“La nueva Parroquia de Corral surge de una reconstrucción y no de una construcción nueva. Sin embargo su arquitectura no es adaptación a lo existente; trabaja con lo existente. La forma arquitectónica se funda en el acto de orar, el retiro de la presencia de la forma y a la luz de oración. En el caso de Corral, pues, resultaría equívoco hablar de una reconstrucción sin hacer el distingo anterior. Habitualmente, ante una obra dañada, la alternativa de reparar, reconstruir o hacer obra nueva demoliendo lo existente (tres grados de intervención) surge de consideraciones económicas o de programa. No es este el caso de Corral. La consagración litúrgica de un lugar de oración, (templo), se fija en su arquitectura”.