Valparaíso, Parque Italia.
Esta es una manzana sin edificar, en la tradición de la plaza mayor de las ciudades fundadas por los españoles en América.
Este lugar está constituido por calzadas y jardines, hay solo dos bancos para sentarse. Es un lugar para estar y transitar, con sectores asoleados y en sombra provocados por el follaje de los árboles. Es un amplio lugar al aire libre.
Al permanecer un rato aquí, se hacen presente las voces, es un lugar donde se conversa con facilidad, aún con desconocidos, no cuesta dirigirle la palabra a otro.
No se trata de un lugar con una acústica calculada, quienes hablan no hacen discursos, lo que se dice no es decisivo. A mi lado me dirige unas palabras un señor mayor, mientras hojea el diario.
Los mayores en la ciudad se dirigen a cualquiera, como si hubieran perdido la capacidad de dañar al no estar en la lucha por constituirse, ya fueron. Así le pueden dirigir la mirada y la palabra a quien tengan delante.
Esta plaza-jardín es un lugar que en su holgura y exposición, con sus follajes que intervienen la luz, entrega un lugar para hablar, por esto los mayores están en ella a la espera de quienes puedan hacer un alto en el camino, que es una forma del puro presente.