El Testimonio
Para el acto de bendición se hace cada vez un regalo distinto en cuanto motivo y sujeto que se hace prente; esta vez lo nombramos Testimonio por cuanto recoge la dimensión espiritual de hacer entrega al otro de lo que el que viene porta y lo traspasa: un objeto de forma cilíndrica hueca que usamos de contenedor de un rollo de papel de 10 cms. por 110 de alto, sujeto a una estructura de madera torneada que al mismo tiempo sujeta el papel y lo introduce al cilindro fijándolo por un extremo como base y por el otro como tapa o cierre. Lo que a continuación se transcribe son los textos y el manuscrito impresos en el interior del regalo.
§ 0.
¶ El Testimonio.
¶ Regalo a los Alumnos que Egresan. ¶ 23 de Septiembre 2005. ¶ e.[ad] ¶ Escuela de Arquitectura y Diseño.¶ Pontificia Universidad Católica de Valparaíso. §.
§ 1.
¶ Alumnos.
¶ Alejandra Jerez Aguilera ¶ Alvaro Flores Acuña ¶ Ana Siviero Pérez ¶ Andrea Garrido Cabrera ¶ Carlos Jiménez Yáñez ¶ Carolina Ríos Farías ¶ Claudia Sepúlveda Ayala ¶ Cristina Riquelme Rebolledo ¶ Cristóbal Graf Santos ¶ Daniela Abad Gazzano ¶ David Henríquez Ayala ¶ Dayanna Faúndez Morales ¶ Diego Rebolledo Flores ¶ Felipe Alvarez Orellana ¶ Felipe Lanzarotti Cavieres ¶ Felipe Palomo Tornvall ¶ Felipe Sandoval Urzúa ¶ Gabriel Blanco Parada ¶ Gabriel Chiang González ¶ Gino Zuffi Mena ¶ Gonzalo Toro Bonifetti ¶ Hermann Rosenthal Pizarro ¶ Horacio Prieto Figelist ¶ Juan Guillermo Pastene Godoi ¶ Julio Tapia Escobar ¶ Karen Abarca Abarca ¶ Luis Sebastian Delanoe Garces ¶ Maximiliano Saona Acuña ¶ Pablo Alarcon Pizarro ¶ Pablo Ortiz Castillo ¶ Patricia Vargas Pavez ¶ Rene Olivares Valdes ¶ Roberto Ramírez Errázuriz ¶ Rodrigo Vera Alvarez. §.
§ 2.
¶ Prólogo.
¶ La acción y efecto de una palabra nos transmite y nos lleva desde su primer dictamen a un origen: la latinidad: testimonium; el acto en que se da fe de un hecho convierte al actor en testigo de su propia aseveración, la práctica misma de lo que cada cual profesa. ¿Qué es esto?, ¿Qué es en verdad la profesión?… la acción de ejercer una ciencia, un arte, un oficio y que por medio de tal actividad se declara aquello que en la más profunda interioridad se ha venido a constituir en lo que llamamos lo imperioso. ¶ La verdad es el dulce camino del reencuentro con lo más propio de uno; *Claudio Girola nos habló más de una vez de lo verosímil como apariencia y su distancia con lo verdadero, una leve transgresión ; la preocupación profunda de nuestro oficio ha de ser la búsqueda de la verdad que yace viva en las cosas; las formas no se confunden con un amasijo, sino que clarifican, esclarecen, hacen mundo. Cuando se es conciente de este paso, cuando uno llega a decir que «puedo cambiar la faz de la tierra» es porque se es testigo de un proceder que requiere del otro para llevarse a cabo y, de mano en mano, transmitir lo encomendado; he ahí el prójimo, la ronda y la poesía hecha por todos; he ahí el pueblo de palomas, los estorninos, la Ciudad Abierta. ¶ Amereida no nos instruye, sí nos señala; nos da un propio norte, no nos gobierna pero sí nos saluda, nos advierte. La poesía conserva el sentido de la gratuidad como un estremecimiento, un precedente que todos experimentamos por naturaleza y que todos nosotros en la Escuela llevamos como un semblante. El mundo no sabrá qué decirnos puesto que somos nosotros los que decimos el mundo. ¶ La Universidad nos dirige más allá, el Universo es nuestro horizonte más distante -no hay menor- como al mismo tiempo el mundo -o lo próximo-es la irregularidad más sublime; nuestro desafío es abordar tal horizonte con la piedad de lo verdadero y con la certeza de que todo nuestro quehacer de verdad puede «cambiar la faz de la tierra», cada cual se las habrá con la santidad de su obra; por eso este saludo y este mensaje, por eso para cada cual un testimonio. §. *¶ Sus profesores.
