Una celda de los padres en San Ignacio de Miní.
Esta es una edificación hecha en piedra, el espesor de los muros es de tres pies de ancho. Esto hace de las aberturas un lugar tanto en las puertas como en la ventana.
Este es el recinto de la soledad del sacerdote dedicado a una gran comunidad residente en esta urbanización creada en las misiones jesuíticas. La celda es el recinto íntimo del sacerdote a cargo de varios miles de almas.
La ruina tiene una característica que es la de dejar todo lo edificado en un estado de exterior, dejan de existir propiamente los interiores, no se controla el aire, los agentes del clima dominan el lugar.
Pero la ruina la podemos ver también en el sentido inverso de su camino a la desaparición, podemos suponerla por un instante como en estado de construcción.
Nos encontramos con un cuadrilátero vasto con dos puertas, una que da hacia el patio público y la otra hacia el huerto y la gran extensión que se divisa desde la altura .
Así este simple interior tiene en sí mismo una complejidad, una puerta da hacia la relación y encuentro con los seres humanos y el otro con la producción y las bondades de la tierra y la extensión donada.
Ahora este no es el cuarto de un ciudadano corriente, sino de un sacerdote misionero. Una de las características de un consagrado es su inequívoca renuncia. Antes de alcanzar a cruzar el saludo con un sacerdote nos recibe esta dimensión. Esto me permite suponer que su soledad no es la concentración en el trabajo como en cualquier oficio, sino que se trata de la relación que sustenta a diario su renuncia. De este modo podemos suponer que la celda del religioso es el lugar de su retiro místico, que da cabida al trabajo y al descanso.
Al considerar esta ruina invirtiendo su estado para dar en este avance con el lugar del sacerdote, medimos y la celda cuenta con una superficie del orden de siete por seis metros (23 x 21 ft ) donde cabe holgadamente lo que se requiera. Ahora la altura nos deja ante una interrogante porque los muros tienen alrededor de cinco metros de altura ( 16 ft ) mas la cubierta. Los cuarenta y dos metros cuadrados ( 452 sq ft ) son al día de hoy una buena superficie, la que siendo vasta es un tamaño abarcable, se va a lo ancho y largo sin dificultad. Sin embargo los cinco metros de altura no siguen la misma ley. ¿A qué corresponde esta altura?
Vuelvo a la dedicación de este espacio, la celda como lugar para dormir y trabajar es y debe ser abarcable, eso le permite cumplir con su uso y ser eficiente, pero hay algo más, éste es el lugar de retiro místico del sacerdote. Este acto siendo un hecho interior puede ser reflejado en el espacio habitable. Así el acto del retiro espiritual del sacerdote está acogido y manifestado en esta altura que no se puede abarcar en el uso del recinto.