es ubicar en cada región del país (ojala en la cabecera de las regiones) alguna galería significativa para realizar la exposición y coordinar los tiempos y con ello obtener carta promesa de los diferentes lugares donde la exposición se realizaría.
Al momento comienzo en Los Vilos, 4° región en Enero del 2007, sigo en Marzo en Valparaíso, Sala El Farol y tengo una promesa para Santiago en el Observatorio Lastarria en el mes de Mayo del mismo año.
Con los mejores recuerdos
José A. Balcells Eyquem
Escultor
SEGUNDA CARTA
Texto leído el día de la inauguración de la Exposición.
de Manuel F. Sanfuentes
La enjundia y plática sobre las causas de la plástica y las artes de la memoria jamás ocultan el motivo donde pliegan, mareantes, los bordes de una mar sin parecido en un principio.
Las aguas bromean a nuestro parecer, la mirada nos conduce al horizonte, los pies se calzan en la arena impertinente de un borde en emergencia, sin límite; a costa, canto y lomo.
Torso del monumento, el enorme cabezal que promete en la estatuaria permanencia de lo heroico en la memoria.
El dios que no pernocta cobra fuerza en el actual sacudimiento de un orden que avecina el poemario al tumulto de la fórmula emancipada de lo abierto.
A pesar suyo, al interior de lo animal, sin cielo u horizonte –el signo, a la deriva y a merced del gran tamaño, como resucitado, lo más ciego que impedía al portento concebirse y recalar con la materia, dando forma y encendiendo a la provincia o capital en un cielo de romance entre hito, seña y canto del balleno nacional, del mar y el continente, para signar después al mundo de un doquier abuenamiento entre serlo y parecerlo.
Es romería así el paseo por tan amplia envergadura. Dibujada la pieza, noble, honestamente afilada, dicidida, llena de vacío, mítica.
Jonás en las entrañas es una muestra de ese mar de expectativas; el texto nos remite al pueblo, nos lleva a la fuente de lo consignado, a buena letra y bellas artes, lineamientos, escuela, formación, maestro.
El trazo me conduce al borde de la Quimera, sé la quebrazón y el pliegue, pero desconozco lo que desconozco.
América tiene la probidad y propiedad para persignarse así o pasar. La romería continental está ligando a la mar con la filiación de los unos con los otros.