§ 3.
¶ Juan 6, 1-15.
¶ 1 Después de esto, se fue Jesús a la otra ribera del mar de Galilea, el de Tiberíades, 2 y mucha gente le seguía porque veían las señales que realizaba en los enfermos. 3 Subió Jesús al monte y se sentó allí en compañía de sus discípulos. 4 Estaba próxima la Pascua, la fiesta de los judíos. 5 Al levantar Jesús los ojos y ver que venía hacia él mucha gente, dice a Felipe: «¿Donde vamos a comprar panes para que coman éstos?» 6 Se lo decía para probarle, porque él sabía lo que iba a hacer. 7 Felipe le contestó: «Doscientos denarios de pan no bastan para que cada uno tome un poco.» 8 Le dice uno de sus discípulos, Andrés, el hermano de Simón Pedro: 9 «Aquí hay un muchacho que tiene cinco panes de cebada y dos peces; pero ¿qué es eso para tantos?» ¶ 10 Dijo Jesús: «Haced que se recueste la gente.» Había en el lugar mucha hierba. Se recostaron, pues, los hombres en número de unos 5.000. 11 Tomó entonces Jesús los panes y, después de dar gracias, los repartió entre los que estaban recostados y lo mismo los peces, todo lo que quisieron. 12 Cuando se saciaron, dice a sus discípulos: «Recoged los trozos sobrantes para que nada se pierda.» 13 Los recogieron, pues, y llenaron doce canastos con los trozos de los cinco panes de cebada que sobraron a los que habían comido. 14 Al ver la gente la señal que había realizado, decía: «Este es verdaderamente el profeta que iba a venir al mundo.» ¶ 15 Dándose cuenta Jesús de que intentaban venir a tomarle por la fuerza para hacerle rey, huyó de nuevo al monte él solo. §.
§ 4.
¶ La multiplicación de los panes.
¶ Introducción. ¶ La pusilanimidad es la gran dificultad en el plan de cooperación. Pensamos: «yo no valgo nada», y viene el desaliento: «¡Lo mismo da que actúe o que no actúe! Nuestros poderes de acción son tan estrechos. ¿Vale la pena mi modesto trabajo? ¿Qué significa mi abstención? Si yo no me sacrifico, ¡nada se cambia! No hago falta a nadie… ¿Una vocación más o menos?». Cuántas vocaciones perdidas. Es el consejo del diablo, que tiene parte de verdad. Hay que encarar la dificultad. ¶ La solución. ¶ 5.000 hombres, más las mujeres y niños, ya 3 días hambrientos… ¿Comida? se necesitan 200 denarios: el sueldo de un año de un obrero y, ¡en el desierto! «¡Diles que se vayan!». Pero Andrés, con buen ojo dice: «hay 5 panes y 2 peces pero, ¡para qué va a servir esta miseria!». Es nuestro mismo problema: la desproporción. ¶ ¡Y qué panes! De cebada, duros como piedra (los judíos comían de trigo). ¡Y qué peces! De lago, blandos, chicos, llevados en un saco por un muchacho, ya 3 días, con ese calor y en esa apretura… ¡eso sí que era poca cosa! ¶ ¿Desprecia el Señor esa oblación? No, con su bendición alimenta a todos y sobra. Ni siquiera desprecia las sobras: 12 canastos, de los peces sobraban cabezas y espinas, y hasta eso lo estima. ¶ El muchacho accedió a dar a Cristo su pobre don, ignorando que iba a alimentar toda esa muchedumbre. Él creyó perder su bien, pero lo halló sobrado, y cooperó al bien de los demás. ¶ Yo… como esos peces (menos que esos panes) machucados, quizás descompuestos; pero en manos de Cristo mi acción puede tener alcance divino. ¶ Recuerde a Ignacio, Agustín, Camilo Lellis, Talbot, ruines pecadores que fueron convertidos en alimento para millares, y que seguirán alimentándose de ellos. ¶ Mi acción, y deseos pueden tener alcance divino y puedo cambiar la faz de la tierra. No lo sabré, los peces tampoco lo supieron. Puedo mucho si estoy en Cristo; puedo mucho si coopero con Cristo. §. ¶ Alberto Hurtado s. j.
