enero 4, 2006

Presentación Taller de Tercer Año Arquitectura

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Juan Purcell

Cálculo de la Travesía.

1. Las palabras

Durante el año el Taller ha escuchado,
Palabras
que llegan del Taller del Primer Trimestre: Periferia
del Taller del Segundo Trimestre: Cumbrera
del Taller del Tercer Trimestre: Presencia y Significación.

del Taller de Amereida: Umbral y 50.

de Amereida I: Vivir en los contornos de una figura
Una tierra reglada.

de Amereida II: El principio, el lugar, el signo
de la geografía Límites del ecumene: frío – puna
Límites solares: Trópico de Capricornio.

Antes de partir de travesía, el Taller escucha todas estas palabras
pero ahora al unísono
y ellas nos señalan la figura de la travesía

La travesía es una dimensión continental para el taller
y estamos estudiando la conformación de la periferia de Valparaíso
entonces
la travesía por la periferia de Chile, del Pacífico, y su encuentro con la periferia de Argentina y del Mar Interior.
Y entre ellas una de las cumbreras de América, la Cordillera de los Andes.
la dimensión continental del techo de la Sede estudiado en el Taller.
Ahora juguemos en figura, como dice Amereida.

2. Las figuras

La travesía.

La obra de travesía son signos de la presencia de la periferia en el Trópico de Capricornio.
Son tres signos de 4 cubos cada uno = 48 caras, una por cada alumno.
Los cuatro puntos cardinales de la Cruz del Sur.

La obra

Este es el cálculo,
ahora Fernando Espósito y David Luza van hablar de la travesía realizada y de los signos que constituyeron la obra de travesía.
Viña del Mar, Diciembre 6 de 2005.

David Luza

Me referiré al ultimo signo levantado, al tercero, al que requirió mas tiempo de permanencia, seis días, este ultimo, queriéndolo así, se enfrentaría a la incógnita de la materialidad a trabajar, sabíamos si de aserraderos en las cercanías, lo cual nos permitió prepararnos para el trabajo con madera, sin embargo la realidad de estas, volvía el material a un estado de incógnita.
En cuanto a la forma ,se trataría según el previo calculo, de un cierto techo o cubierta, pensando que era ante la coordenada solar del trópico de capricornio la primera coordenada de fundación, esta cubierta debía además poseer magnitudes que permitieran la contención del total del taller en su “interior” .El numero cincuenta fue dicho en taller de América previo a la partida, sin embargo, en la extensión que nos propusimos levantar este tercer signo nos presento un techo existente palpable construido pero con las aristas de lo natural , es decir sin proximidad construida , este fue , un puente que se ubicaba a unos 3 kilómetros del camping.
Un puente de estas magnitudes es una arista geográfica, estar debajo de el es estar todavía en la naturaleza , pero una muy particular , una que nos señalo otra periferia una distinta al pensamiento de estar alejados de un centro por la vía de la horizontal, donde la periferia es siempre un lugar distante , pensamos que verla así provenía de estar yendo en bus , es decir bajarse de este y apartarse del camino es un primera experiencia con la periferia , entonces este estar debajo del puente era la periferia ya no la mas distante sino mas bien la mas próxima , esta nueva visión o experiencia nos traía la periferia vertical , ponernos debajo del camino era la periferia vertical , un espacio por lo general visto como residual a diferencia de la periferia en la horizontal que se la aprecia como un margen a la espera ejemplo: ultimas cumbres en Valparaíso junto al camino del agua por la cota 300. una vez encontrado el lugar o mejor dicho bajado al lugar nos preguntamos que hacer, sabiendo o dándonos cuenta que ya no era una cubierta la que debíamos configurar, con agrado supimos que este bajar el puente era habitual para los visitantes y pescadores que iban a la ribera del río, sus aguas calmas y bajas son propicias para la actividad recreativa, por tanto lo inconcluso a hacer aparecer para que interviniera lo concluso de la arquitectura era este acceder a la orilla, ya este signo obtenía una dimensión de habitabilidad .
“Como dijo pino, la horizontal reglada al parecer es un modo de fundar cuando se esta retirado de un centro “

Pero un puente, el nuestro, que recoge en la orilla ,como otra orilla como se convierte en el espesor ausente de las holguras orgánicas, un espesor, hablamos de un vacío, es lo que le da presencia al acceder , por ejemplo en las casas humildes de Valparaíso se puede encontrar un sillón de espaldas a continuación de la puerta de acceso , este espesor es desde que se abre la puerta y el termino del sillón , es para que este paso se cobre un tiempo para la altura del que entra se diría que es un mínima demora para volver a estar de pie en un interior. Entonces hacemos un espesor a la continuidad del paso que llega a la orilla en esta vertical periférica. ¿ y como? Esta vez será mediante unos paramentos verticales que son al techo del puente una medida que acompaña o al que habita.

Ahora bien algo inquieta, su “presencia” la invención por la cual su ubicación es en y ante una reorientación de la extensión, por cierto que no se resolverá colocando una señaletica que indique lo que no se ve del camino. No es por la advertencia frontal que solo abarca la univoca dirección del quien llega, al modo de una instrumentalizacion guiada de la atención, la presencia de esta obra es la reinvención del quien ya habita anticipadamente el río, y opta por la contemplación o el tacto con el agua, es en la libertad de la holgura de un constituido lugar, bajo el trópico d capricornio desde la periferia del ir por América.