El Cantar de los Cantares
Publicado por e[ad] • 16 de abril, 2012 • Categoría: Arquitectura, Carreras, Diseño Gráfico, Diseño Industrial, ExtensiónRegalo a los Alumnos que Egresan
Viernes 13 de Abril de 2012
Para:
María Ignacia Escudero Muñoz
Juan Pablo Gallo González
Jaime Osvaldo Hernández Elgueta
Bárbara Andrea Inostroza Leon
Nicolas Esteban Jiménez Zúñiga
Waldo Ignacio López Marcos
Magdalena Paz Masnu Ramis
Matías Alonso Molina Casanueva
Paula Andrea Olmedo Latoja
Danica Peric Maluk
Valentina Praus Meléndez
Valentina Isabel Requesens Aldea
Eduardo Andres Retamales Fernández
Fabiola Jesús Ríos Lucero
Caterina Alessandra Schiappacasse Bolelli
Melissa Camlyn Troncoso Pio
Francisco Vásquez Valdovinos
Valeria Ubilla Droppelmann
Prólogo
La proeza capital de una palabra reside en su capacidad de remitir a un origen último que yace en el pronunciamiento inaugural de su recitación. La invención de la lectura como determinismo lingüístico ha separado a la palabra del sentido primero que la ubica en el recitado de una memoria viva que vela por el presente del habla humana; la tradición oral nos ha entregado algunos escritos que provienen de ese momento incierto cuando los textos carecían de un soporte tangible, pues habitaban en la memoria del pueblo como una letanía que los actualizaba en cada momento de su pronunciación.
Habría pues un hilo conductor que en el discurso se manifiesta como una continuidad hablada inseparable de las entidades distintas del decir; los manuscritos medievales y los primeros textos impresos a partir de Gutenberg mantuvieron este continuum del texto hablado y no separaron, todavía –como así desde fines del siglo XVI hasta hoy día–, las palabras de su continuidad discursiva. La lectura compartida y luego a solas –en silencio– debe entenderse como un proceso de “secularización” de los textos o de individualización de la palabra con respecto al cuerpo textual del que procede.
El Cantar de los Cantares es uno de esos textos que la tradición antigua nos lega bajo esa impropiedad de la palabra encadenada a su discurso; la misma impropiedad que impide distinguir una autoría en un momento histórico donde no existía tal identidad –Homero, quizá Shakespeare, parecen correr la misma suerte que el “canto más hermoso de Salomón”. La validez histórica, entonces, de algunos autores antiguos carecería de importancia en cuanto a la persona, y a la vez vendría a reivindicar el sentido “colectivo” del texto en sus orígenes: el pueblo que canta con un lenguaje propio (impropio), de todos.
El año 2011 el Taller de Primer Año en el marco del curso de Cultura Religiosa dirigido por el Padre Ricardo Smith, realizó una serie de láminas que presentaban El Cantar de los Cantares bajo la premisa inseparable del texto como un continuo; sin separar las palabras, éstas se distingueron por un cambio de color entre ellas a medida que se sucedían; nos pareció tan significativo este modo “forzado” de leer a la antigua que nos podría conducir a la profundidad del texto y por consiguiente a su sentido último; suprimiendo espacios e interpretándolos como valor cromático nos dejaba así ante un texto macizo, duro, ancestral, más próximo a su momento original. Esta “ruralidad tipográfica” avanzaba en dirección contraria… es decir, para atrás, para detenernos en un momento fundacional más allegado al “tiempo” del texto, su momento o kairós. Retomamos esta proposición y fuimos pintando las palabras hasta que cada una de ellas cobrasen su ubicación en el texto sin separarse de su antecesora y de su sucesora.
Cada regalo de egreso –como este–, en cada momento remite a un presente en que la escuela ha incurrido, y se le trae aquí para dar cuenta de esa memoria que entre todos cobra el sentido con que la totalidad se nos presenta como una.
Puede decirse que la poesía acude siempre a ese momento inaugural anterior al signo; podríamos decir, ella trae el soplo de lo imperecedero y a la vez de lo inefable; sin embargo, todo oficio también “llora” sus herramientas en un pasado otrora, lejos siempre; quizá actualizado por la poesía.
Así las cosas, el presente regalo separa y a la vez unifica; distancia y acerca. No lejos, todo poema –y el que aquí se presenta no es la excepción– nos trae ese espesor memorial que reconoce su origen, ciertamente no aquí; sí en otro lugar, en otro tiempo, para cantar desde ahí el momento presente en que se está.
Saludamos entonces así a los alumnos que egresan de esa unidad inseparable que los conduce al mundo donde se han abierto espacios entre las palabras que deben ser medidos por los hombre y mujeres del oficio; cual sea su materia.
Los Profesores
Colophon
El Cantar de los Cantares
La presente edición del texto bíblico El Cantar de los Cantares de Salomón ha sido proyectada y editada en el .:Tig:. Taller de Investigaciones Gráficas de la Escuela de Arquitectura y Diseño de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso con motivo del Acto de Regalo y Bendición a los Alumnos que Egresan de la Escuela.
El cuaderno se inscribe dentro de un formato de 12,8 cm de ancho y 25 cm de alto. Impreso en papel ahuesado Dipisa de 80 g/m2 para las páginas de lectura continua y papel Diamante de 140 g/m2 para la portada y las portadillas que proponen la construcción de una distancia inicial a cada parte.
Esta demora expuesta en primer lugar con el trabajo de descomposición de una serie de dibujos del escultor Claudio Girola y redibujados especialmente para esta edición por Luis Romanque, los cuales lucen una síntesis de la profundidad discursiva presente en las unidades de lectura del dibujo. Para esta edición lo próximo y lo lejano tratados con dos colores, rojo y negro.Luego, tal como entramos con una pregunta por el dibujo, también entramos al espacio de la palabra reconociendo sus unidades mínimas de composición como son las letras –vocales y consonantes– y sus agrupaciones que traen un discurso significativo al lector. Así, de esta forma, nos ponemos frente a la construcción del silencio que preludia la entrada de cada uno de los cantares.
Los textos han sido tomados del archivo público de WikiSource desde el siguiente enlace: Cantar de los Cantares. Los dibujos de Claudio Girola fueron tomados del catálogo Claudio Girola, Tres Momentos de Arte, Invención y Travesía 1923 – 1994. Ediciones Pontificia Universidad Católica. Santiago de Chile, Marzo de 2007.
Para la composición de los textos se utilizó la Tipografía VERLAG Pro en sus versiones Book y Bold para la composición de la lectura de los cantares y Minion Pro para los datos editoriales. La impresión de 50 ejemplares numerados se realizó en el Taller de Ediciones e[ad], en una impresora laser modelo Xerox Phaser 7400 el día 6 de abril de 2012.
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Regalo Egreso T1.1 2012 e[ad] Interior.
Taller de Investigaciones Gráficas

