e[ad]

Escuela de Arquitectura y Diseño
Pontificia Universidad Católica de Valparaíso

Categoría Observación

Contar con dígitos y contar con el cuerpo

Publicado por David Jolly • 29 de Julio, 2010 • Categoría: Observación

Contamos con el cuerpo, con la mirada que distingue, ella se ubica a una distancia tal que aquello que mira le queda centrado, con unos cuantos antes y con unos cuantos después, localiza bultos. Pero también nos ubicamos contando con dígitos, numéricamente. Cuando estamos en un espacio habitual, lo habitamos con las cuentas del cuerpo, sin dígitos; si vivo en el tercer piso, no cuento los niveles, solo subo ‘el cuerpo’ me dice llegamos. Si voy a una nueva dirección cuento los pisos.



Participar y espacio equivalente

Publicado por David Jolly • 22 de Julio, 2010 • Categoría: Observación

glesia de los Doce Apóstoles en Valparaíso.

El gesto de la oración, el fiel está detenido, si pero en una dirección dominante, dirigido hacia el fondo, hacia el ábside.

El acto reverente en el templo no es un corro de orantes, es más bien un cortejo detenido, se ven las espaldas.

La mesa diaria es un corro de rostros y manos; la mesa litúrgica, el altar, es la más distante de las mesas, diremos que se participa de ella, no se comparte, por esto no hay una ubicación privilegiada. Todo el templo participa igualmente del altar, cuya visibilidad es indirecta, se lo percibe por lo que en él se sustenta.

La oración es un aislamiento individual entre muchos en un espacio equivalente. Lo equivalente está dado por el altar, mesa llevada a un límite, porque no deja de ser mesa, donde todo lo que en ella está y acontece es signo y símbolo para quien participa del acto reverente.



De la silueta al perfil, la memoria.

Publicado por David Jolly • 16 de Julio, 2010 • Categoría: Observación

Por el camino en la costa frente a Concon, están las rocas sobresaliendo en el mar, permanecen con sus perfiles vagamente definidos.

Este islote es una totalidad que lo puedo dibujar vagamente hasta terminarlo, es una totalidad vaga en lo lejano. Vago quiere decir aquí dibujado palmo a palmo conformando una silueta que no domino. Podría tener una corrección o dibujarlo otra vez, pero no aportaría nada decisivo.

Por intentar un lenguaje, podemos decir que esta es una silueta y no un perfil, ya que no es reconocible, no se puede espontáneamente retener en la memoria. Se puede reconocer genéricamente a un islote, pero no a tal islote.

Podemos decir que este islote es una existencia, hay rocas en el agua pero no podemos distinguirlas. Habría en esto una diferencia entre este haber algo y lo que entendemos como ser algo. La extensión sin nombre es un haber, la extensión nominada pasa a ser. Se vuelve fija y reconocible.

Habitamos en la ciudad donde toda extensión es la construcción a una fidelidad. Aquella fidelidad al nombre que la hace singular, y por esto reconocible, retenible en la memoria. La extensión con esas propiedades es la que constituye lo fijo del habitar humano.



Número y singularidad

Publicado por David Jolly • 11 de Julio, 2010 • Categoría: Observación

En Valparaíso, un edificio repetido tres veces.

Esta repetición no aparece como pereza de sus constructores, ni como una falta: más de lo mismo. Sino que alcanza algo, podríamos decir que alcanza una presencia. Otro modo de decirlo es que está hecho con voluntad, es un logro voluntarioso. Vemos tres edificios ya que están en tres niveles distintos, no vemos un edificio con tres partes, porque suponemos que su apariencia exterior está en una correspondencia con su interior.

Tres edificios, cada uno con tres ventanas por piso, tres al cuadrado ventanas por edificio y en total son tres al cubo ventanas.

Repetición que es insistencia, con poco logra un reconocimiento nombrable. La mirada del ciudadano no solo es sencible a la figura que le llega a sus ojos, por ejemplo la oquedad de las ventanas abiertas, sino que a la vez es una mirada con la mente que incluye al número para distinguir.

La arquitectura tiene esta posibilidad de ser reconocida y nombrada, ahí hay una vinculación con el Arte, aquella construcción del hombre que instaura lo singular, reconocido como singular.



Voluntad de ciudad y medida

Publicado por David Jolly • 4 de Julio, 2010 • Categoría: Observación

En Valparaíso, en la Avenida Alemania, una calle que recorre parte de la ciudad en horizontal a cien metros sobre el nivel del mar. Esta Avenida es la que multiplica las posibilidades sobre una geografía difícil, cerros y quebradas tienden a tener un acceso único; con ella hay mas alternativas para ir de un punto a otro, es la voluntad de ciudad.

