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Escuela de Arquitectura y Diseño
Pontificia Universidad Católica de Valparaíso

Artículos de ‘habitual’

La ciudad ofrece el distanciamiento que permite la individualidad en la multitud

Publicado por • 6 de marzo, 2012 • Categoría: Observación

  Paradero de buses en una esquina de la ciudad. Esta es una actividad diaria, habitual, en un lugar donde se detienen los buses a dejar y a tomar pasajeros. Unos dejan de ser peatones y otros vuelven a serlo. Los paraderos se ubican generalmente en las esquinas, al término y comienzo de la trama [...]



El artificio del automóvil revelado por el cine llega al sí mismo del paseo.

Publicado por • 30 de septiembre, 2011 • Categoría: Observación

  El interior de un automóvil. El habitáculo del automóvil, un hecho en el cual ya no reparamos, se nos ha vuelto habitual. Entramos en él y nos trasladamos todos los días. Su interior no es propiamente un espacio, es un objeto inmediato al cuerpo. Esta cápsula móvil nos hace percibir la extensión de otra [...]



El juego el presente y lo favorable

Publicado por • 15 de mayo, 2011 • Categoría: Observación

En Valparaíso, dos niños elevan sus volantines sobre el techo de una casa en ruinas.

En una ciudad erigida en la pendiente este hecho aparece, es visible para muchos, forma parte del espectáculo de su vida diaria.

El juego tiene esta virtud, a la vez que realizarse en sí mismo, muestra que está acaeciendo. Los niños se sostienen no sin peligro sobre un techo en su empeño de mantener sus frágiles juguetes de papel elevados girando, aprovechando las ráfagas de viento de un día asoleado de Septiembre.

Las actividades habituales permiten la continuidad de la vida y la sostienen. Son los hechos excepcionales los que por un instante dejan ver lo que nos sustenta.

Así estos niños con su juego hacen aparecer el espacio de la ciudad al darle un uso inhabitual al techo de esta casa. Pero más aun el que estén sostenidos sobre una ruina muestra que lo que corrientemente es visto como un inconveniente es para ellos la ocasión y el lugar para su diversión.

Juego al sol en el viento, sobre el techo de una ruina nos muestran que para el presente todo es favorable.



Ver es un incomprensible o fragmento ubicado

Publicado por • 19 de febrero, 2011 • Categoría: Observación

Desde un interior un café, estamos ante la calle con su gran plano sustentante que apenas vemos, pero que sostiene en su coherencia el espacio urbano de la ciudad. Dentro de este gran supuesto aparecen las edificaciones, con sus planos bien definidos y sobretodo con su aplomo vertical; también están los árboles con su perfil que queremos ver como un arabesco, y los transeúntes caminan dándole a este espacio el aire de vida habitual en el cual se está. Esta es la ubicación de nuestra nuestra detención dibujada.

Estando en un interior en Valparaíso con su trazado de calles muy exigido por la topografía, las veredas son muy angostas. Esto hace que estando dentro del café ante una de sus ventanas quedemos a una distancia inusual de un automóvil que está ahí estacionado, lo que nos hace verlo.

Dibujando con atención lo que está al interior de la cabina, con los brillos y reflejos de los vidrios, aparecen unas superficies o fragmentos incomprensibles, nuestra experiencia o memoria nos hace ver porque estos fragmentos están ubicados.

Ahora este hecho visual no es una característica solo del interior del automóvil, en el vaso con agua que tenemos a la mano sobre la mesa del café ocurre algo similar, el agua se deja ver por unos trazados fragmentarios, también incomprensibles.

Aquí podemos decir algo respecto de este ver, la oquedad de la cabina del automóvil y la trasparencia del vaso de agua son una presencia para nuestro estar. Habitamos ante el espacio que acoge la mirada en un modo de la belleza que abunda en unas terminaciones o determinaciones que no requieren comprensión.

Ahora esta oquedad y trasparencia aparecen por estos trazados incomprensibles o fragmentos a los que el dibujo es fiel. La ubicación viene dada por los perímetros que son una totalidad reconocible.

Por esto dibujamos para ejercer la fidelidad y en ella ver la ciudad.



Un brillo, potencia que presenta y representa

Publicado por • 9 de enero, 2011 • Categoría: Observación

En un restaurant de la ciudad, en el cual se puede comer un número de platos corrientes a elección.

Uno de sus costados da a la calle a dónde a través de las ventanas se ve a los transeúntes pasar. Se ve medio cuerpo de los que están mas cerca, y los más lejanos de cuerpo entero.

Es un interior corriente es decir se lo ha arreglado con lo que hoy se llama decoración, que viene a completar la habitabilidad de un recinto. Por el momento no nos pronunciaremos acerca de ella sino que constatamos el hecho como algo habitual.

Pero dentro de lo habitual nos ha detenido un hecho, la presencia de una barra de bronce pulida, brillante, sobre un antepecho que limita el interior del exterior. Que no está mal ubicada pero que nos lleva a preguntarnos por su presencia ahí, porque es notoria, obedece a una voluntad.

Estamos ante un hecho que canta un aspecto de la habitabilidad, los espacios habitables requieren de orden limpieza y aseo. Ésta es una labor, es decir, no es un trabajo como una obra, que se erige y queda finiquitada, sino que es una actividad que una vez cumplida hay que volver a realizarla al día siguiente nuevamente. Ahora la labor parece no tener expresión de sí misma, puede ser analizada o medida, pero no se manifiesta directamente. Ahora el brillo del bronce podría pensarse que se trata de algo lujoso, ¿Pero qué parte de lo lujoso se quiere traer aquí? Porque el recinto es uno corriente. Estamos aquí ante un hecho espacial que es presentar y representar.

El brillo presenta con sus reflejos en la luz el aseo y el orden que han sido bien hechos, un metal bien pulido da cuenta del menor error. Pero este hecho espacial que se deja ver como una evidencia, al mismo tiempo tiene la potencia de representar la labor que lo sustenta en lo efímero, lo magnífico de su ser brillante tiene una duración mínima, por esto representa a la labor que lo sustenta.

Así vivimos en interiores que manifiestan lo que los constituye como tales, en una densidad de habitación que presenta el espacio listo para ser habitado y a la vez representa aquello que lo sustenta en su estado presente. ¿Acaso el lujo bien entendido, es representación?