§ 5.
¶ Plegaria en obra.
¶ Oración del Arquitecto y del Diseñador. ¶ De la paz a la contemplación, ↵ así concibo Tu luz. ↵ Así admirarte, ↵ así cegarme. ↵ Volverme reflejo, ↵ volverme color retenido. ¶ Vuélveme permeable a tus obras. ¶ Del silencio al alma; ↵ así concibo Tu voz. ↵ Así oírte, ↵ así ensordecerte. ↵ Volverme canto, ↵ volverme sonido en resonancia. ¶ Vuélveme permeable a Tus obras. ¶ De la tierra al cielo; ↵ así concibo Tu espacio. ↵ Así habitarte, ↵ Así desprenderme. ↵ Volverme umbral, ↵ volverme vacío en levedad. ¶ Del croquis a la obra; ↵ así concibo Tu tamaño. ↵ Así alabarte, ↵ Así entregarme. ↵ Volverme presente, ↵ Volverme servidor de Tu oficio. ¶ Señor, ↵ da a mis ojos Tu mirada, ↵ da a mis labios Tu palabra, ↵ da a mis pies Tu camino. ↵ Da a mis manos Tu fuerza Creadora, ↵ para que mi debilidad no supere ↵ Tu fortaleza, ↵ y mi duda no quiebre ↵ Tu fe. ¶ Vuélveme permeable a Tus obras. ¶ Para ser origen y dirección, ↵ vida y resurrección; ↵ y desde tu infinita gratuidad, ↵ regocijar cuerpo y alma ↵ de Tu gran Amor, ↵ de Tu gran verdad. ¶ Amén. §. ¶ María José Salas.
§ 6.
¶ Colofón.
¶ Esta edición de 40 ejemplares terminó su factura el día 22 de septiembre del año 2005 en Viña del Mar; se imprimió en una hp photosmart 7260 sobre papel ahuesado de 85 gr. ¶ El pasaje del evangelio de San Juan ha sido transcrito para hacer presente el motivo de la reflexión del Padre Hurtado. ¶ Agradecemos al *Centro de Estudios y Documentación Padre Hurtado de la PUCCh, la posibilidad de publicar el texto Multiplicación de los Panes y el manuscrito original, el cual pertenece a las meditaciones dictadas en los Ejercicios Espirituales y publicado en Un disparo a la Eternidad, p. 136 (3º edición). ¶ Se ha utilizado la familia tipográfica Bembo, en sus versiones Regular, Semibold e Itálica, en tamaños 8, 10, 12, 14 y 18 pts. ¶ La página debe comprenderse como un continuo de lectura en la que se distinguen 3 unidades tipográficas sobre las que se estructura el gran texto: la §ección, el ¶árrafo y el ↵salto de línea; debe leerse entonces el total con este reparo que la edición propone y que el lector debe traducir con un determinado valor en su respiro entre cada unidad indicada. ¶ *Marcelo Araya se encargó del contenedor y su factura, *Manuel Sanfuentes de la gráfica y paginación, Juan Ahumada del torno de maderas de roble pellín, Oscar Andaur de los bronces y cortarlos; todo esto entre Recreo, Avenida Colón y calle Independencia en Valparaíso; y la flor con que culmina el testimonio, una delicadeza. §. ¶ Taller de Ediciones, Escuela de Arquitectura y Diseño, P.UCV.
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