e[ad]

Escuela de Arquitectura y Diseño
Pontificia Universidad Católica de Valparaíso

Artículos de ‘mar’

Clase 5 Trimestre I 2012

Publicado por • 26 de abril, 2012 • Categoría: Taller de Amereida

Carlos Covarrubias: El Taller de Amereida, oficio y poesía. Quería retumbar con la misma frase para algunos por tercera vez. Ayer en primer año, en la mañana en la duna y ahora aquí en esta vega; la misma frase: “que también para nosotros el destino despierte mansamente”. Yo quiero que retumbe esta frase, que se [...]



Ciudad y mar, en el artificio se deja ver el sí mismo.

Publicado por • 12 de junio, 2011 • Categoría: Observación

En la orilla de Valparaíso.

En este muelle cerca del medio día tres hombres pescando bajo un sol templado.

Este es un lugar excepcional, una construcción que se adentra abruptamente en el mar, no es una playa que hace las veces de umbral con el océano. Al muelle se llega caminando en una situación urbana, se está en un espacio que le pertenece a la ciudad y al mismo tiempo se está ante algo propio del mar sin atenuaciones, su profundidad. Es esta vinculación entre la continuidad expedita de la ciudad y la profundidad del agua del mar lo que construye el muelle, y así permite embarques y desembarques, pesca y recreación.

Simultáneamente tenemos a tres hombres pescando a medio día de un día de semana, no se trata de una pesca productiva, si están con suerte en toda la mañana sacarán un pescado. A su vez estos tres pescadores pueden estar disfrutando de su tiempo libre, gozando de la amplitud de este espacio de encuentro entre la naturaleza y la ciudad por medio de un deporte.

Pero también puede tratarse de quienes no tienen trabajo y llegan a esta orilla a una actividad constructiva que si la fortuna los favorece pueden volverse con un bocado para su mesa.

Es cierto que el muelle es una construcción productiva, pero está ubicado en la ciudad y ella es construida por los hombres con un sentido primero que es el ser sí misma, probablemente sea esto lo que permita que su espacio tenga muchos usos y no al revés.

Hacen ciudad quienes deciden residir en ella, por eso este muelle puede ser habitado en la disputa existencial del ciudadano entre celebración y padecimiento que son dos pulsos de la condición humana.

Se nos muestra aquí el sí mismo de la ciudad donde el espacio artificial reúne producción y esparcimiento y el ciudadano queda ante sí mismo en el ejercicio de su libertad.



Travesía Tubul, Arauco

Publicado por • 7 de enero, 2011 • Categoría: Diseño

Travesía realizada por el taller de 2º año de diseño industrial y 4º año de diseño gráfico a la región de la Araucanía donde se construye la la obra Estación del BajoArriba a partir de cascos de botes regalados por la gente. Este texto da cuenta del cuestionamiento al interior de los talleres y quiere presentar la intimidad creativa puesta en juego durante esta travesía.



El mar lo otro, con belleza próxima y lejana

Publicado por • 19 de agosto, 2010 • Categoría: Observación

En Valparaíso, la orilla del mar, de una ciudad puerto.

Nos detiene la belleza del agua y sus reflejos que huyen y de los cuerpos que flotan con un movimiento que tampoco se entrega en un ritmo reconocible. Esta extensión es lo otro, ya que no vivimos en el agua, lo que en ella ocurre es un acontecer, nada permanece todo transcurre. Esta superficie permanece con sus variaciones sujetas al clima y disponible sin acumular en sí misma.

Tratamos con una superficie disponible, su profundidad existe pero incide menos. Por su tamaño es ineludible e inmodificable directamente.

Lo que tenemos con el mar es una relación. Si la tierra la poseemos directamente, contamos con ella, el mar está entre nosotros a través de relaciones. La función del puerto es una relación que vincula lugares distantes a través del mar, relaciones efímeras en la brevedad del tiempo.

Lo que vemos en el mar, lo abierto, lo disponible, lo cambiante, lo distante, lo natural, lo inabarcable, lo otro de la superficie líquida. Lo extenso del mar no solo está en su superficie líquida sino también en su capacidad para contener atributos.

Pero lo que nos detuvo fue la belleza, el mar es bello en su proximidad y lejanía, no así la tierra que tiene garantizada solo la belleza de lo lejano.

Para la ciudad esta presencia del mar que es lo otro, con la belleza próxima y lejana a la vez, hace de la orilla un lugar con potencialidad para cantar su destino si se la construye atendiendo a su ofrecimiento.



Mar Abierto

Publicado por • 21 de diciembre, 2009 • Categoría: Observación

La faena del mar, con sus botes contables (18). El mar no tolera acumulaciones ni acopios en su superficcie, es la extensión abierta por exelencia, un camino expedito siempre.



Plaza de Mar en Quintay

Publicado por • 28 de octubre, 2008 • Categoría: Arquitectura

Entre los dias 19 y 24 de octubre, el taller de seguno año de arquitectura a cargo de los profesores David Luza y Fernando Espósito iniciaron su travesía con una jornada de una semana de trabajo y estudio en Quintay antes de continuar a Brasil el 7 de noviembre.  Durante este tiempo, y a partir de la relación [...]