Clase 11. Trimestre II / 2004
} Manuel F. Sanfuentes
Nota hablada: al momento de oír lo que se va diciendo, el oído atiende de una manera única; la diferenciación textual del discurso no recae en el que atiende; por ejemplo parto del discurso, introduzco la lectura de una novela y termino con un poema. ¿cómo se diferencia este distingo del decir y del oír?
De si va o no la palabra antes de la acción ¿Quién prevalece? Las acciones ¿quién prevalece? Las acciones que hacen que la palabra diga ante nosotros. Quedamos ante la acción que lleva al poema ante todos, dos puntos: el acto.
El Taller lleva adelante el nosotros; la envergadura de un lenguaje de lo por delante; nos atenemos, estamos ante a. Ahora mismo, la clase. Antes y más tarde, el dibujo; el dibujo que está ante el árbol, ante el acto de ello, ante el mecerse de los barcos en la bahía, ante la bahía, ante el horizonte.
Así, cada cual tiene su delante; sea la palabra, sea la acción; sus expresiones, nombrar y dibujar.
Lo que ha de venir no traspasa nuestros límites, alcanza la palabra a nombrarlo para volver a quedar ante ello.
El ojo en su mirar que dibuja se encuentra con el objetivo; se dirige, se adelanta, avanza, va más allá. Tal más allá es donde palabra y acción asemejan sus diferencias pues han cumplido con su prevalecer, su pre decir. Su decir antes que acontezca o su decir que va aconteciendo.
«Nicetas miraba a su leonino interlocutor, apreciaba la delicadeza de sus expresiones, su contenida retórica en un griego casi literario, y se preguntaba ante qué clase de criatura estaba, capaz de usar la lengua de los palurdos cuando hablaba de paisanos y la de los reyes cuando hablaba de monarcas. ¿Tendrá un alma -se preguntaba-, este personaje que sabe doblegar su propio relato para expresar almas distintas? Y si tiene almas distintas, al hablar, ¿por qué boca me dirá alguna vez la verdad?» (Baudolino, Umberto Eco)
Reescribo la sentencia para proseguir «… con este personaje que sabe doblegar su propio relato para expresar almas distintas». Estamos ante nosotros, el poeta, la figura de la poesía. Nicetas se pregunta si alma tiene; tiene las almas distintas, tiene todas las almas, está ante ellas… se vuelve uno al lenguaje entre ellas. Acción y palabra se comprenden, así como letra y número se leen como un hecho matemático.
Las acciones que se llevan por delante predicen, anticipan, vislumbran las formas que han de venir. ¿cuáles son las formas que han de venir?. Las formas que ya están ante nosotros…
… las formas de las lenguas que se hablan y dialogan entre sí:
Begin
avante
inicio de partida
cursa
alza la avanzada
Winding
tuércese el plano
la línea directa
inclínese
la curva
hace de voz
al circuito
Creature
doquier instrumento
no alzado en sí mismo
otro
dependiendo
Graveyard
campos de exclusión
vega donde el muerto
olvida
hacer el día
Division
el cuerpo deliberado
en la diferencia
estado de distinción
multiplicado reverso
la operación
es definida
Written
lo dice en palabras
anota y trasciende
deja impreso
su comentario
Unleash
desencadena
deja libre la atadura
quita y da
deja ir
irremediable
Runtime
a tiempo que luce
va yendo
en el brazo del mismo
andar
procedente
Spin
hilando a lo largo
maquina por mano
practica conexiones
dibujando
Flock
fino racimo congregado
vívidas animaciones
grey
conjunta
End
punta a cabo
el extremo
considera
ida
lo asido
el término
(101 Incidencial Words, fragmento)
} Alberto Cruz C.
En nosotros, el martes pasado veíamos que hoy día a la juventud le es otorgado lo público; no en el tiempo que me tocó a mi, en que lo público era para la edad madura. La juventud se preparaba para ese período de lo público, pero hoy no es así, ha sido otorgado, todos lo reciben… ser público. Por tanto nosotros tenemos que colocarnos ante ello, y el modo de colocarnos entre ellos es que cada cual se considere a sí mismo que no es un aislado, sino que forma parte de un pueblo, poéticamente, de un pueblo de palomas, el pueblo de palomas de Rimbaud que cantaba Godo, y lo cantaba como el pueblo de estorninos que vuelan en zig-zag. Que cada cual no se aísle, que comience a cobrar el hábito de no aislarse, para que después cuando deje la Escuela, no sea un aislado sino que uno que siempre esté en una situación de pueblo de palomas, de pueblo de estorninos.
La Escuela entonces, es el momento de la preparación para la vida profesional en que se siembra y germina en cada uno el ser pueblo, e ir tratando todo el tiempo de constituirlo. Los estorninos, ese vuelo de los estorninos en zig-zag, nos habla de lo siguiente: todos y cada cual en un momento es un solitario y mira el mar, un solitario que está en la playa contemplando y en su silencio medita, y en su meditar contempla, pero el silencio no se opone al pueblo de estorninos, sino que es un momento de él. Muchas veces se da ese malentendido que no se quiere ser pueblo de palomas por no perder la riqueza del ser un solitario en el silencio de la contemplación; pero no, es que el pueblo de estornino es con el momento del solitario en el silencio; es más, es la reunión que nosotros desde hace tiempo llamamos ronda, la ronda de los silenciosos, contemplativos. Eso es lo que se siembra y germina en la Escuela. Eso, esta manera de colocarse ante lo público.