En esta avenida vemos un diminuto jardín cercado en la acera, y la casa de la esquina está coronada por una corniza mas lprominente que lo corriente. Podemos notar que los particulares han avanzado hacia el espacio público de la calle, si, pero este avance está medido.

En arquitectura generalmente las medidas son a lo menos dobles, aquí la primera medida es la de no constituir un impedimento, no convierten lo abierto del espacio público en algo inaccesible. La segunda medida es que son un ofrecimiento: el jardincito lo pueden disfrutar todos los que por ahí pasen. Y la corniza acentuada dibuja la altura de la calle ofreciendo algo mas que lo necesario.

En estos gestos constructivos que se arriesgan avanzando medidamente podemos reconocer y vivir una voluntad de ciudad.



Establecimiento y su carencia el interior

Publicado por David Jolly • 26 de Junio, 2010 • Categoría: Observación

El establecimiento es casi un útil, está erigido solo aquello que presta alguna utilidad, lo que sirve. Pero esas casas tienen algo mas que esta feria, tienen interior y exterior, es cierto, que el exterior en estas casas tiene solo lo necesario, pero en su interior podemos sin arriesgar mucho decir que tienen un espacio cuidado, que no es solo útil y necesario, quiere también ser bello, porque es un interior para residir.



Extensión que es abertura

Publicado por David Jolly • 18 de Junio, 2010 • Categoría: Observación

En Valparaíso, un eriazo en altura, está distante del mar pero ante él. Es un estado anterior-a donde se manifiesta la amplitud antes que lo posible.

Es una extensión próxima a la ciudad, no es el agro ni tampoco la reconocemos como un estado natural. La cita de lo distante, el horizonte, los buques, los cerros con su intríseca belleza, con lo próximo, los vegetales sin cuidado pero con sus minuciosas hojas perfilándose, arman un espacio que es solo extensión.

Espacio ni natural ni artificial pero con la belleza de la amplitud, esta es la extensión del continente en su puro extenderse, para quien la contempla, se presenta en aquello anterior a un propósito que llamamos abertura.



Belleza y voluntad de residencia

Publicado por David Jolly • 12 de Junio, 2010 • Categoría: Observación

La entrada de una casita en un cerro en Valparaíso.

Se ha construido intensamente con espesores y trasparencias, arcos, antepechos, puertas. Con buenos materiales albañilería y hormigón.

Lo que esta edificación nos muestra es una voluntad de construir de sus habitantes, no hay donde extenderse y sin embargo se edifica. Podemos suponer que es una actividad a lo largo del tiempo ya que la cubierta sobre la puerta se duplica. Es una construcción que se ha ido alcanzando, acumulando, no corresponde a una realización de un solo golpe, previamente proyectada.

Lo que la proyección entrega es la belleza, en cuanto a que dispone libremente de las partes y sus relaciones, se está distante de la disposición, no sumido en ella.

Lo que la edificación acometida tiene como valor es la densidad como dedicación a cada fragmento, dedicado palmo a palmo.

La obra de arquitectura quiere conseguir estas dos dimensiones simultáneamente la libertad de la belleza con la proyección y la densidad en el erigir que es signo y voluntad de residencia, por esto la arquitectura es con un pueblo que la requiere.



Presente habitado

Publicado por David Jolly • 2 de Junio, 2010 • Categoría: Observación

En un cerro de Valparaíso, alcanzo a registrar en un breve croquis a un joven padre que le da de comer a su hijo en la calle sentado en la calzada. Es una calle no concurrida, sin vehículos ni peatones, está disponible en un aire templado.

La calle está construida para la densidad de ocupación y regala una disponibilidad a pesar suyo.

Se trata de un lugar en la periferia de la ciudad donde los distingos se hacen mas largos; en el centro de la ciudad a cada paso hay un distingo. Aquí en la periferia el distingo se diluye, por momentos al punto que la calle acoge la intimidad de la casa.

Así la ciudad lucha por su ser, aún sacando la casa a la calle para tener un presente habitado.



El retiro y la cabida

Publicado por David Jolly • 24 de Mayo, 2010 • Categoría: Observación

La ciudad con su potencia incluyente se hace presente en todo lo que acontece. Los vehículos con sus superficies brillantes y su interior cerrado ante los edificios. Más allá en la acera un puesto que vende frutas a los transeúntes que pasan.

Todo esto descanza sobre un gran supuesto, el gran manto sobre el cual estamos: el suelo.

El suelo no se deja ver, es la extensión mas inaparente, sin embargo es la que se limita, reglamenta y vende. Desde el suelo se gobierna el espacio habitable.

La arquitectura tiene la aptitud de retirarse una vez erigida, su presencia no pesa, para que se dé el espacio habitable donde cabe la vida. La ciudad se extiende construyendo un suelo que tiene esta misma aptitud, su inaparencia es retiro que da cabida.