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Escuela de Arquitectura y Diseño
Pontificia Universidad Católica de Valparaíso

Artículos de ‘posibilidades’

Totalidad voluntad y belleza

Publicado por • 18 de noviembre, 2010 • Categoría: Observación

Desde los cerros estamos en la altura, abajo la ciudad de Viña del Mar.

Estamos ante una figura de la ciudad contra el mar. En lo visible de esta parte de la ciudad no podríamos sostener con certeza que lo que vemos es fruto de una voluntad, que alguien se hubiera empeñado en lograr esa separación entre edificios y menos esa silueta.

Estamos frente a un sector de mayor densidad de la ciudad, en la orilla con solo edificación en altura. Esta edificación es la de mayor presencia desde lejos.

Cavilando mientras dibujamos los edificios:

Si estas torres fueran todas iguales se nos presentaría como pereza en su diseño, la igualdad como mera repetición.

Si ellas fueran todas distintas con una ley de variación reconocible, serían un conjunto.

Lo que vemos son todas distintas, y no son un conjunto. Son un ejercicio de la independencia o autonomía. Es la autonomía que rige bajo el régimen de la contigüidad. Autonomía y contigüidad se presenta hoy como un bien, ya que es poner en ejercicio las posibilidades.

Que el cuerpo de los edificios sea una trama de ventanas o un muro con perforaciones es distinguir demasiado a esta distancia. Es abandonar la lejanía y volver a la proximidad.

La forma de la totalidad está entregada aquí a la intrínseca belleza de la lejanía, no es algo que nos concierna y nos mueva a construirla.

Pero el continente que nos da suelo requiere de una forma de totalidad para tener destino. Debemos desvelar la extensión americana para alcanzar una forma de totalidad. Por eso mañana partimos a recorrer América.



Presencia resultante y ciudad.

Publicado por • 5 de septiembre, 2010 • Categoría: Observación

En los cerros de Valparaíso una pasarela que une la quebrada.

Esta ciudad para extenderse ha debido ocupar los cerros. Esto le ha traido una característica, se posa o erige a partir de un manto irregular que genéricamente podemos nombrar como un plano inclinado. La ciudad así debe reconstruir a partir del plano inclinado los planos horizontales que son un requisito intransable para habitar.

Las ciudades americanas se construyeron a partir de un plano horizontal, que contenía la traza ortogonal de manzanas y calles. Esta traza mental que es regular, se aproxima al terreno singular existente, buscando coincidir. Esta coincidencia entre el plano mental y el erigido trae varias consecuencias para la ciudad, veamos una: multiplica sus posibilidades para desplazarse; recorriendo la misma distancia hay un gran número de posibilidades para llegar de un punto a otro. Esta es una dimensión propiamente urbana, ancho y largo equivalentes en un factorial de posibilidades equivalentes.

Valparaíso y su plano inclinado disminuye drásticamente las posibilidades, a lo largo y a lo ancho ya no son equivalentes y en muchos casos las posibilidades para ir se reducen a una, con sus dos sentidos.

Pero el plano inclinado de Valparaíso no solo son desventajas con menos ciudad, también le juega en ocasiones a favor. Cada obra debe conquistar su plano horizontal esencial, donde su punto de partida se lo da el manto natural. De este modo el volumen de cada construcción aparece en su máxima tridimensionalidad, como en esta pasarela ante las casas que nos ha detenido. Así la ciudad al estar ubicada en una rada se hace presente a si misma en su tridimensionalidad quedando ante sus volúmenes y el horizonte del mar.

No hay que olvidar que esta gran presencia, este aparecer volumétrico no es una voluntad, es resultante del plano inclinado natural.

De esta manera Valparaíso trueca posibilidades de ir por presencia tridimensional ante el Pacífico, que es su plano horizontal.



Voluntad de ciudad y medida

Publicado por • 4 de julio, 2010 • Categoría: Observación

En Valparaíso, en la Avenida Alemania, una calle que recorre parte de la ciudad en horizontal a cien metros sobre el nivel del mar. Esta Avenida es la que multiplica las posibilidades sobre una geografía difícil, cerros y quebradas tienden a tener un acceso único; con ella hay mas alternativas para ir de un punto a otro, es la voluntad de ciudad.

En esta avenida vemos un diminuto jardín cercado en la acera, y la casa de la esquina está coronada por una corniza mas lprominente que lo corriente. Podemos notar que los particulares han avanzado hacia el espacio público de la calle, si, pero este avance está medido.

En arquitectura generalmente las medidas son a lo menos dobles, aquí la primera medida es la de no constituir un impedimento, no convierten lo abierto del espacio público en algo inaccesible. La segunda medida es que son un ofrecimiento: el jardincito lo pueden disfrutar todos los que por ahí pasen. Y la corniza acentuada dibuja la altura de la calle ofreciendo algo mas que lo necesario.

En estos gestos constructivos que se arriesgan avanzando medidamente podemos reconocer y vivir una voluntad de ciudad.



Campamento y ciudad

Publicado por • 22 de marzo, 2010 • Categoría: Observación

Al aire libre un florista en la Plaza Echaurren de Valparaíso, éste se encuentra de espaldas al tronco inmóvil de la palmera. Tiene la vista dirigida y atenta a sus ramos de flores. Este es un campamento en la ciudad, el florista no puede dejar lo que vende, está sumido entre sus bienes.

Así vender productos singulares o en serie hoy se da en un campamento, en una tienda, o en un supermercado. En el campamento el vendedor esta inmerso en sus productos, en la tienda está distante, puede cerrarla un rato, en el supermercado el vendedor ya no está, la venta ha sido entregada a un procedimiento, y ahora la internet aporta otro modo, que no es presencial, se aproxima a una escritura certificada, escribo que compro, escribo que pago.

La ciudad es plenitud porque multiplica la coexistencia de las posibilidades.