Máscaras al Centro de Planicie
Las máscaras al centro de planicie, todas en cabezas; la plaza está desierta con nosotros, hace luz todavía, clarea; los estandartes no dicen nada más que el signo de cada uno, todo procede prescritamente, todavía no comenzamos. 5 para las 6 de la tarde: campanas, se despide al día.
Parte el dictado con Fortifica, un ciento de palabras y unas más… si todo puede recordar lo que se viene en encomienda al oído como un vocablo que se dice ante los ojos. Lisura, crianza, fortaleza.
Adorno, oficio, pequeñez, pulso, contrarias. Un lado y el otro, las palabras vociferan; le dice a uno esa manera de súbito advenimiento. La imagen del rostro que se dibuja haciendo un signo, determina. Icono del Arcipreste, de Montalbán, de Maritornes. Identificación que le da un nombre, un rumbo; encuentro del primero, advenedizo que da igual poema y la existencia.
Por este lado suben unos, la otra mitad desde aquí hasta lo allá: Urreola y el Peral. Sois selectivos, es vuestro el turno, es el gabán, Sotomayor. Emprende el rumbo el correrío, las andanzas de las cruzadas cuando rebosan. Este es mi juego, léalo bien, sed repentina.
Falta lo alto, la mano solazando el blanco con una pincelada y la escritura del nombre que recordaba había sido un grito cuando le fue abajo concedido motivo. Es extrañamiento y constante urgencia, es supresión del albedrío; es la palabra y la acción al punto. Es el retrato de la bahía que se trazaba a mano ante el fragmento, no es la porción. Es pueblo desde palomas vuela estorninos; es la lección, el grado entero, el advenimiento.
Sin su palabra no había acto, estaba herido, sollozaba su melancolía como él. Podía oír con todos juntos, hizo lo mismo y abrió el poema así sin nombre:
Deslumbras en la ínsula
llamas a la alabanza
búsqueda liberta
de cortesana virtud
La multitud no se estrella
pende del equilibrio
viene
integra
termina cabalgando
ayuda a los extremos
de por miles
Su clave se hermosea
en la simpática quietud
que la doncella
escuda la misma
Canta al gladiador
A cualquiera encuentra
puente o poesía
origina el fuego
Conciente y bien sincera
Dios
Holgura de las mocedades
inicio de la lengua
señales en directo
nacen y comienzan