Clase 8. Trimestre II / 2005
La continuidad de este taller se encadena por las idalidades de un pensamiento empírico y práctico que surge de la intimidad que llama al nosotros como una entidad fecunda en cuanto viene a plantear las preguntas que se hacen imperiosas para avanzar en el esclarecimiento de este advenimiento.
¿Qué es estudiar?, ¿qué es preguntar?… es ejercicio del entendimiento, y éste potencia del alma, virtud de la cual concibe las cosas.
Palabra latina, intêndere, dirigir, tender a; de ahí que la latinidad amereidiana es un valor orientable que da camino, tiende a; por eso la partida de travesía es un adelanto orientado; vamos, la travesía se dirige no a un punto, sino que cubre una extensión; es la envergadura del mar interior americano; ese desconocido del que la poesía habla no para patentarlo, sino para que permanezca en dicho estado, desconocido y cristalino.
Por eso que el delineado por el que vamos, que dibuja cada clase un trazo nuevo, no caduca en su presentación, sino que permanece como estando para seguir interrogándole. En el dibujo no hay sabiduría sola, sino práctica cotidiana sujeta a las condiciones de la propia presencia; así, el dibujo en movimiento, el dibujo en el exterior, bajo la lluvia, a media luz, a oscuras, etc. Las condiciones de la realidad o del presente son evaluadas por la mano que dibuja en todas las condiciones.
Entonces decimos que el lenguaje del nosotros es en la paridad del dibujo y el nombre; el dibujo que adscribe a la realidad y lo llama con una palabra.
Este movimiento o ejercicio se da en dos momentos, uno: aquel del individuo a solas, en la intimidad de su refugio creativo –primeramente-; y luego, dos: (que requiere lo primero) el del taller, el del dibujo acompañado, el dibujo o motivo semejante para un determinado contexto o materia; ambos actos, el del dibujo del individuo y el de la ronda, se remiten a una plasticidad que requiere de particularidades para conformar un halo elocuente, decidor en cuanto trae la visibilidad de un motivo; una observación determinada: el aislamiento en la ciudad es un espesor de lineamientos.
La travesía habla más del esparcimiento, de la extensión y vastedad del continente; tal vez no hay espesor sino ligereza, aire entre medio, lineamientos que trazan horizontes sucesivos; el viaje es el juego de las sucesiones no permanentes, medidas, temporalidades; esto es: situación extraordinaria del estudio.
Lo extraordinario es una medida que la creatividad se exige a sí misma para recrearse en su día a día; la poesía, más que una excentricidad es la voluntad de no fijar lo céntrico como una permanencia, sino como movilidad; el ojo mismo ve siempre excéntricamente porque recorre con la mirada.
El desconocido del estudio, del juego, del oficio, se sostiene en ese prefijo “ex”, que significa “fuera” o más allá; término latino también, esto es modernidad o puesta a punto del mundo griego; lo latino renombra la antigüedad griega; lo americano da un paso más sobre lo latino; por ejemplo: cancha (quechua), campo de juego. La situación de inmigrantes es semejante a lo “ex”; aquel que deja su tierra para adquirir otra nueva; nuevo mundo; ex-Europa.
Juego de la realidad del ante y dentro; el continente dibujado y abordado en su extensión; juego de apariencias que pide el reconocimiento o cabalidad del acontecer que se da sólo del presente en adelante.
Estamos en los límites de la figura y de su gesto. Matisse, hace aparecerla figura sin agregarle nada más, en un contorno, una síntesis solo la línea del gesto no le agrega nada más.
Chillida, dibujo que vimos la semana pasada, agrega la continuidad de unir dos cuerpos, no se queda en los límites de la figura y del gesto, si no que avanza en la union de la figura de dos cuerpos, pero también se queda en el contorno y la línea de los cuerpos que dibuja. Sin embargo hay unos de sus dibujos que ya eso enteramente libre de la línea toma un camino propio, en estos dibujos que llamamos volutas no arabescas.
Y ahora en este serie de Picasso la libertad de agregar elementos, la forma de una parte, por ejemplo los orificios de la nariz, la forma de una parte que se repite en la serie, va tomando, es pura libertad, casi decimos al principio son orificios al final son dos corazones, lo mismo los ojos, los ojos, los ojos y los ojos.
Entonces la forma de una parte, en la variable de todos los dibujos, es, en este sentido es la pura libertad, Es concretamente la libertad de la forma, la pura libertad. Es concretamente la libertad de la forma dibujada en las vanguardias del siglo XX.
Estamos en un camino, como decir que ya no es, es decir tenemos una dicotomía, una separación.
La libertad de Matisse, en este caso la libertad de la línea de Matisse que se mantiene dentro de la figura del gesto, y la libertad de la forma y los elementos que agrega Picasso, que en este caso introduce elementos de otra forma y los incorpora a la figura del gesto.
Esto seria, en un sentido, la serie que el Taller de América quisiera crearse en este trimestre. O sea, estamos tratando de avanzar en un camino que sería al modo de Matisse, en el sentido que nos quedamos en el dibujo de los pizarrones permanentemente. Todos los viernes, nos quedamos en el dibujo de los pizarrones, pero avanzamos en ello, y traemos cada vez el dibujo y la serie de dibujos de autores a través de la historia.
Nosotros hemos pedido y partimos con los dibujos de Goya, la serie d e los dibujos de Goya y en este caso, tenemos el encargo de Taller, que es por un lado recoger lo dibujado en el pizarrón y pot otro lado avanzar en algunos casos. El primero el Goya, a través de la búsqueda de ustedes del materia en la biblioteca de ciertos grabados de Goya. En otro momento es Rodin con los dibujos de una escultura registrada desde seis puntos de vista, y ahora seria la última tarea. Que en el fondo es un camino propio de cada uno. Buscar un autor, pintor o grabadista, del que ustedes van a dibujar una serie al modo que se dibuja en el pizarrón, o sea seis grabados distintos de un solo autos. Pero lo van a extraer del mundo de hoy, contemporáneo, de 1950 en adelante. Lo dicho en el Taller de América frente a la libertad de la línea, como y donde aparece en la pintura, grabados o escultura contemporáneos. Eso sería.
Corporación de Televisión
Universidad Católica de Valparaíso. 1985
Pregunte. Su Televisor Responde.
Qué es un juego?
Mire un juego se caracteriza por lo siguiente, tiene elementos, por ejemplo en el ajedrez las piezas, tienen un campo donde se juega, el tablero y unas reglas de juego que hay que respetar. Si no se respetan esas reglas de juego, no se juega ese juego, a lo mejor se inventa otro, pero no ese. Ahora bien, tener campo, tener elementos y tener reglas, constituye la esencia misma del juego, pero lo que es muy bonito es que así es también la ciencia, el arte y aunque usted no lo crea, el amor.