marzo 11, 2003

Moldajes Flexibles

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Profesionales y alumnos de la carrera de Arquitectura de la PUCV están realizando con la colaboración del Arquitecto Canadiense Mark West, un proyecto de investigación sobre la realización de elementos de hormigón. Este material que es muy utilizado en nuestro país, cobra una figura diferente gracias al uso de telas en reemplazo de estructuras rígidas para el moldeado.

La idea de esta iniciativa es conseguir que las figuras que se logren tengan formas curvas, aspecto menos experimentado en el campo de la arquitectura con los materiales tradicionales.
Inicios

Este proyecto comenzó a investigarse en Chile hace dos años luego de la visita de tres meses del Arquitecto canadiense Mark West. Este connotado profesor enseñó a quienes trabajan en la PUCV, cómo utilizar este moldaje flexible para avanzar sobre las estructuras tradicionales y aventurarse por un nuevo camino.

El profesor West tiene una vasta experiencia en elementos construidos con esta técnica, y ahora gracias a la posibilidad que le brinda la Ciudad Abierta, puede realizar acá lo que difícilmente podría construir en Canadá a escala real.

De este modo, en Ritoque comenzaron las primeras investigaciones sobre el moldaje flexible, consistiendo en unos asientos de hormigón, moldeados en tela para el Anfiteatro al aire libre de la Ciudad Abierta.
Travesía

Este proyecto continuó en la Travesía de Misiones realizada el año 2003 por el primer año de arquitectura.

En esta travesía que participaron los arquitectos David Jolly, José Miguel Yánez, Fernando Espósito y Claudio Villavicencio, se logró la primera obra realizada con el moldaje flexible Sud América. La idea de este taller, fue construir para los niños que habitaban un comedor rural en Garupá, Posadas, un espacio al aire libre en el jardín del comedor, para recibir a los niños en sus momentos de juego y esparcimiento.

Este lugar se construyó de manera que formara un conjunto armónico con el paisaje, para lo cuál se construyeron 8 elementos verticales y 8 horizontales, que buscan recibir los cuerpos de los niños en sus posturas de juego.

En la fabricación de estos elementos se utilizó como moldaje la tela de geotextil, la que previamente fue cosida y colgada de un trípode para construir los elementos verticales, mientras que la tela de los elementos horizontales fue fijada en una estructura de madera.

“Esa fue una excelente experiencia, porque permitió realizar una obra en hormigón en un breve período de tiempo. Además, se aprovechó la liviandad de estos moldajes flexibles, porque nosotros teníamos que transportalos 6000 kilómetros en bus”, Afirmó David Jolly, Arquitecto y profesor guía del proyecto.

Gracias a esto se logró no sólo dejar un presente a los niños de Misiones, sino también se tuvo la posibilidad de experimentar, conocer y después de dominar esta útil herramienta.

Es por esta razón que los estudios del moldaje flexible continúan. “En este minuto estamos trabajando en la etapa de investigación y prototipo, queremos fabricar otros elementos como son vigas y paneles, y en un paso más avanzado queremos realizar una obra en la cual el edificio entero sea hecho en base a estos elementos”. Afirma David Jolly.

Todas estas actividades se han podido realizar gracias a que existe el contacto permanente con quién impulsó este proyecto en Chile. Según advierte Jolly, los contactos son por vía email y se realizan con cierta regularidad. “Siempre estamos hablando con él y cuando tenemos problemas, Mark nos sugiere soluciones, las probamos, las volvemos a fabricar hasta alcanzar el propósito que perseguimos”.

Sin embargo, en esta nueva puesta en marcha no sólo están trabajando encargados de la Escuela de Arquitectura y Diseño, sino también profesionales de la Escuela de Ingeniería en construcción de la PUCV, como es el caso de Gabriela Palma, con quien se han realizado los primeros prototipos en laboratorios, y quién estudió las dosificaciones del hormigón apropiado a este tipo de moldaje.