abril 11, 2006

Kukulkan Toma la Palabra.

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En acuerdo con las distintas unidades académicas de la Universidad, se decidió presentar en el carnaval de la Semana Universidad el tema de las raíces latinoamericanas; nuestra Escuela se encargó, en representación de la alianza naranja, de presentar la Cultura Maya. Con más de una semana de anticipación se comenzó una investigación acerca de la cultura maya y en particular acerca de sus ritos, llegándose al consenso de presentar al dios maya KUKULKAN el que era concebido como una Serpiente Emplumada y encargado de la fundación de las ciudades.

Dada la condición urbana del carnaval se pensó en una serpiente del tamaño de una cuadra, que albergara en su interior a gran parte de la Escuela, la que en el Acto de Recepción a Primer Año, fuera emplumada por todos los alumnos a través de un juego realizado en la playa del sector de Yolanda, en Valparaíso.

Posteriormente en el transcurso de la semana, a esta serpiente emplumada se le añadiría una gran cabeza, la cual terminaría por otorgarle una cierta identidad y un considerable tamaño a esta materialización del dios Kukulkán. Una vez terminada la obra el día jueves a las 17 hrs. se salió a marchar -junto al resto de la Universidad- por las calles hacia Valparaíso, presentándole a los porteños todo un carnaval de las culturas latinoamericanas; iluminando y dándole por un momento otro ritmo de ciudad a Valparaíso, el cual finalizaría su paso frente a la Escuela de Ingeniería en Av. Brasil; ahí se ofreció un brindis para la Universidad y se dió término a este carnaval con un concierto donde se presentarían bandas de música de nuestros pueblos americanos. Así nuestra labor como Escuela de Arquitectura y Diseño había terminado; la obra había sido presentada como un dialogo entre obra y ciudad, un dialogo entre fantasía y realidad* en el que los estudiantes por un breve instante tuvimos la primera palabra**.

Edgardo Müller.
Presidente Consejo de Titulantes.
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* De la fantasía, la realidad y la historia; probablemente la dimensión de palabra nos arroja a una cuestión ucrónica (utopía del tiempo), de la posibilidad o no posibilidad del acontecimiento; la acción no está en entre dicho; sigue a continuación una cita: «Para comprender la historiografía mesoamericana es fundamental preguntarse cuál es la periodización del pasado, cuál el carácter del tiempo mismo, cuál el marco cronológico-tipológico en los términos propios de aquella civilización, antigua y a la vez contemporánea. La pregunta se impone aún más donde la historia registrada en las inscripciones y en los manuscritos pictográficos o códices mexicanos conecta memoria con cosmovisión, narrativa con ideología» (León-Portilla, 1968; Eschmann, 1976; Duverger, 1987). La Serpiente Emplumada y el Amanecer de la Historia, Jan Jansen, University Leiden. 
** La posición que la palabra ocupa tiene relación con el privilegio que a ella se le otorga en cuanto a supremacía del decir; esto no es una ley de jerarquías o niveles, sino un incribir con ella el hecho que este mismo escrito quiere presentar: La Farándula y Kukulkán, nuestra realidad americana en cuanto a la palabra en su primacía; por eso es posible hablar del «tener» la primera palabra, de nombrar el pulso de la acción y del presente.
Notas de los Editores.
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